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Nueva imagen, gran calidad

Pedro Oliva (Los Remedios). Una carta de buenas tapas donde el producto es absoluto protagonista.

el 26 sep 2014 / 12:00 h.

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Pedro Oliva, propietario del negocio que abrió de nuevo sus puertas el pasado 15 de septiembre tras una remodelación.   / J.C. Pedro Oliva, propietario del negocio que abrió de nuevo sus puertas el pasado 15 de septiembre tras una remodelación. / J.C. LA FICHA

  • Domicilio: C/ Virgen de Setefilla, 21. 41011 Sevilla.
  • Horario: De 12:00 a 17:00 y de 20:30 a cierre. Descanso lunes.
  • Teléfono: 620 256 059.
  • Propietario: Pedro Oliva.
  Pedro Oliva es el nuevo nombre de este bar de tapas y el de su propietario, es el antiguo Alboroní, del que Pedro ya era socio y que, tras una profunda remodelación, abrió de nuevo sus puertas el pasado 15 de Septiembre. El espacio es amplio, cómodo, con gran barra, mesas altas y normales, ha ganado en luminosidad y queda un sitio moderno, funcional y acogedor a la vez. La filosofía gastronómica no ha cambiado, mantener recetas tradicionales, con un producto de calidad que aparece siempre protagonista de los platos, sin enmascarar, eso sí, con algún toque de actualización. Pedro Oliva es cocinero autodidacta, admirador de la cocina que aprendió de su abuela y de su madre, a la que dota de una atractiva contemporaneidad sin perder el norte de lo que son platos excelentementes presentados, sin extravagancias y donde la materia prima se procura de calidad y con buena técnica de preparación. En la sala el buen hacer de Leo, un cubano que une a su profesionalidad y agradable trato, una chispita de gracia habanera. pedro-oliva-02 Tapa de Arroz meloso. Unas buenas aceitunas aliñadas y una cerveza Cruzcampo realmente fría dan la bienvenida para abrir boca y refrescar al sediento. Aunque hay que señalar que en esta casa se cuida el tema de los vinos, que se sirven en copa adecuada y se conservan en climatizador para su correcta temperatura. Todos los vinos que se muestran en la pizarra se copean, etiquetas de muy diversas procedencias, precisamente las más populares, como Rueda en blancos, Rioja y Ribera en tintos, son las que más flaquean en tintos, con algunas marcas de escaso nivel, comerciales, pero con propuestas muy interesantes como un tinto de toro con seis meses de barrica, Palacio Villachica, los monovarietales Numun de Jumilla y algún otro. La carta de tapas presenta una nómina de tapas suficiente y variada, con nombres estrictamente clásicos, como la Ensaladilla de gambas (2,40 euros), el Bacalao dorado (2,80 euros), la Ventresca de atún a la plancha (4,30 euros) o el Magret de pato (3,80 euros), aunque seguro que cualquiera de ellas nos sorprende por su presentación y toques personales de Pedro Oliva, en otras encontramos ese aire de moda, influencias orientales y gustos más arriesgados propios de bares de tapas de carácter gastronómico, como el Tartar de salmón (4 euros), el wontong de tomate asado, berenjena y queso de cabra (3,60 euros) o las vieiras asadas, bacon y cebolla crujiente (3,80 euros). Tapa de Tataky de atún. Tapa de Tataky de atún. Cumpliendo las características generales descritas, probamos un logrado Tataky de atún (3,90 euros) fresco y jugoso, magnificamente acompañado con una muy conseguida mayonesa de soja con un toque de jengibre y wasabi aparte, con una presentación a la altura de la tapa. Realmente la variedad y adecuación de los recipientes para las tapas es encomiable. Probamos el Pulpo a la brasa (4,10 euros), algo duro, sobre unas tiernas, estas si, patatas asadas y una conseguida crema de pimentón. Un bocado que transmite tradición y que estuvo perfectamente acompañado, igual que el atún, por el albariño Envidia cochina. La barra se inundó con el aroma de un Arroz meloso de setas y parmesano, a cuyos aromas terrosos contribuía el aceite de trufa, granos de arroz al dente, un poquito sosos pero perfectos junto con las setas, bocado que potenciaba su sabor acompañado por el Numun Syrah de Jumilla, saliendo el vino también enriquecido con el maridaje, sensaciones de monte y campo para disfrutar. Por cierto que esta tapa es buena muestra de las generosas raciones que aquí se sirven, buenas para dos personas. El Solomillo de ternera con mantequilla compuesta (4,30 euros) es una imprescindible recomendación, el aderezo original con el toque de ajo, rayadura de limón y perejil dotan a una carne, jugosa y en su punto, de un refrescante toque que la hace diferente a otras que hemos probado. Acompañó con gran personalidad y robusta presencia el Palacio Villachica de Toro, un tinto que crecerá en los próximos meses pero que muestra ya una gran ex presividad y elegancia.

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