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'No es de recibo que se dilaten las obras en Santa Catalina'

Una asociación conservacionista más, la Ben Baso, acaba de sumarse a las voces críticas con la rehabilitación de Santa Catalina, que pese a haber sido acordada por la Junta, el Ayuntamiento y la Iglesia, lleva más de dos meses y medio empantanada.

el 15 sep 2009 / 23:26 h.

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Una asociación conservacionista más, la Ben Baso, acaba de sumarse a las voces críticas con lo que está sucediendo con la rehabilitación de Santa Catalina, que pese a haber sido acordada por la Junta, el Ayuntamiento y la Iglesia, lleva más de dos meses y medio empantanada porque la última de las partes, que debía licitar las obras, se niega a hacerlo hasta tener en su poder las cuantías comprometidas por las administraciones regional y local. La segunda la tiene desde el 30 de enero, pero la de la Junta le llegará, según el delegado provincial de Cultura, este mes, lo que no ha servido para que el Arzobispado acelere, como se le requería, la contratación de los trabajos.

Ello está provocando un serio deterioro en las relaciones entre Cultura y el Arzobispado, y el mosqueo de las asociaciones conservacionistas, que no dan crédito a lo que sucede. Si la semana pasada se manifestaron los de Adepa y Velázquez por Sevilla, ahora lo hacen los de la Asociación de Profesores para la Difusión y Protección del Patrimonio Histórico Ben Baso. Su presidente, Jorge Manuel Palma, es franco a la hora de analizar la situación: "Nos encontramos bastante decepcionados con el tema de Santa Catalina una vez que parecía todo bien encauzado y amarrado. Pedimos que que hagan todos un serio ejercicio de responsabilidad y que no se dilate más esta rehabilitación, pues a medida que el tiempo pasa, este patrimonio sigue deteriorándose".

A su juicio, "no es de recibo" que la Iglesia no afronte su rol en tiempo y forma, ni son lógicas sus reticencias para con la Junta, sobre todo sabiendo que ésta está obligada por convenio a aportar su partida y que Cultura ha dado muestras sobradas de su voluntad inversora para salvaguardar el patrimonio eclesiástico sevillano.

Desde Ben Baso se piensa que el asunto de Santa Catalina "se está encauzando por el mismo camino que llevan tantos elementos patrimoniales: pequeños avances, grandes demoras y el patrimonio sin ser accesible. Tememos incluso quedarnos sin la única palmera que sobrevive junto al edificio". Y se denuncia el mal de fondo existente: "La base de nuestra gobernanza está en mantillas, no hay cultura de colaboración interinstitucional, y la gestión del patrimonio es una de las expresiones más visibles de esta carencia".

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