Local

«No podemos educar desde el tabú»

Teresa Jiménez, nueva Consejera de Educación, defiende la asignatura Educación para la Ciudadanía frente a los envites del TSJA. Está dispuesta a exprimir la Ley de Educación para mejorar la calidad del sistema en esta legislatura y dice que el plan de los 7.000 euros no ha dividido al profesorado.
Foto: Antonio Acedo

el 15 sep 2009 / 04:57 h.

TAGS:

Teresa Jiménez, la nueva consejera de Educación, defiende los principios de la asignatura Educación para la Ciudadanía frente a los envites del TSJA. Está dispuesta a exprimir la Ley de Educación para mejorar la calidad del sistema en esta legislatura y dice que el plan de los 7.000 euros no ha dividido al profesorado

-¿Durante cuánto tiempo fue profesora?

-Aún soy profesora. Es mi profesión. Y lo volveré a ser, porque la docencia es mi vocación. Entré en 1989 y estuve hasta que me incorporé al trabajo en la Delegación de Educación en el curso 1996/97.

-¿Se ve muy distinta la escuela desde la política?

-Son enfoques diferentes pero complementarios. Después de cuatro años al frente de la delegación del Gobierno y cuatro en el IAM, la educación que me encuentro es, afortunadamente, muy distinta a la que dejé hace ocho años.

-¿Cómo se ha encontrado el patio en la consejería?

-Me he encontrado un trabajo muy bien hecho, unas líneas de actuación incardinadas y definidas, que son las que marca la propia LEA. Tenemos establecida la hoja de ruta y evaluado el sistema educativo. Ya sabemos qué ámbitos hay que reformar y que invertir en nuestros recursos humanos es la única forma de que Andalucía sea competitiva y pueda competir con los países de nuestro entorno.

-Le falta por nombrar los delegados provinciales. ¿Va a formar un gobierno paritario: cuatro delegados y cuatro delegadas?

-Sí, por supuesto. Es el modelo que defiendo en la vida y el que debe estar presente en cada decisión de la consejera. Evidentemente hay paridad en el equipo directivo y la va a haber también en las delegaciones provinciales.

-En Sevilla, ¿habrá delegado o delegada?

-En Sevilla, ahora mismo tenemos a un magnífico delegado.

-La Ley de Educación Andaluza ofrece muchas posibilidades para reformar la escuela. Algunas dependen de la voluntad e implicación del profesorado. ¿Le asusta que la ley se quede en el cajón?

-Tengo confianza en el profesorado y en su implicación y en la responsabilidad que asumen los equipos directivos de los centros. Sé que ellos son la mejor garantía para que el sistema avance.

-Ha encontrado al profesorado revolucionado a cuenta del plan de calidad de los 7.000 euros. ¿Cómo reordenará la situación?

-El plan está ordenadísimo. Es la primera vez que se pone en marcha en los centros un plan así y supone un cambio de cultura importante en el modo de trabajar de los colegios en Andalucía.

-Pero hay un paro convocado para dentro de unos días. ¿No percibe una fractura en el sector?

-No creo que el plan suponga una fractura en los claustros ni ninguna ruptura entre los centros y la línea de trabajo de la consejería. Muy al contrario. La convocatoria está abierta de forma permanente y esperamos que se sigan sumando. Que el 35% de los colegios y el 45% del profesorado haya apoyado el plan es un buen porcentaje. Me preocupa más la implicación del centro que el dato.

-Los sindicatos mayoritarios, los que respaldan el plan, le van a pedir que rebaje los dos tercios del claustro necesarios para adherirse al plan. ¿Lo aceptaría?

-Bueno, como entendemos que el plan va más allá de la voluntad individual del profesor, necesita de un porcentaje importante porque no tendría sentido si la mayor parte de ese centro no se implica en todo lo que significa el proyecto de mejora. Estamos en conversaciones con los sindicatos y voy a ser muy receptiva a sus planteamientos, pero creo que todos deben hacer una reflexión.

-Andalucía es la que menos invierte por alumno y la tercera comunidad que más dedica del PIB a educación. ¿Cómo se prioriza la inversión educativa?

-El dato de inversión por alumno del Ministerio se interpreta de forma engañosa. Hay que tener en cuenta que mientras en otras comunidades el número de niños decrece, en Andalucía va en aumento. Y esto es como una gran familia, si a la mesa se sientan más a comer, hay que hacer un esfuerzo inversión más grande.

-¿Qué le parece que el modelo educativo andaluz esté chocando con la doctrina del TSJA?

-En primer lugar, yo creo que esa afirmación es disparatada. No tenemos ningún choque con las sentencias y las sentencias que están surgiendo del TSJA no afectan al modelo andaluz, sino al estatal. Si se refiere a la última sentencia contra Ciudadanía en la que anula expresiones mínimas...

-¿Cree que son mínimas?

-Sí, mínimas en cantidad? y en significado. Hablamos de un párrafo de dos líneas en un marco de 66 páginas. Y cualitativamente no compartimos la interpretación que la Sala hace de lo que significa la igualdad y la no discriminación, porque creemos que da la espalda a un importante artículo de la Constitución (14).

-¿Le parecen conservadores los argumentos de la sentencia?

-No voy a valorarla. Pero creo que no se puede discriminar por razón de sexo y, desde luego, creo que hoy en día tampoco se puede discriminar en función del papel social que culturalmente se ha asignado a cada uno de los sexos.

-¿Cree que en la escuela hay discriminación de género?

-(Pausa) En la medida en que aún persiste en la sociedad, también persiste en los centros educativos. Este Gobierno ha formado en coeducación a un gran número de docentes y trabaja para que haya una escuela igualitaria.

-¿No existen tabúes en la escuela, como que los profesores hablen de la homofobia y la homosexualidad a los alumnos?

-Yo creo que la homosexualidad es una realidad que existe en la sociedad. Afortunadamente, cada vez sale más a la luz con absoluta normalidad. Y creo que no podemos educar desde el tabú y que la escuela no debe aceptar tabúes sexuales, porque es la conexión directa con la sociedad.

-¿Piensa que hay que reforzar la autoridad del profesor?

-No me gusta hablar de autoridad. Esta sociedad ha dejado de mirar con respeto, admiración y reconocimiento el papel docente. Nuestro objetivo es recuperar ese papel que en otro momento de nuestra historia han tenido nuestros maestros.

  • 1