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Cultura

"No escribí mis letras flamencas para ser cantadas"

Antonio Ortega, divulgador flamenco y biógrafo de varios artistas, se atreve con la poesía en su último libro, ‘Inverso’, publicado por Ediciones en Huida.

el 22 dic 2014 / 17:00 h.

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Antonio OrtegaDespués de contar la vida de personajes como el Bizco Amate o El Pali, y hasta de redactar una guía sobre la Seguridad Social para los flamencos, Antonio Ortega (Sevilla, 1971) sorprende con un poemario. Inverso (Ediciones en Huida) es su primera incursión en el género, lo que no significa que sea ni mucho menos un principiante. «Escribo poesía desde la más temprana infancia, mi madre dice que antes de saber escribir ya inventaba poemas y cuentos», afirma. «Luego, comencé a plasmarlos cuando en el colegio me enseñaron a juntar palabras y crear frases. No es un impuso inesperado. Lo inesperado para mí ha sido publicarlos», dice. Para Ortega, estos textos «atienden más a esos momentos de intimidad en los que necesité buscar un modo de desahogo. Y claro, cada uno utiliza el recurso que tiene a su alcance, el mío es la escritura. Por eso no los he dado a conocer antes, porque es pura intimidad lo que ahí aparece». Pero también pura libertad, incluso formal: «No se ajusta a los patrones universales de la poesía en su medida exacta. Los textos en prosa de la primera parte tampoco siguen una lógica gramatical. Y no por rebeldía de quien escribe, sino por fidelidad a la idea y al sentimiento y no a la norma, algo que detesto. Por eso, si no son versos, me dije: serán inversos...» Periodista e investigador flamenco, no es extraño que Ortega reconozca influencia de la poesía jonda: «En el libro aparecen algunas letras escritas en la métrica de la copla flamenca, pero ninguna de ellas se señala en el libro como lo que realmente son. Porque en realidad yo no las escribí para que fueran cantadas, sino para que reflejasen mi momento. Lo que ocurre es que yo soy flamenco, vivo flamenco, siento flamenco, como y duermo flamenco, y claro, no me puedo, ni quiero, deshacer de esa condición», asevera. «De momento, este libro pone un punto y aparte en lo que hasta entonces he venido haciendo como escritor, que me ha dado mucho trabajo y pocas satisfacciones», concluye el sevillano. «Ahora ya me voy a dedicar a mi obra creativa. He terminado en estos años una novela y varios libros de cuentos. En el camino, no he dejado de escribir poemas, como siempre he hecho. Ya veré qué hago luego con ellos».

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