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“No voy a ser ningún pepito grillo”

El exrector de la UNIA asegura que de su relevo no le han gustado los modos. Entra ahora en fase de “despresurización, como los astronautas”.

el 05 oct 2013 / 23:30 h.

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Suárez Japón, en una foto de archivo, en su despacho de la UNIA que ha dejado esta semana. Suárez Japón, en una foto de archivo, en su despacho de la UNIA que ha dejado esta semana.

La inmensa suerte (no la única, por supuesto) de llegar a cumplir los 68 años siendo catedrático de universidad y tras haber hecho de todo en la administración autonómica es que uno ya no tiene que darse “cabezazos” por hacerse un hueco y, por tanto, puede hablar alto y claro.

Esa es la situación en la que se encuentra Juan Manuel Suárez Japón (Coria del Río, 1945) después de abandonar el Rectorado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) tras enterarse de su relevo “por una llamada del consejero [José Sánchez Maldonado, titular de Innovación] un viernes por la mañana”. “Yo era consciente desde hace muchos meses de que tenía que irme. El problema no es dejar de ser rector, sino las formas. Me ha sorprendido el modo”.

“Yo no dependo de esto –continúa en declaraciones a este periódico–. No es un pataleo lo que tengo. Yo empecé a colaborar con la Junta en 1983 [cuando fue nombrado delegado provincial de Cultura en Cádiz] y desde entonces no he dejado de colaborar. Me ha sorprendido por eso el modo con el que se trata a alguien con mi currículum. Me da miedo pensar en manos de quién estamos”.

El tono de Suárez Japón es pausado. Ni un atisbo de cólera en sus palabras. Sí de no querer callar porque “entonces sería cómplice”. Está sereno –lo da vivir en su Macondo particular, Coria del Río– y, como los astronautas, está en fase de “despresurización”. Una última frase (“Me merecía un trato diferente”) y pide a la periodista “un favor, que la entrevista no transmita que estoy enfadado porque de verdad que no es así”.

Para su sucesor, Eugenio Domínguez Vílches, palabras de bienvenida. “Lo hará bien. Tiene experiencia contrastada y conoce la universidad iberoamericana. Cuando se vaya dirá que lo ha hecho mejor que yo, lo cual es normal”, en alusión al malestar que le transmitió el consejero Sánchez Maldonado que tenía José María Martín Delgado, anterior rector de la UNIA. “MartínDelgado –afirma en tono conciliador– montó la UNIA, hizo un trabajo enorme que yo he valorado siempre mucho”. ¿Y a partir de ahora qué? Ya ha hablado con el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Vicente Guzmán, para reincorporarse a dar clases en los segundos ciclos (máster y posgrado). “No tenía relaciones antes con él, pero debo reconocer públicamente que ha mostrado una generosidad extraordinaria, extraordinaria. Le estoy muy agradecido”, enfatiza en varias ocasiones.

Las clases y los libros (tiene varios en cartera) ocuparán su tiempo más inmediato. Esto y sus tres nietos. “Lo sé, es de tontos, así que yo tengo el carné de oro de los tontos”, dice entre risas. Juan Manuel Suárez Japón es hombre de izquierdas y comprometido. “He estado en la política porque el momento que a mí me tocó fue histórico, no cabía otra opción que comprometerse”. “Es una evidencia –continúa– que la política no pasa por su mejor momento. Pero no podemos resignarnos. Hay que ser valientes”.

¿Las nuevas generaciones de políticos están a la altura? “Un compañero con el que compartí gobierno en la Junta me dijo no hace mucho que esto no se parece ya en nada a lo que conocimos. No puedo enjuiciar, la verdad, pero tengo fe infinita en los jóvenes”.

Habrá quien, tras leer este artículo, piense que Suárez Japón va camino de convertirse en una mosca cojonera. Él mismo intenta tranquilizar: “No voy a ser ningún pepito grillo”, aunque, una vez dejado el Rectorado de la UNIA, tiempo durante el que, recuerda, no ha escrito ni un artículo de opinión comprometido, “me siento libre de decir de nuevo lo que pienso. Nunca he aceptado limitaciones”.Dicho, y advertido, queda.

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