Cultura

«No esperábamos la repercusión del cambio de nombre»

Grande-Marlaska se han convertido en uno de los grupos más conocidos del panorama independiente nacional. Foto: Gregorio Barrera.

el 15 sep 2009 / 04:11 h.

Grande-Marlaska se han convertido en uno de los grupos más conocidos del panorama independiente nacional. Todo comenzó cuando decidieron llamarse Garzón aludiendo al apellido del juez de la Audiencia Nacional: "Nos llamábamos Garzón, pero nuestra música no tiene nada que vez con él. Un día, el juez nos envió un fax prohibiéndonos que utilizáramos su imagen en la web. Ante esto, decidimos cambiarnos el nombre y consultamos a Grande-Marlaska si le importaba. Él no tuvo ningún problema, incluso le hizo gracia", cuenta Pepo Márquez, batería del grupo de pop que actuó el pasado viernes, "No esperábamos que el cambio de nombre tuviera tanta repercusión", añade. "Para nosotros, tocar en un festival como éste significa mucho porque por él han pasado gente muy buena como Jason Molina, Bonny Prince Billy o Destroyer", afirma Pepo.

Además, tanto para esta banda como para otras como Manos de Topo o Nisei, tocar en el festival significa reencontrarse y pasarlo muy bien: "Es genial que todos hayamos coincidido porque somos amigos, colaboradores. La noche es entrañable. Se ha creado como una especie de fiesta fin de curso del instituto", bromea con sus compañeros.

En El momento de hacer (Tres pies, 2007), los músicos madrileños-algunos de ellos implicados en otros proyectos musicales tan interesantes como Nosotrash, The Secret Society o Le mot- hace suyos unos sonidos rabiosamente retro en el que cobra vida un pop con clara vocación punk: "Hacemos pop comprometido. Nos es contradictorio hacer canciones felices y a la vez tener ciertas convicciones y ciertas elecciones en la vida", cuenta Malela, bajista y vocalistas.

Ese compromiso se demuestra con hechos. Su segundo disco lo han autoeditado con lo que todo lo relacionado con la producción, las giras y la comunicación del grupo la llevan ellos mismos.

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