Local

No debe desaparecer

Antonio Rodrigo Torrijos / Portavoz del Grupo Municipal de IU

el 06 nov 2013 / 23:32 h.

TAGS:

Antonio Rodrigo Torrijos / Portavoz del Grupo Municipal de IU En estos momentos de incertidumbre para El Correo, quiero trasladar mi más sincero apoyo a los trabajadores que están peleando por evitar el fin de una cabecera con más de un siglo de historia, que siempre se ha destacado por ser una referencia significativa dentro de un panorama mediático cada vez más dominado por la falta de pluralidad y la concentración empresarial. Mi vinculación con el decano de la prensa sevillana se remonta a los años 70, cuando desde la clandestinidad trasladaba a sus redactores información sobre los distintos conflictos obreros que en aquella época proliferaban. Eran los tiempos de Eduardo Chinarro, quien siempre se las ingeniaba para sortear la censura del régimen franquista en unas crónicas laborales que, sin duda, marcaron una etapa crucial del periodismo andaluz. Más adelante, en los 80, empecé a colaborar con El Correo escribiendo artículos que aún conservo con cariño. Y ya desde entonces aprendí a valorar el papel vital que esta cabecera ha desempeñado en relación con la comunicación y, sobre todo, el enfoque social y nada sectario de sus informaciones, una virtud de la que no todos los medios pueden presumir. Con esto quiero decir que no nos encontramos tan sólo ante un grave problema laboral, que también, sino ante un problema de pluralismo y, en consecuencia, de calidad democrática. Porque como afirman sus trabajadores, “si El Correo deja de acudir a los quioscos, a su cita diaria con la libertad de información, todos perderemos”. Dicho esto, es de justicia reconocer el ejemplo de profesionalidad que la plantilla está dando, especialmente en estos últimos años plagados de dificultades, afrontando con valentía y coraje la complicada situación en que se ha visto envuelta y de la que en absoluto es responsable. Por lo pronto ya han hecho historia, no sólo porque han sido capaces de unir en una concentración insólita a instituciones, colectivos y compañeros del gremio, o porque han iniciado una huelga sin precedentes en un sector poco dado a la protesta, sino porque también han puesto sobre la mesa la necesidad de apostar por otro tipo de periodismo, donde se respete a los profesionales y se prime el carácter de servicio público por encima de los intereses del mercado. Ojalá la digna lucha emprendida por estos trabajadores llegue a buen puerto y, gracias a la movilización, se consigan los recursos necesarios (públicos o privados) para que el decano nos pueda seguir acompañando, como mínimo, otros 115 años más. Ganaremos todos.

  • 1