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"No queremos quedarnos en casa"

Miles de familiares, discapacitados y trabajadores de entidades sociales salen a la calle para protestar contra los recortes y defender los derechos sociales del colectivo.

el 03 dic 2012 / 12:27 h.

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Cuando Miguel le dijo el domingo a su hermana María, de 32 años y discapacitada intelectual, que hoy [por ayer] irían desde Almería a Sevilla a una manifestación y le preguntó qué quería pedir, la respuesta de María fue:"Yo una muñeca". "Ellos no son conscientes pero es la familia la que más lo sufre", explica Miguel sin soltar de la mano a su hermana. Mercedes y José María acudieron sin su hijo Jesús porque "le dan miedo las aglomeraciones", pero tienen claro que su hijo "es otro" desde que acude al centro de día con terapia ocupacional de la asociación Paz y Bien en Alcalá de Guadaíra. "Lleva tres años y ha cambiado mucho, si no estuviera allí estaría en casa todo el día pensando, y también nos ayudan a la familia". Tampoco María fue con su hija, por la que con otros padres creó la asociación ANFIen Dos Hermanas para organizar actividades. "Son niños y tienen su derecho a divertirse y cuando se hagan mayores, como la mía, que tú sepas que puede hacer cualquier cosa en un taller. Que no recorten a gente que no puede defenderse y luchar por lo suyo, pero aquí estamos los padres".

 

Era el sentir mayoritario de los familiares que ayer salieron a la calle junto a los discapacitados y los trabajadores de las entidades sociales del sector para protestar porque los retrasos e impagos de la Junta a estas asociaciones están poniendo en peligro sus servicios y con ello, los derechos de las personas con discapacidad, más de 716.000 en Andalucía y, como rezaba una pancarta, un grupo en el que "mañana puedes estar tú" ya que hay discapacidades congénitas y otras sobrevenidas. Muchos de los manifestantes, con graves discapacidades intelectuales, sostenían pancartas y coreaban lemas como "No somos números, somos personas" o "No queremos quedarnos en casa" sin entenderlos del todo. Por eso, entre familiares y trabajadores destacaba una declaración de intenciones impresa en camisetas y carteles:"Yo soy tu voz".

En el Día de las Personas con Discapacidad, y bajo el lema "No hay nada que celebrar", la Confederación Andaluza de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual (Feaps) -que aglutina a 140 organizaciones con 540 centros que atienden a 65.000 familias y emplean a 10.000 trabajadores- reunió a unas 30.000 personas (según la organización, la Policía no ofreció cifras) procedentes de las ocho provincias en una manifestación desde la Plaza de España hasta el Palacio de San Telmo, cuya puerta fue protegida con vallas por la Policía.

Estas entidades gestionan residencias, centros de día, centros especiales de empleo y talleres ocupacionales concertados con las Consejerías de Salud y Bienestar Social o Empleo, que acumulan según Feaps más de 11 millones de euros en pagos retrasados. "Estamos priorizando las nóminas, el comedor y el transporte pero en 2013 con los recortes no sabemos qué servicio podremos prestar", explica José García, de la asociación Niños con amor, con 106 plazas de centro de día y unidad de estancia diurna con taller ocupacional. Paulina del Barco, directora de Aspanri -que atiende a unos 500 usuarios entre centros ocupacionales, de empleo, unidad de día y un servicio de atención temprana a niños de 0 a 6 años- admite que ya debe a sus trabajadores dos nóminas y servicios como un curso de FP concedido o una unidad de día ya construida en Mairena no se han iniciado porque no llega la subvención.

Feaps optó por salir ayer a la calle mientras el Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), que se unió el domingo a la movilización en Madrid contra los recortes del Gobierno a la Ley de Dependencia -Andalucía ha recibido 89 millones menos este año-, no participó y celebró el día con la lectura de un manifiesto en el Parlamento en el que denunció que "la crisis no puede servir de coartada para reducir los derechos sociales" y alertó contra los graves efectos de "los recortes genéricos". No obstante, el texto aludió a que "especialmente alarmante en nuestra autonomía son los atrasos en los pagos por servicios que se prestan por delegación de la administración" y alertó de que el sector "corre un claro peligro de colapso sobre todo en empleo, con la desaparición de entidades y el aumento de la exclusión".

El PP-A criticó los "impagos" de la Junta "desde hace años" y el "tijeretazo" a las políticas de discapacidad en las cuentas de 2013, una crítica que la Consejería de Salud tildó de "hipocresía y cinismo" tras defender sus "enormes esfuerzos para poder afrontar los recortes del Gobierno". En un comunicado, la Junta dijo compartir "el temor por cómo la crisis y las medidas del Gobierno para paliarla pueden poner en jaque muchos de los logros y derechos sociales que ha costado décadas conseguir", si bien expresó su "voluntad decidida" de "mantener las prestaciones y priorizar el pago a las entidades sociales".


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