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No sufre para seguir sufriendo

La tranquilidad perseguida se volvió en contra del Cajasol, que se garantizó más sufrimiento para las próximas siete semanas. Paso adelante ante el Grupo Capitol y paso atrás ante el ViveMenorca, que puso mayor empeño, deseo y cordura en su juego, como si la necesidad no fuera la misma para ambos.

el 15 sep 2009 / 02:02 h.

La tranquilidad perseguida se volvió en contra del Cajasol, que se garantizó más sufrimiento para las próximas siete semanas. Paso adelante ante el Grupo Capitol y paso atrás ante el ViveMenorca, que puso mayor empeño, deseo y cordura en su juego, como si la necesidad no fuera la misma para ambos.

Los negros nubarrones del exterior los trasladó sobre el parque el Cajasol con su ya conocida escasa capacidad para la defensa de los hombres interiores. El grandullón Varda primero, haciendo gala, eso sí, de su buena mano para el triple, y posteriormente Chris Moss, se convirtieron en una locomotora para el ViveMenorca frente a la que los Betts, sobre todo, Bueno, o De Miguel se mostraban como jefes de estación, viendo sin más pasar la maquinaria ante sus narices una y otra vez.

Entre ambos acumularon 23 puntos de los 45 que se llevaron los menorquines al descanso, después de que cualquier hombre más o menos grande, aunque fuera un alero alto, también sumaran sin mayores aspavientos. Cualquiera que pasara por allí, vaya (13 canastas de dos y un 62%). Por supuesto la concesión también se vio multiplicada en los rebotes ofensivos (6), y salvo Marinovic, todos los jugadores que puso en juego Casas anotaron.

Los locales fueron haciendo la goma con diferencias en contra no superiores a cinco puntos gracias a su acierto en el triple (5 de 10), porque las ideas ofensivas estarían de vacaciones de Semana Santa. Eso hasta los últimos minutos, cuando el apagón delante lo capitalizaron los menorquines con una renta al descanso de diez puntos con un triple sobre la bocina de Guzmán, solo como la una, en una acción en la que con tres bases en pista (Stefanov, Marinovic y el ex Joventut) Casas pilló fuera de juego a Comas (35-45).

La distancia se fue a cifras preocupantes (40-53) en el momento en que los baleares imitaron la destreza local desde la línea de 6,25, con Ivanov y Stojic, instante en que apareció Bueno con un par de movimientos interiores que recuerdan muy de vez en cuando que fue un jugador internacional de primer nivel, a los que puso colofón Bennett con un nuevo triple (48-53).

La renta que tanto esfuerzo costaba fabricar a los visitantes, la echaba abajo el Cajasol, pese a todos sus déficits, con fogonazos en pocos segundos, es decir, planeaba la sensación que a poco que los hombre de negro juntaran unos cuantos minutos con la necesaria continuidad e intensidad el partido se les rendiría.

Más si en tus filas juega un tal Elmer Bennett, especialista en cambiar con su soberano talento la dinámica de cualquier partido, aunque por entonces ViveMenorca ya había consolidado autoestima y fe en que podía pelear por su segunda victoria de la temporada a domicilio hasta el final (55-60), pese a que entre Varda y Moss, sus dos principales puntales, sólo sumaron dos puntos en los diez minutos del tercer cuarto.

Bennett siguió a lo suyo, y con su tercer triple puso a su equipo en el umbral de la remontada (61-62). Pero sucedió que la apuesta permanente por el triple es demasiado azarosa, y a cada error desde esa distacia, sobre todo del desafortunado Ellis, respondió ViveMenorca con una cesta que edificó un parcial que le puso de nuevo en fuga (61-70) a menos de cinco minutos para el final.

Viéndose muy cerca del botín, a ViveMenorca le entró un ataque de ansiedad. Empezó a hilar todas las decisiones precipitadas en ataque que hasta entonces no había practicado y el Cajasol tomó gustoso el regalo para ponerse por delante (71-70) a falta de minuto y medio para el final. Moss sumó dos tiros libres (71-72); Betts, otros dos (73-72) con el reloj ya descontando sólo segundos.

Guzmán penetró con acierto y temple (73-74) y después provocó la pérdida de balón de Bennett que dio a Stojic la opción de sumar otros dos tiros libres (73-76) a 24 segundos. Miles reduce también desde el 4,60 (75-76) y Shirley yerra uno en esa línea, pero Kakiouzis no encontró la red en los dos últimos intentos, uno de tres, con poco orden y menos concierto. Fue un buen resumen del partido. ViveMenorca ganó con justicia.

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