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Cultura

"No fanfarroneamos de lo conseguido, pero tampoco vamos a volver para atrás"

Entrevista. Después de más de 30 años de carretera, Ecos del Rocío vuelve un año más a cumplir su cita con Andalucía, recorriendo pueblos y desgranando un repertorio que siempre se ha caracterizado por una fuerte carga social.

el 09 may 2014 / 00:27 h.

Ecos del Rocío, una leyenda viva de las sevillanas que sigue al pie del cañón, un año más, cantando por toda Andalucía. Ecos del Rocío, una leyenda viva de las sevillanas que sigue al pie del cañón, un año más, cantando por toda Andalucía. Los números de Ecos del Rocío son impresionantes: más de 30 años de carretera, 14 discos de oro, dos de platino, incontables recitales por toda la geografía nacional... Ahora se enfrentan a la peor crisis de la industria musical con lógica preocupación, pero también con la experiencia adquirida y con ganas de seguir innovando. En este momento preparan un repertorio de villancicos, «uno de los proyectos más bonitos de nuestra carrera», según su portavoz, Miguel Moyares. Esta entrevista les ha pillado ensayando... Sí, nos vemos una vez por semana, aunque no tengamos conciertos a la vista. Así repasamos las cosas del grupo y le damos una vueltecilla a las canciones, para no meter la gamba cuando llegue la hora... Pero conciertos no faltarán, ¿no? La música está como todo. Comparados con otros artistas, seguimos siendo de los que más conciertos hacemos, pero por debajo de lo que deberíamos. El 21 % ha hecho mucho daño, hace casi inviable organizar cualquier evento, a los ayuntamientos les han cortado el pienso, y en todas partes hay problemas que atender, antes que la música. Sin embargo, la música ayuda precisamente a evadirse de todos estos asuntos. ¿No se lo reconocen? Sí, pero hay muchos factores que trabajan en contra. Rara vez puede gustarle nadie a más del 60 por ciento del pueblo, vaya quien vaya. Y los alcaldes, los concejales, no rompen. Nosotros nos salimos de lo que era la sevillana de bregar en casetas de feria, sin darnos cuenta empezamos a hacer espectáculos grandes, hasta que la gente se fue acostumbrando. Eso nos ha llevado a una postura muy clara, de no querer perder lo logrado. No queremos bajar presupuestos, coger dos guitarritas y tocar en un chiringuito. Al margen de como está el mercado, ¿que salud gozan las sevillanas en este momento? Creo que están en el comienzo de un resurgir. Estamos empezando a ver ciertos grupos que hace 15 años no había. Hablo de gente como Melaza, Lubricán... Entre unos y otros estamos sintiendo que hay ambiente para que la cosa empiece a reformarse un poco, aunque el momento de la música, no solo de las sevillanas, es muy crítico. ¿Cómo viven la feria los miembros de Ecos del Rocío? Feriantes, somos poco. En Rota tenemos una feria muy coqueta, cómoda, y somos socios de una caseta a la que vamos todas las noches, nos quedamos hasta que encarta, las claras del día si hace falta... Pero a Sevilla, salvo que tengamos que recoger algún reconocimiento, o por cualquier otro compromiso, no solemos ir. Se nos ponen los pelos de punta de recordar todo lo que hemos andado. Somos amigos de todos los chocolateros y turroneros de España. ¿Echan algo de menos de todos esos años de recorrer pueblos y pueblos de norte a sur y de este a oeste? Ni pesan ni lo contrario. Todo eso está ahí, se vivió, se disfrutó, se trabajó. tengo 57 años y soy consciente del lugar de donde venimos. El hecho de ser de Rota, ¿les supuso alguna vez algún tipo de handicap? Lo digo porque siempre se habla de que la sevillana ha sufrido las rencillas provincianas entre Sevilla, Huelva, Cádiz, Málaga... Somos, como todo el mundo sabe, de Cádiz, pero a nivel público Sevilla siempre nos ha acogido muy bien. Hemos tenido la suerte de hacer un tipo de sevillana que ha encajado muy bien no solo allí, sino en el resto de España entera, y siempre nos hemos sentido por encima de esas rencillas. No sé si hay gente del mundillo que entra en ese juego de las murallas para defender el territorio de uno. Nosotros no nos tomamos nada mal, para nada. Nos sentimos de un rincón que no es la cuna de las sevillanas, pero donde se viven y se sienten. Como grupo conocido por su compromiso social, ¿no les piden ahora que canten para apoyar tantas luchas de trabajadores como hay por todas partes? El público hizo de nosotros al que, como hemos cantado a todo tipo de oficios, se le ha pedido siempre que reivindique, que haga alusión a problemas, aunque a cosas bonitas también. Yo no diría que nos hayan encasillado del todo, pero sí que quieren que sigamos cantando a los trabajadores. ¿Les queda algún lugar donde no hayan cantado aún? La verdad es que es muy frecuente que, viendo las noticias, salga un pueblo y al instante estemos diciendo «ahí he cantado yo». O lo mismo si retransmiten toros en una plaza donde hayamos actuado. Forma parte también de nuestra andadura y de nuestra memoria. Aparte de la crisis, ¿cómo ven el futuro de Ecos del Rocío? Ganas de seguir sí hay, el grupo tiene ilusión. No hemos acordado ninguna fecha de despedida. Lo que creo que no es necesario, como he dicho antes, es que el grupo tire por tierra unos logros y una categoría que hemos conquistado después de muchos años. Llevamos las sevillanas al Gran Liceo de Barcelona, alPalau de la Música, a los grandes teatros deMadrid, a campos de fútbol y plazas de toros, solo por vera la gente feliz y emocionada. No fanfarroneamos, pero tampoco vamos a volver para atrás. Si lo hiciéramos, sería porque alguno de nosotros estuviera en situación de necesidad.

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