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No sólo de finales puede vivir el Sevilla

El Sevilla necesita ganar a Osasuna para alcanzar su objetivo, la tercera posición

el 13 feb 2010 / 21:29 h.

Hasta la final, la vorágine de la Copa ya ha acabado, y el Sevilla ha salido de ella bastante bien parado. De hecho, ha alcanzado la clasificación para esa cita clave de mayo y, en la Liga, pese a haber bajado el nivel, haber dejado escapar al Valencia, haber salido de los puestos de la Liga de Campeones y haber perdido a varios jugadores por lesión, la cosa podría haber sido peor. El conjunto de Manolo Jiménez se mantiene en la quinta posición, apenas a un punto de la cuarta plaza (el Mallorca) y, si gana hoy, a cuatro puntos del Valencia, tercero y con plaza directo por ahora para el máximo torneo continental.
La vorágine de la Copa del Rey ha pasado, hasta mayo, y la de la Liga de Campeones está a la vuelta de la esquina. Por eso no haría mal el conjunto nervionense en prestar algo de atención a la olvidada liga, que al fin y al cabo es la que da de comer, la que da el dinero, vamos, vía clasificación Liga de Campeones.

Para ello debe abandonar esa senda tan irregular que ha vulgarizado al conjunto hispalense desde hace unos tres meses, la que le ha convertido en un equipo más, y no en la alternativa seria que parecía al comienzo de la temporada. Esa vulgarización ha llegado motivada por las bajas, sin duda, pero también por el mal, horrible según los casos, juego, y también por la alarmante bajada de forma física del equipo, que ya no es esa locomotora que avasallaba a los rivales allá por donde pasaba y que ahora por momentos incluso se gripa.Éstas, y no otras, son las principales razones por la que la afición sevillista, pese a tener a su equipo en la final de la Copa, acudirá hoy al Sánchez Pizjuán con más sensación de necesidad que de disfrute. Los partidos en Nervión se han convertido en sufrimiento pleno. Ya quedaron atrás esas tardes mágicas de gozo y espectáculo. Y esa, y no otra, es la razón por la que Jiménez, pese a ser el entrenador que ha conducido a su equipo a la séptima final de Copa, tiene que aguantar el inconformismo de los suyos.Una victoria hoy, ante un rival incómodo por sistema, Osasuna, ayudaría mucho a normalizar la situación y a poner al equipo en rumbo de su objetivo principal, la tercera plaza, que tras el empate de ayer del Valencia se queda en estos momentos a siete puntos. Probablemente el técnico sevillista intente refrescar un cansado equipo. Las entradas de Stankevicius y Negredo, ausentes el miércoles por sanción, son seguras, mientras que Capel podría suplir a Perotti en la izquierda. También puede que haya alguna cara nueva en el centro del campo, y más después del papel de la medular en Getafe.

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