Local

“No me creo los datos del paro”

Miguel Rus, presidente de la CES, considera que la huida de multinacionales "es en algunos casos fruto de lo que nos merecemos" por no adoptar las decisiones adecuadas, y reclama un 'entente cordiale' para Tablada.

el 28 abr 2013 / 23:58 h.

TAGS:

Miguel Rus, presidente de la CES, en la sede de la Cámara y de la patronal sevillana.- J. M. Espino (Atese) Miguel Rus, presidente de la CES, en la sede de la Cámara y de la patronal sevillana.- J. M. Espino (Atese) Esta entrevista se realizó el pasado jueves, horas después de que la Encuesta de Población Activa (EPA) revelara que ya son 6,2 millones los parados en España, de ellos casi millón y medio en Andalucía, y más de trescientos mil en Sevilla. Miguel Rus, el patrón de los patronos de la provincia, muestra una vez más no tener pelos en la lengua... –Nos hemos desayunado una auténtica barbaridad: los datos del paro. ¿Para esto se quería una reforma laboral? –Para esto, no. No para que siguiera aumentando el paro, sino para que muchas empresas, ante la dificultad del mercado, pudieran realizar sus ajustes de producción, medios y equipos, ser más competitivas y continuar así viviendo. Sin reforma laboral hubieran muerto muchas más empresas, pero por sí misma no es la solución. Es enormemente preocupante el dato del paro, sí, pero hay algunas tasas, como la andaluza, que me cuesta asimilarla y creérmela. Dentro de esa cifra hay una parte muy importante de economía sumergida y fraude fiscal. –Piensa usted como el presidente de la CEOE, que no se cree esa estadística de la EPA... –La CEOE está intentando consensuar con sindicatos y Gobierno una revisión de la fórmula de cálculo del desempleo. Y que sea una tasa del 27% o del 37% es igualmente preocupante, pero un 37% es demoledor, destructivo, la imagen de un país en quiebra, subdesarrollado. –Un documento del PP asegura que si se alinean las constelaciones de no sé cuantos grandes proyectos, en la ciudad de Sevilla se crearían nada más y nada menos que 46.000 empleos. ¿Y esto se lo cree? –Tenemos todos, políticos, empresarios y sindicatos, la obligación de hacer lo imposible para que se alineen esas constelaciones para ejecutar tales inversiones y generar empleos. Ante ese documento no podemos caer en la crítica fácil o la desconfianza. Otra cosa es que salgan todos los proyectos en una ciudad como ésta, Sevilla, donde opinan todos, los que saben y los que no saben, y al final se eternizan o los perdemos. El ejemplo de todos los días: los diez años que se han tardado en empezar el proceso para mejorar el calado y garantizar la navegabilidad del Guadalquivir, diez años para un proyecto que se aprobó con todos los beneplácitos y autorizaciones, diez años sin tirar hacia adelante por miedos políticos y por la permisividad de una sociedad que, a pesar del paro y las circunstancias dramáticas para tantas familias, consiente que se eternice el debate. –Que huyan grandes compañías como Roca, Cargill o Danone, ¿es sólo un problema de ellas o también un problema nuestro? –Es un problema de todos y, en algunos casos, es el fruto que nos merecemos por nuestras actuaciones. Obviamente algo estamos haciendo mal. Siempre hablamos de crear empleo, pero el primer paso para generarlo es mantenerlo. En el caso de Cargill, por ejemplo, su marcha tiene mucho que ver con los costes de transporte, el mismo problema de la industria aeronáutica y automovilística. Ahí está el río. Muchas empresas adoptarán sus decisiones de ampliación de instalaciones y de sus líneas de negocio, e incluso de permanencia, si se les garantiza que tendrán canales de transporte, distribución y logística adecuados. –Esta Andalucía nuestra presume de políticas pactistas. La CEA, con Junta y sindicatos y la CES, con sindicatos y Diputación. ¿No se sienten corresponsables de ese nivel de paro? Pactar de poco sirve... –Concertar, sentarse en una mesa y pactar las cosas es siempre bueno y la sociedad lo demanda. Esa concertación tiene resultados concretos, claros y positivos pero, obviamente, no puedo sentirme satisfecho con los resultados obtenidos porque esos números cantan. Por tanto, habrá que cambiar el modelo. Concertación sí, pero dirigiéndola hacia actuaciones más concretas, con un seguimiento específico y verificando sus resultados reales sobre el empleo. –Cosa que ahora no se hace... –Se ha estado haciendo pero, usted lo ha comentado, los números ratifican que no vale tan sólo concertar, sino también actuar y tener resultados. Eso sí, no todo cabe achacarlo a que la concertación funcione bien o mal, dado que existen parámetros económicos o financieros que no dependen de ella. Otros, en cambio, sí, y habrá pues que cambiarlos. Por ejemplo, en la CES nos centramos no sólo en los jóvenes emprendedores, que son necesarios, sino también en los profesionales de 40 o 50 años, bien preparados, muy especializados y con muchísima experiencia pero que se han quedado en paro y pueden y quieren ser futuros empresarios. Ayudas para los jóvenes sí, pero sin negarlas a los mayores. También tenemos un programa de tutela a emprendedores, nos metemos en el barro, nos percatamos de sus dificultades reales, entre ellas la fiscal, porque la presión fiscal aquí para las empresas es agobiante, y la financiación. Yo tutelo un proyecto de un matrimonio cuyo único bien es su casa y la prestación por desempleo que ha pedido recibir en un pago único para montar su empresa. Pues bien, le han dado un préstamo para microemprendedores ¡al 8,5%! –Eso es usura bancaria... –El doble de lo que le está costando al banco financiarse. Pero no echemos más leña al fuego de los bancos. En la concertación, por ejemplo, habría que replantearse si, en vez de tanta subvención directa, no sería mejor volver a subvencionar tipos de interés. –La sociedad española ha hecho un grandísimo esfuerzo para salvar a bancos, y éstos nos pagan sin financiación y con desahucios. El decreto andaluz de expropiación temporal de viviendas parece poner a la banca en su sitio... –Tres cosas me preocupan de este tipo de medidas. Primera, se hace sin diálogo, sin conocimiento de los empresarios y sindicatos. Segunda, soluciona una mínima parte del problema, al afectar a muy pocos. Y tercera, que este decreto tan populista y cortoplacista puede, en cambio, generar un daño futuro para el acceso a la vivienda a jóvenes y familias, a quienes se exigirán más garantías. Contraproducente: un daño irreparable al mercado hipotecario. –¿Y qué proponen entonces? –Un plan de vivienda adecuado a los tiempos que corren donde se aborde el problema de la financiación por parte de las familias. Lo propusimos, pero sin respuesta... –Al igual que en infraestructuras... –Me gustaría hablar de un plan de infraestructuras claves para la provincia que nos hagan más competitivos, y no de un área metropolitana de carriles bici. Solucionar el tráfico de mercancías y sacarlo de la ciudad. Lo de siempre y que no admite más retrasos: SE-35, SE-40, desviar el tráfico de Huelva hacia la A-66 a la altura de Huévar, optimizar la red de Metro de Sevilla, si ahora no es posible construir las líneas 2 y 3 enteras, sí tramos para algunos grandes núcleos residenciales y mejorar y ampliar la línea 1 con conexiones con Cercanías y Dos Hermanas, terminar el tranvía de Alcalá, que se encuentra al 80% y lo están destrozando... Son inversiones que demanda la industria. –El hecho de que IU rija la Consejería de Fomento, ¿condiciona a los empresarios? –A mí no me condiciona ni como empresario ni como presidente de la CES. Los empresarios no somos ni de un partido ni de otro. Sí me preocupa que, ante la falta de medios y de financiación, se tienda a medidas populistas, a mantener los votos cuando la responsabilidad actual es articular entre todos las mejores condiciones con el fin común de crear empleo. Ejemplo: la plataforma por el Puerto de Sevilla, donde nos sentamos CCOO, UGT, CES y Cámara de Comercio. Fuera todo se mueve en barco, es lo más económico, y todo lo que muevas por carretera tiene limitaciones. –Vale, dragar, en esta entrevista lo ha planteado varias veces, pero ¿y los arroceros? –Estamos trabajando para buscar soluciones económicas que garanticen mantener esos regadíos. Son compatibles con el dragado. –¿En ningún caso la prosperidad de la industria a costa de la muerte de los arrozales? –Sin duda alguna. Ni es el objetivo ni la consecuencia. Miguel Rus Miguel Rus, en la azotea de la Cámara de Comercio.- J. M. Espino (Atese)   –Usted dirige una constructora que está haciendo sus pinitos en el extranjero. ¿Qué dicen allí de la marca España y de la marca Andalucía? –En el exterior llega fundamentalmente la marca España, y la marca Andalucía, aunque como andaluz me duele decirlo, gracias a Dios no llega, y si lo hace, es con la imagen de la invasión de supermercados y de expropiación de viviendas. Si algunos de nuestros políticos analizaran cuántos votos han ganado con titulares y telediarios y cuánto ha sido el daño que han hecho a nuestro país y a nuestra región, se les caería la cara de vergüenza. Por el camino que vamos, Andalucía será la última comunidad en salir de esta crisis porque no genera confianza. –¿Y Sevilla? –Dentro de lo mal que estamos, Sevilla está mejor que otras provincias. La marca Sevilla mejora turísticamente, pero tenemos una gran asignatura pendiente en infraestructuras, industria y aeronáutica. –Miguel Rus se estrenó hace casi un año en el cargo con una dura crítica hacia el equipo económico de Zoido. ¿El balance actual? –Estamos trabajando para que salgan adelante los proyectos, pero en ocasiones hay conflictividades políticas que no podemos entender. Ayuntamiento y CES nos apoyamos para así dar confianza cuando llega una inversión. –Cuánta paz... –Paz no, queda mucho por hacer. Nos preocupa mucho el tema burocrático. Aunque se ha mejorado, hay que seguir agilizando la concesión de licencias. –Por desgracia, la expresión ERE fraudulento va asociada a Andalucía, también fuera... –Algo inadmisible. La corrupción hay que erradicarla. Hace muchísimo daño a la economía y a la atracción de inversiones. –También en las patronales ha habido garbanzos negros. –Como en todos sitios y somos los primeros que tenemos que reconocerlo. Todo el que ha estado en la corrupción y así se demuestre, que pague por ello. Y necesitamos una Justicia rápida, porque mantener vivos temas que nos avergüenzan a todos hace un daño brutal. Pido para este tipo de cosas un camino especial, muy ágil al depurar responsabilidades. –¿Cómo ve la ratificación de una Tablada verde por parte del Tribunal Supremo? –En Tablada cabe de todo, una parte residencial, otra terciaria, industrial y logística y una tercera, la de mayor dimensión, verde y azul, con lago y actividades náuticas. Las dos primeras permitirían urbanizar la tercera. ¿Cuántos parques hay abandonados porque no podemos mantenerlos? No es una Tablada verde, azul o roja, sino una compatibilidad de usos, y no dejarla como hasta ahora, con jaramagos y chabolas. En este asunto, pido a la oposición entente cordiale. –En las relaciones entre la CES y la Cámara de Comercio, ¿proclamamos el aquí paz y después gloria? –Mi objetivo es que no se hable de la CES y de la Cámara de Comercio, sino de una casa común para los empresarios sevillanos. –¿Se ve presentando una candidatura alternativa a la de Santiago Herrero en la CEA? –No, no lo veo oportuno, es el momento de sacar la CEA hacia adelante y estar todos unidos. Para las elecciones quedan dos años. –¿Y dentro de dos años? –Ya tengo muchos líos. Es algo que sinceramente ahora no me planteo. Mi compromiso con la CES es de cuatro años, y menudos cuatro años...

  • 1