Cultura

«No es ningún oprobio que Lorca esté en una fosa común»

En la vida de Manuel Fernández-Montesinos (Granada, 1932) tiene su lógico peso el hecho de ser sobrino de Federico García Lorca. Pero también hay en sus memorias, Lo que en nosotros vive (Tusquets), un precoz exilio estadounidense, otro alemán, la cárcel franquista y hasta un cargo político. Todo ello le valió ser finalista del XX premio Comillas.

el 15 sep 2009 / 18:40 h.

En la vida de Manuel Fernández-Montesinos (Granada, 1932) tiene su lógico peso el hecho de ser sobrino de Federico García Lorca. Pero también hay en sus memorias, Lo que en nosotros vive (Tusquets), un precoz exilio estadounidense, otro alemán, la cárcel franquista y hasta un cargo político. Todo ello le valió ser finalista del XX premio Comillas.

Fernández Montesinos visita Sevilla un 20-N, y además el día después de que el juez Garzón renunciara investigar los crímenes del franquismo. El autor, que siempre ha abogado por no exhumar los restos de su ilustre tío, comentaba esta noticia: "Somos partidarios de que se investigue todo, que quede bien claro cómo fue el espanto de la represión, que no sólo fue la de la guerra, sino la de los 40 años posteriores, como arma y programa político", explica. "El lugar donde descansan los restos de Lorca ya está consagrado, aunque laico. Para nosotros, no es ningún oprobio que nuestro tío esté en una fosa común".

En aquel año 1936 no sólo perdió Fernández-Montesinos a su tío, sino también a su padre, el alcalde granadino . ¿Cómo se logra conjurar el rencor para escribir unas memorias como éstas? "Siendo feliz, ésa es la mejor vacuna", asegura.

Un granadino en NY. El autor de Lo que en nosotros vive recuerda su juventud neoyorkina, pues se exilió a la ciudad de los rascacielos a los ocho años y no regresó hasta los 19 años. "Uno venía arrastrando una cultura, unos usos. Yo podía volver de la escuela, soltaba mi bate de béisbol, pues era seguidor de los Dodgers, y le ponía flores a la Virgen, aunque mi familia no fuera muy religiosa", evoca. Con los años vendría el regreso a España, la clandestinidad y la cárcel.

Ahora, cuando se le recuerda la frase de su abuelo al dejar España -"No quiero volver a ver este jodido país en mi vida"-, Fernández-Montesinos dice que de la vieja piel de toro le gusta "muchísimo lo que tiene de bueno, y me pone enfermo lo malo. Parece que lo positivo empieza a descansar sobre lo negativo, pero esperemos que llegue nuestro Obama", dice.

Si se trata de imaginar qué habría hecho Lorca de haber vivido 80 o 90 años, cita el Teatro inconcluso que se publicó hace algún tiempo en Granada, con una docena de obras apenas esbozadas, donde se columbra el genuino talento del de Fuentevaqueros. "Lo más abyecto de aquel crimen no es que mataran al que escribió todo lo que sabemos, sino que mataran al que no dejaron hacer todo lo que podría haber hecho", apostilla Fernández Montesinos.

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