Cultura

«Nuestro sueño es ofrecer el 100% de la música que existe»

el 08 feb 2011 / 22:05 h.

El director de Spotify España, Lutz Emmerich, durante su intervención.

La pretensión de Spotify no puede ser más totalizadora. Van a por todas y así lo expresó ayer, en el encuentro promovido por El Correo y Cajasol, el director de la plataforma en España, Lutz Emmerich. "Nuestro sueño es disponer y ofrecer a nuestros usuarios el 100% de la música que existe". La ambición no queda únicamente en la cuestión de los contenidos, también, y no podía ser de otra manera, atañe a los formatos: "Estamos disponibles en ocho plataformas entre ordenadores y dispositivos de telefonía móvil, pero ya estamos trabajando día y noche para que nuestro producto sea accesible desde los televisores y las videoconsolas", anunció.

Emmerich ofreció una conferencia ágil y directa a pesar de estar milimetrada en cada línea. Deambuló de un lado a otro de la Sala Joaquín Turina, interrogó al público, buscó sumarlo a su causa y dosificó la información con ejemplos prácticos. A su manera, el máximo responsable de Spotify en España tiene imagen de gurú tecnológico, ante quien cada difícil cuestión acaba por tener una solución tan fácil como contundente. Los datos avalan la trayectoria y cada paso que vienen dando: tres millones de usuarios, en el último año han triplicado el número de abonados al sistema.

Son pocos los que no conocen aún el quid de Spotify. Por si acaso, Emmerich desmenuzó la idea motor que provocó el nacimiento de este hijo pródigo de internet: "Ayudar a la gente a escuchar toda la música cuando quieran y donde quieran". El planteamiento, surgido en la mente de su creador, el sueco Daniel Ek, tiene fecha de nacimiento, 2006, y, por ahora, y pese a lo efímero del éxito en la red, su caducidad parece no estar escrita. Con siete mercados conquistados (todos ellos en Europa), más de 10 millones de usuarios y 750.000 abonados de pago, Spotify ha sido capaz de generar 45 millones de euros para la industria musical y, más importante incluso, "poner freno a las descargas irregulares".

En esta última empresa, la compañía ha conseguido lo que no había logrado ninguna plataforma hasta ahora, "satisfacer a las sociedades de autores de todos los países en los que estamos implantados: damos a cada uno su parte y todos salimos ganando".

Los intersticios de este milagro tecnológico permanecen ocultos.Emmerich no quiso revelar cómo una idea pionera que nació de la nada fue capaz de sumar a su causa los catálogos completos de Warner, Emi, Universal y Sony, o lo que es lo mismo, las cuatro discográficas más importantes del mundo. Pese a que los datos económicos que sustentan los acuerdos permanecen en la privacidad de las oficinas de Spotify, lo que es incontestable es la retahíla de éxitos que acumula la plataforma. Sus usuarios se mantienen en cifra creciente desde los 25 a los 70 años, el 64% asegura haber reducido las descargas, el 82% de los usuarios gratuitos aceptan de buen grado la publicidad que conlleva el producto y el 97% de ellos recomendaría sin medias tintas el uso de Spotify a terceros.

Para que las estadísticas sigan acompañando a la invención en futuros años en las oficinas de Estocolmo, Londres y Madrid no se descansa un segundo, sabedores de que cualquier desliz puede originar la aparición de una competencia que, hoy por hoy, parece inexistente. "Permitimos escuchar instantáneamente más de 10 millones de temas musicales y cada día se añaden a la plataforma 10.000 canciones", explicó un Emmerich pletórico en su exposición al saberse defensor de un producto que es capaz de recibir el aplauso de la SGAE, de los artistas y de los consumidores, que encuentran aquí una inmensa variedad de géneros a golpe de clic: "Al margen de las discográficas también hemos firmado acuerdos con agregadores que nos suministran las músicas de creadores independientes que también son solicitadas por un sector de nuestros usuarios", señaló.

Integrado recientemente con la red social Facebook, de esta forma Spotify continúa haciendo más grande su malla en internet permitiendo a su público interconectar sus listas de reproducción. "Todo en nuestra plataforma es una sucesión de ideas geniales encaminadas a permitir el acceso a la mayor biblioteca sonora que existe", aseguró.Por el camino a lo largo de su conferencia quedaron otros apuntes más intensamente económicos que son, a la postre, los que dan viabilidad a una creación del calibre de Spotify. "¿Cómo ganamos dinero"?, se preguntó Emmerich. "A través de tres vías: de la publicidad que atienden nuestros usuarios gratuitos, de los 4,99 euros que pagan quienes prefieren escuchar música sin interrupciones de ningún tipo y de los 9,99 euros de quienes, además, optan por poder acceder a su música favorita sin necesidad de estar conectados", argumentó.

También en la publicidad Spotify apuesta por unos mensajes creativos que integren conceptos y que, "como resultado, acaben enganchando al público". Así ha sucedido con dos exitosas campañas cuyo alcance provocó una reacción de comentarios en las redes sociales y así continuará sucediendo en función de la expansión de la plataforma. ¿Lo más inmediato? "Retransmitir conciertos en vivo".

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