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"No tengo nada de qué protestar, mi papel en este mundo es otro"

Bustamante ya es otro. El cantante cántabro saca a la venta esta semana su séptimo disco, Mío, su trabajo más personal.

el 27 oct 2011 / 10:37 h.

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Parece que fue ayer cuando este joven artista cambió los andamios de su San Vicente de la Barquera natal por el micrófono de aquella primera
y cándida Operación Triunfo. Pero ha pasado una década y David

Bustamante ya es otro. El cantante cántabro saca a la venta esta semana su séptimo disco, Mío, su trabajo más personal.
-El nombre del disco ya lo define.
-Mi primera idea fue que mis fans pudieran escoger el título a través de las redes sociales, pero cuando uno hace un disco siempre hay un nombre que levanta la mano. Y eso pasó. Éste es un disco muy personal. Últimamente estoy contra las etiquetas. Éste no es un disco de un solo estilo. Son varias canciones. Es música. Hay un poco de todo.

-¿Es el primer álbum que realmente puede considerarse suyo más que de la discográfica?
-Todos mis discos son personales, pero con el tiempo puedes opinar de más cosas. En los primeros trabajos de mi carrera me dejaba llevar. Cantas lo que te den. Luego vas tomando las riendas de tu carrera. En este álbum hay tres temas de mi autoría. Me impliqué en las fotos, los arreglos, la elección de los productores, las canciones, los autores... Quería que fuera real y mío, no una mentira. Doy la cara.

-Hábleme sobre los temas compuestos por usted. ¿En qué se inspira?
-No todas son autobiográficas. Saber perder habla de lo que ocurre cuando uno ama a alguien y esa persona te ve entregado y pasa de ti. Si te apartas, entonces esa persona vuelve y te presta atención, porque no sabe perder. Vuelven a por ti. Este disco canta al amor, como toda la música, salvo la canción protesta. En Mío se habla del amor posesivo. Y En otra cama es una canción un poco mía, habla de una tercera persona, de un hombre que ama a la mujer de otro. Hago letras más maduras y comprometidas en cuanto al amor y relaciones turbias.

-Ha mencionado las canciones protesta. ¿Se atrevería?
-No tengo nada de qué protestar. No es que no me implique ni me importen los problemas sociales, pero considero que mi papel en este mundo es otro, hacer que la gente se emocione, se enamore, se divierta y baile. No me siento capacitado para la canción protesta. Para eso hay otros que se sienten realizados con eso. A mí me aburriría y me comprometería demasiado. Quiero hacer canciones para que la gente llore al desamor.

-Comentó antes que quería que el título lo escogieran sus fans a través de las redes sociales. ¿Las usa mucho?
-Estoy todo el día enganchado al móvil. Es lo más directo. Empecé tarde, no cuando la compañía decía que había que hacerlo. De hecho, mi twitter es @davidbusta, porque el nombre completo lo tenía ya la compañía. No me gustan las cosas muy producidas, sino de verdad. Ahora puedo hablar y contestar a mis seguidores, es como un altavoz. Soy muy activo en ese sentido. Suelo decir lo que hago en el día a día, como ir al parque o comer un arroz del copón.

-¿Qué sonido le acompaña en el disco? ¿Le oiremos en la discoteca?
-No. He disfruto con lo que he hecho durante otra época. Desde que empecé hasta ahora han pasado diez años y cuando uno crece necesita otra cosa. La música latina la he hecho pero ahora no tiene cabida en mis producciones. Yo soy un baladista ante todo. Pero las baladas pueden ser más melódicas, más rockeras o poperas. Este disco es muy pasional. Hay rock puro, que hasta ahora no lo había hecho, a pesar de que en mi adolescencia escuchaba a ese tipo de grupos.

-¿Alguna colaboración?
-Tengo un dueto espectacular con Pastora Soler, Bandera blanca, que es un temazo. Me siento muy identificado con ella. Soy un gran admirador suyo desde que la conocí. Antes que amigos fui su fan. En cuanto me llegó el tema pensé en ella y, cuando se lo propuse, tardó tres días en presentarse para grabarlo. Ojalá nos juntemos también sobre el escenario.

-Ha hecho música, publicidad y ha participado en una serie de Disney... ¿Se plantea probar suerte con la interpretación?
-Dicen que se me da bien. Lo de Disney fue un cameo, pero lo vieron tantos niños que todavía me paran por la calle. Pero en este país no se perdonan el querer hacerlo todo. No se creen al artista completo que se creían antaño, como Carmen Sevilla, que cantaba, presentaba e interpretaba. Hoy en día no se lleva esto y, como dice mi madre, para qué meterme en camisa de once varas. Yo digo en broma que en mi casa el mundo de la interpretación lo lleva la mujer y la música, el papá.

-En estos diez años, desde que salió de OT hasta ahora, ¿ha acudido a alguna entrevista en la que no le hayan preguntado por el concurso?
-En todas. Y es natural. Al principio me incomodaba más que ahora. Ahora hay más cosas que contar. Al principio quieres quitarte un sello. Con el tiempo me he dado cuenta de que mientras no lo usen de forma peyorativa y me llamen "triunfito" no me molesta. Yo soy artista, cantante y músico, no un triunfito, eso es un programa del que estoy orgulloso. Fui a cantar a su despedida y todo, porque sin OT no me conocería nadie.

-¿Qué lleva peor, abrir una revista en la que le denominan triunfito o encontrar que especulan sobre su vida privada?
-Eso se lleva fatal siempre. Se aprende a vivir con ello, pero se lleva mal. Más si es mentira lo que cuentan y no lo contrastan. Citan fuentes cercanas. Creo que no he estado mejor en mi vida con mi mujer y ahora dicen que estamos en crisis. Ella me llamó cuando dijeron eso y me preguntó si estábamos en crisis. Es ridículo. Hace poco fuimos a Londres y han tenido que tener problemas para conseguir fotos de nosotros serios. Yo normalmente cazo a los paparazzi, pero esta vez no me di cuenta. Es absurdo. Mi esposa y yo somos como novios veinteañeros, todo el día besándonos y tocándonos. Y ahora, estamos en crisis por fuentes cercanas. Son unos mentirosos. Me fastidia, pero al final uno se acostumbra.

-¿Tiene gira prevista? ¿Volverá a los teatros?
-Empecé hace dos años y no puedo prescindir de la gira de teatros. Es otro ambiente, todo lo contrario a un disco. En enero empezaré una por toda España. Luego haré otra más movida con pantallas y luces. Habrá de todo.

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