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"No deshonraremos el escudo; no nos vamos a rendir"

Víctor Fernández valoró la magnitud de sus declaraciones tras el choque ante el Murcia y confirmó que ha solucionado sus diferencias con Lopera. Sostiene que debe haber pleno de victorias para ascender. 

el 13 may 2010 / 12:29 h.

Víctor Fernández arenga a sus pupilos en un entreno.

El entrenador del Real Betis, Víctor Fernández, es un tipo elegante en sus discursos. El aragonés valoró en una sala de prensa inusualmente abarrotada la magnitud de sus declaraciones tras el partido ante el Murcia, saldado con tablas y en el que aseguró que el retorno a Primera era una quimera.

Serio y visiblemente molesto con la versión ofrecida por el club en la radio oficial, el ex del Zaragoza explicó el porqué de su careo anticipado. "La rueda estaba planeada para hoy desde el lunes, antes de que se formara la que se ha formado", aclaró.

En primer lugar, Víctor admitió que es "relativamente lógico" el ambiente de tensa calma en el que se ejercitó ayer el plantel. "Si el equipo no gana partidos, habrá más turbulencias en la atmósfera", ejemplificó.

Sobre la crisis generada tras la polémica fue claro. "Lo más importante es lo rápido que hemos reaccionado todos con el fin de encontrar una solución", valoró. Y fue aún más explícito en su exposición sobre cómo y cuándo se firmó la paz.

"El lunes hablé con Lopera y aclaramos todo", sostuvo. Sin embargo, un aspecto sí es especialmente significativo en su discurso. "No sé si queréis a un entrenador que utilice tópicos o a otro que sea realista", criticó.

Incluso, fue muy sincero en su plan de trabajo. "Somos profesionales y pienso que podemos subir, pero no voy a engañar a la afición del Betis, que no es tonta", insistió. "Está complicado y hay muchísimas cosas que mejorar", relató.

El ex del Zaragoza se pronunció sobre su rueda de prensa tras el choque ante el Real Murcia. "Emití un mensaje realista que ya pensé, sentí, razoné y expliqué, pero algunos no lo entendieron", profundizó.

"Quizás la próxima vez decida usar construcciones lingüísticas distintas", ironizó. "El domingo podía haber dicho que habíamos luchado y trabajado hasta el final, pero no me sale ser así; nadie me va a cambiar", apuntilló.

Y sobre el futuro fue aún más tajante. "Habrá que ganar los seis partidos que quedan para albergar esperanzas", admitió. "Tenemos opciones de alcanzar nuestro objetivo y habrá que pelear hasta el final para conseguirlo; si no lo hacemos seríamos malos profesionales", confesó.

Y es que, según su opinión, "no deshonraremos el escudo, no vamos a defraudar". "Si tenemos que morir, moriremos de pie, y yo el primero", añadió. Y del mensaje que lanzó el club a través de sus medios oficiales destacó que "hay cosas que se comentan en un escenario privado y otras en uno público".

"No soy una persona que se caracteriza por alborotar y opinar sin madurar lo que digo, pero os aseguro que lo que dije en su día lo mastiqué antes", espetó.

Interrogado por la rentabilidad que podría reportar un nuevo sistema de juego, el de Zaragoza confirmó que "estoy abierto a nuevos cambios, y todos los días me hago preguntas, pero no siempre encuentro respuesta". "Pero el estilo que tenemos ahora no justifica lo del partido ante el Murcia", reflexionó.

"Íbamos 1-0 ganando en casa y controlando la situación ante un rival muy pobre en argumentos futbolísticos, pero no fuimos capaces de conservar la ventaja y todo se nos escapó", indicó. Otro de los temas que trató fue el de las lesiones y expulsiones que ha padecido el conjunto heliopolitano en el actual ejercicio.

"En el equipo hay una serie de recursos humanos, pero la falta de algunos elementos nos ha hecho mucho daño", valoró. "Si expulsan en muchos partidos a futbolistas nuestros en el minuto 2 o en el 10, las opciones de triunfo se reducen considerablemente", analizó.

El último frente abierto sobre el que habló el aragonés fue la ausencia de Emana por el Mundial de Sudáfrica. "Tanto el club como el jugador están moviendo ficha; y eso me consta, así que esperaremos hasta el final", concluyó.

En diez años sólo hubo nueve plenos 

El nuevo reto que ha asumido Víctor Fernández, alimentado con la imagen de unidad que transmite la plantilla, es conseguir seis triunfos en las seis últimas jornadas.

Un pleno de 18 puntos que incrementaría las debilitadas opciones de ascenso del Real Betis y que sólo han logrado nueve conjuntos en los diez años anteriores: Xerez Deportivo, Zaragoza, Tenerife, Valladolid, Alavés, Badajoz, Cádiz, Málaga y RC Celta.

El primero en lograrlo en la actual década fue el Tenerife, que ganó en la 2000-01 desde la jornada 9 a la 14. Al final ascendió como tercero.

Un año más tarde, en la 01-02, se encargó de mejorarle el Badajoz, auténtica revelación liguera en el primer tramo pero que finalizó la competición en la duodécima posición. Su éxito fue engarzar siete victorias -de la jornada 12 a la 18-.

Seis también logró enlazar el Zaragoza en la 2008-09 -de la 36 a la 41- antes de ascender. Los otros seis se estancaron en siete: Xerez (2008-09, de la 31 a la 37), Valladolid (2006-07, de la 28 a la 34), Alavés (2004-05, de la 32 a la 38), Cádiz (2004-05, de la 11 a la 17), Málaga (2007-08, de la 1 a la 7) y Celta (2004-05, de la 22 a la 28).

Curiosamente, ocho de los nueve ascendieron -el Badajoz fue la excepción-.

Además, Lorenzo Serra Ferrer sí fue capaz de conquistar el nuevo objetivo. Fue en la 93-94 y entonces encadenó seis triunfos entre las jornadas 33 y 38 en Segunda División.

Claudicaron ante el cuadro de La Palmera Cádiz (3-0), Leganés (1-2), Real Madrid B (3-0), Eibar (3-0), Burgos (0-2 y ascenso a Primera) y Espanyol (2-1). El once verdiblanco retornó a la máxima categoría como subcampeón de Liga y a un solo punto del líder.

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