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"No viviremos tanto como Matusalén por saber las causas de una enfermedad"

El nuevo director gerente de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES), Joseba Barroeta, llega al cargo tras una prolífica etapa al frente del hospital Virgen del Rocío.

el 26 sep 2009 / 18:53 h.

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El doctor Barroeta es nuevo director de EPES.

-Llega septiembre y, después de 11 años, el SAS decide retirarle de la dirección del Virgen del Rocío para que se encarge de la Empresa de Emergencias Sanitarias (EPES), ¿le pilló por sorpresa?

-No me dio tiempo a pensar. A las siete de la tarde dejé mi despacho y a las ocho de la mañana me estaba presentando a mis compañeros de la central de EPES en Málaga. Soy un profesional y estoy entusias- mado por este nuevo proyecto.

-Pero llama la atención, sobre todo por cómo iba el hospital.

-Todos los proyectos tienen un ciclo y creo que incluso es positivo que, cuando acabe, el proyecto siga vivo y dinámico, como ha ocurrido conmigo. Siempre tendría que ser así. Los gestores profesionales que quieren resultados también desean que su energía se transmita a otras iniciativas. Además, me alegra que el proyecto por el que tanto he luchado quede en manos de unos gestores serios y rigurosos que van a continuar con esa dimensión de vanguardia que tiene actualmente el hospital Virgen del Rocío.

-Está muy convencido de que deja el hospital en buenas manos.

-El doctor Torrubia [nuevo gerente ] ha sido miembro de mi equipo directivo tres años. Es un discípulo y un amigo, al que no le he trasladado el testigo sino un abrazo. Además, cuenta con todo el resto de mi anterior equipo directivo, que son profesionales de altura que han permitido llevar al hospital a la vanguardia de la sanidad española y europea. No cabe duda. Con ellos hicimos de forma intensiva una captación de profesionales del panorama nacional e internacional. Pocos saben que hay profesionales alemanes e ingleses que se ficharon por su nivel de conocimiento. Con ellos se está impulsando la investigación punta en cuestiones clave como el cáncer, las enfermedades infecciosas o cardiovasculares o las patologías de origen genético.

-Hablando de genética, ¿cómo acoge la noticia de que Andalucía identificará los genes causantes de enfermedades raras, algo por lo que luchó desde el hospital?

-No es una noticia, sino fruto de un esfuerzo de un grupo de profesionales liderados por el doctor Antiñolo que han trabajado los últimos 12 años a la sombra para que ahora se genere esa explosión. Pero lo que nadie sabía eran los años que han estado como hormiguitas en sus laboratorios a la búsqueda de cómo generar este elemento de avance.

-Pese a ello, ¿cree que la medicina a la carta está cerca o aún forma parte de la ciencia ficción?

-Es ya un hecho. Es medicina individualizada cuando sabemos que la potencialidad del ser humano puede orientarse y, a través del diagnóstico genético preimplantatorio, se puede identificar una enfermedad y se puede controlar. Eso es medicina individualizada, es un hecho y está a punto de que explosione. Lo que antes era imposible hoy, con los sistemas automatizados, que permiten hacer barridos para tener el mapa genómico en un momento, es posible. Lo que era ciencia ficción lo hemos convertido en realidad.

-¿Será posible en un futuro un mundo donde no haya que preocuparse por las enfermedades?

-Se podrán identificar las causas de una enfermedad, pero no hay que pensar que uno puede ser Matusalén. Los límites de la vida están establecidos. La esperanza de vida está en 82 años para las mujeres y 77 para los hombres. Y estoy convencido que dentro de diez o 15 años se puede ampliar la esperanza de vida entre 20 y 25 años. Pero no se puede plantear que el hombre, con el conocimiento actual que posee, pueda vivir 200 años ni prevenir todas las enfermedades porque algunas son de origen desconocido. La realidad es que las enfermedades seguirán existiendo y lo importante es que la ciencia esté continuamente combatiéndolas.

-¿Y cuáles considera las claves para mantener viva esa lucha?

-Una clave importante es seguir trabajando para transformar una realidad que es mejorable. Ayer [por el jueves] planteé en una charla algo importante vinculado a la generación de mis hijos. La mejor generación conocida nunca es la de los que tienen ahora unos 20 años. Hay que tener mucha fe en ellos. La generación que viene, va a hacer una inversión social más humana. Soy muy crítico con la nuestra. A nosotros nos entregaron un testigo enrarecido, con una generación de la posguerra que sufrió y peleó mucho y vivió en la dificultad. Nosotros tenemos la obligación de dar a nuestros hijos una sociedad más equilibrada y justa. Y cogerán un testigo menos perverso que el nuestro.

-¿Esa sociedad futura de la que habla padecerá menos las barreras éticas que se viven ahora cada vez que se habla de genética?

-Creo que habrá nuevos conceptos. La ética estará mucho más vinculada con la justicia, la armonía, el respeto, y menos vinculada a las perversiones en las que actualmente hemos caído y están más relacionadas con la biología. Lo más ético es respetar a los mayores en temas tan primitivos. Respetarnos entre nosotros y hacer más humana la relación. Y no hablar tanto de una célula A y una célula B.

-Ahora llega a un cargo poco dado a las alabanzas por parte de sindicatos y sociedades científicas, ¿cómo afronta la dirección de la empresa sujeta a las críticas?

-Cabe recordar que el 061 es la institución sanitaria que más satisfacción genera a la población andaluza. Es de un nueve sobre diez. La población sabe que se ha producido una transformación revolucionaria en los últimos diez años en la atención urgente. Y cuando nos acostumbramos a tener un nivel de prestación de estas características, se identifica rápido cuando en un momento no funciona. Pero las encuestas dicen que están muy satisfechos porque, en parte, todos tenemos ejemplos de que cuando los hemos necesitado, estos servicios han llegado. Lo más importante en este mundo es salvar vidas. Y los profesionales del 061 lo hacen cada día. Es algo extraordinario.

-Además, llega en un otoño difícil, con una gripe A que hace intuir una ola de casos sospechosos, ¿hay temor por esa avalancha?

-Hay que darle la relevancia que tiene. La gripe A es algo que está identificado y lo importante es que esta comunidad, y soy testigo desde mi cargo anterior, lleva mucho tiempo preparándose para dar respuesta a situaciones complejas como ésta. Los hospitales, los centros de atención primaria están preparados. Y las emergencias también se han entrenado para dar una respuesta adecuada. Se está haciendo lo correcto, siguiendo las orientaciones de la OMS sobre qué hacer. Cuando se hacen las cosas correctas, no debe haber miedo, sino respeto.
-¿Pero cómo va esa respuesta?

-Hay planes de contingencia que se activarán dependiendo de la tasa de ataque [casos de gripe A]. Hace tres días nos volvimos a reunir para revisar los planes. Esto lo deben conocer los ciudadanos. Tranquilidad, que están entrenadas las situaciones que puedan generarse. El sistema dará una buena respuesta.

-¿Pero cómo se convence a alguien con fiebre y malestar de que no llame o vaya a urgencias, con el revuelo que ha traído esta gripe?

-Ante la duda hay un teléfono de Salud Responde antes incluso de ir al hospital para evitar traslados innecesarios. Además, ante una fiebre alta, todos sabemos lo que se debe hacer. Nuestras madres lo han hecho siempre. Y, cuando la situación obligue a ir a un servicio sanitario, ahí estarán los dispositivos de información de Salud Responde, que tienen detrás a un grupo de profesionales que saben perfectamente cómo orientar a la población.

-Dejando a un lado la gripe A, ¿qué otros retos le han pedido que acometa en su nuevo puesto?

-Andalucía siempre fue la vanguardia en la atención a las emergencias desde que, hace 14 años, se puso en marcha EPES. Ahora, uno de los encargos que nos han hecho es mejorar la accesibilidad del servicio a toda la población. Y eso pasa, primero, con la puesta en marcha antes de 2013 de una red integral de helipuertos. En Andalucía se construirán más de 70 helipuertos distribuidos por todas las provincias y en zonas rurales y urbanas, con lo que se convertirá posiblemente en la comunidad con la estructura de helipuertos más avanzada de España y Europa. Con ello, se accederá al transporte aéreo en situaciones críticas. Por ejemplo, si hay una incidencia en la Sierra Norte o en Baza por un politraumatismo, podrá ser trasladado en helicóptero a un hospital de Sevilla o de Granada.

-¿Qué ventajas traerá?

-En estos momentos, los cinco helicópteros de emergencias pueden aterrizar en cualquier lugar, pero hacen falta accesos claros e identificados, que aporten seguridad al profesional y al transporte aéreo. Ya está estudiado donde irá cada helipuerto con un objetivo: que cuando desarrollemos esa estrategia haya un tiempo de respuesta que no vaya más allá de los 30 minutos.

-Siempre ha apostado por la innovación. ¿Qué tecnologías se incorporarán a las emergencias?

-Los centros coordinados de urgencia y emergencia trabajarán en red y se podrán intercambiar la información por teléfono, radio, móviles, internet o sistemas de mensajería (SMS-MMS). Es un sistema para que la respuesta al paciente sea más segura y eficaz. Otro proyecto es la gestión de las flotas de los equipos móviles. Hay ensayos en Sevilla, donde el centro de coordinación tiene una pantalla que identifica dónde están los equipos y qué recursos tienen. Está pensado para ir al lugar con los recursos óptimos y en el mínimo tiempo, aunque esto último es difícil porque los tiempos de espera actuales son óptimos.

-¿Y en cuánto está esa espera?

-La demora media es inferior a los 12 minutos en lo que se conoce como el quinteto de la primera hora, es decir, los parámetros vinculados a la supervivencia o la mortalidad, como el paro cardiaco. Ahora queremos que el servicio sea igual en todos los espacios con emergencias de Andalucía. Lo bueno de la sanidad pública es que el rico, el pobre, el culto y el inculto tienen el mismo derecho a las máximas prestaciones.

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