Local

"No vamos a permitir que a los dos o tres años esté en la calle"

El padre de la joven fallecida el domingo pide Justicia para su hija.

el 29 nov 2010 / 20:40 h.

TAGS:

Silvia Reyes.

No queremos que a los dos o tres años esté en la calle, riéndose de todo. La vida de una persona no puede valer tres años de cárcel". Con estas palabras se expresó ayer Julián Reyes, el padre de la joven fallecida en la madrugada del domingo tras ser atropellada por un vehículo cuyo conductor iba ebrio. El padre de Silvia Reyes dejó claro que la intención de su familia es que este "trágico" suceso sea considerado un "asesinato y no un homicidio imprudente porque esto no ha sido un accidente".

La familia de la joven, que tenía 20 años y residía en Olivares, ha podido saber por algunos testigos de los hechos que el joven detenido, que tiene 23 años de edad, iba "haciendo trompos" por la avenida García Morato, donde ocurrieron los hechos. Además, conducía con una tasa de alcohol tres veces superior a la permitida. "No se puede consentir que se considere como un accidente, cuando el conductor iba bebido y haciendo el loco. O se hubiera chocado con los coches que había allí o lo que pasó, que se llevó a mi hija por delante", aseguró a este periódico.

Las personas que iban con Silvia prácticamente no pudieron ver cómo ocurrió el atropello porque estaban de espaldas al coche, por eso ayer la familia pidió la colaboración de todas las personas que pudieron verlo. "Sólo quiero pedir a todo aquel que haya visto algo que acuda a la Policía para prestar su testimonio y que nos ayude a ejercer la acusación", señaló el padre.

También hizo un llamamiento a los letrados por si alguno pude hacerse cargo del caso, ya que Julián se encuentra en la actualidad desempleado. "Económicamente no podemos afrontar una acusación, por eso pedimos que si hay algún abogado que se preste a llevarnos el caso, que nos llame", ya que les gustaría personarse como acusación particular y presionar para que al final se considere asesinato. Un petición que ya realizaron las familias de las jóvenes atropelladas en el Paseo de Colón, en unas circunstancias muy similares a la de este caso. "Ya he estado hablando con el padre de una de ellas. Creo que si estamos unidos haremos más fuerza", explicó.

La otra chica que resultó herida en el atropello se encuentra recuperándose en su casa tras haber sido dada de alta. La joven, también de 20 años, tuvo que ser ingresada en el hospital de Traumatología, aunque las heridas que presentaba no eran de gravedad. "Tiene magulladuras y golpes, pero está destrozada porque ella iba cogida de la mano de mi hija cuando fue atropellada. Fue el impacto lo que las separó", aseguró el padre de Silvia.

Por su parte la hermana de la joven, Paloma Reyes, aseguró ayer a los periodistas tras el funeral que va a "luchar" por su hermana, porque no le queda "otra opción", y afirmó que "ese hombre va a pagar" por lo que le ha hecho a su familia "cada uno de los días de su vida". "Por mi hermana que lo va a pagar, porque mi hermana no puede estar en una tumba, no lo voy a consentir y voy a hacer lo que haga falta", sentenció.

Silvia fue incinerada ayer en Olivares tras una misa a la que asistieron numerosas personas entre parientes y amigos para darle el último adiós. La joven había dejado hace un año los estudios que cursaba en el Instituto de Enseñanza Secundaria Heliche y en breve iba a comenzar a trabajar como cajera en el Supermercado San Román. Silvia había estado empleada hasta ahora como canguro del propietario de este comercio, que está a escasos metros de su casa.

La tía de Silvia, María Teresa, también pidió ayer "justicia" por la muerte de su sobrina, pues "no hay derecho a lo que han hecho con ella". "Era un cría de 20 años, han destrozado a la niña y a la familia, nos han partido y destrozado la vida", reiteró. De hecho, su madre no pudo acudir al funeral y la familia ha tenido que guardar todas las fotos y recuerdos de la joven. Las banderas del Ayuntamiento ondearon ayer a media asta en señal de duelo.

 

El detenido triplicaba la tasa máxima de alcohol

El joven de 23 años de edad, identificado como J.G.A. y natural de Sevilla, detenido por el atropello mortal de Silvia Reyes dio 0,73 en la prueba de alcoholemia a la que fue sometido tras ser arrestado, por lo que triplicaba la tasa permitida, fijada en 0,25 miligramos por litro de aire espirado.

En declaraciones a los periodistas tras informar sobre la redistribución de los distritos policiales de Sevilla, el jefe superior de la Policía en Andalucía Occidental, Antonio Jesús Figal, recordó que los patrulleros del Cuerpo Nacional de Policía que fueron alertados detuvieron al joven en la zona de Su Eminencia, cuando el siniestro había tenido lugar en la puerta de una discoteca ubicada en la zona de Tablada.

Figal señaló que el detenido, nacido el 15 de junio de 1987 y que contaba con un antecedente policial por atentado a agente de la autoridad, aún no ha pasado a disposición judicial, ya que todavía no se le ha tomado declaración. "No vamos a precipitar la investigación, vamos a dejar que la Policía Científica haga su trabajo y, después, lo mandaremos con todo su equipaje al Juzgado", apostilló.

Figal lamentó el trágico suceso, por el que perdió la vida esta joven nacida el día 15 de julio de 1990, pues "se trata de un hecho lamentable que ha dejado a una familia destrozada".

La joven, que era sevillista, había salido el sábado con sus amigas, como en otras ocasiones, algunas de las cuales eran de Salteras. En total, iban cinco personas y habían estado en la discoteca EM cuando se dirigían hacia el vehículo en el que habían venido a Sevilla, que estaba aparcado en las inmediaciones.

Fue entonces cuando el vehículo implicado, un Wolkswagen Mini, se aproximó hacia ellas, según la familia haciendo trompos, por lo que las jóvenes no pudieron reaccionar al ser arrolladas por la espalda. El autor del atropello se dio a la fuga, aunque fue detenido. Además, de la fallecida, que murió en el acto, otra joven tuvo que ser atendida por el 061 al presentar varias heridas.

 

  • 1