Deportes

O Mel cambia a este Betis o este Betis cambiará a Mel

El técnico bético todavía no es cuestionado en el club porque el equipo no ha caído en descenso, pero se le agota el crédito y empezará a jugársela el domingo ante la Real.

el 20 nov 2011 / 23:32 h.

 
Pepe Mel está obligado a buscar soluciones de manera urgente para resucitar a un Betis sin alma, que se cae ante la primera adversidad por su preocupante falta de gol y su endeblez defensiva. Visto lo visto en Villarreal y en los choques precedentes, hacen falta cambios en todas las líneas: delantera, media, defensa y portería. Cambios de piezas y quizá también de estilo, pues el que trata de imponer Mel está visto que no carbura con los efectivos que hay, pues el equipo, hoy por hoy, ni ataca con solvencia ni defiende con garra y de hecho está firmando unos guarismos  paupérrimos y sonrojantes.

La portería. Pepe Mel ha utilizado ya a 27 futbolistas y de los que tiene en el primer plantel sólo el guardameta Fabricio no ha contado con su oportunidad, y ya va siendo hora de que goce de ella, aunque sólo sea para ver si su presencia cambia la horrible dinámica en la que se encuentra inmerso el equipo. De Casto, hasta la fecha, están resaltando más los errores, que restan puntos, que los aciertos, que los suman.

En el 1-0 del Villarreal fallan en cadena una serie de jugadores béticos (Beñat, Cañas, Ustaritz...) y también el meta Casto, que se queda a media salida y facilita la vaselina de Borja Valero, que pica plácidamente el balón desde fuera del área, sin oposición alguna. No es el primer error de bulto cometido por Casto esta temporada, pues ya estuvo mal el día del Zaragoza pese a la victoria (4-3), se metió él solo el inverosímil 0-1 de Juanlu el día del Levante y también se quedó a media salida en el 0-1 ante el rayista Lass tras una penosa cesión de Nacho.  Errores puntuales que tapan las buenas intervenciones realizadas en casi todos los partidos (especialmente ante Athletic y Málaga, donde sus paradas sí valieron puntos) y que multiplican su importancia por la alarmante falta de gol (uno en ocho partidos) de sus compañeros de campo.

Casto no es el culpable de todos los males del Betis, seguro que no, pero tampoco ha hecho méritos para considerarlo titular indiscutible como parece. Pepe Mel reclamó en verano un portero porque no confiaba en él ni en Goitia, así que extraña que ahora no dé una oportunidad a Fabricio, una vez recuperado de la lesión que se produjo en pretemporada y le impidió comenzar la Liga. Le debe llegar pronto.
 
Defensa. La defensa tan adelantada que está planteando Mel en casi todos los partidos es un suplicio para jugadores lentos como Ustaritz o Dorado (también Amaya), cuyas características no se adecuan a este tipo de planteamientos. Mel y la direccion deportiva renovaron completamente la línea de zagueros en verano –Chica, Mario, Amaya, Ustaritz y Tosic– y últimamente sólo está utilizando a uno de los cinco, precisamente el central que menos contó al comienzo (Ustaritz). Isidoro ha pasado de desahuciado a indiscutible y en los entrenamientos está probando al lateral zurdo Tosic de central. Ante la Real seguirá el carrusel de cambios en esa zona, con opciones para Chica y, si se recupera a tiempo, Mario, que es el mejor de los que se han fichado pero el más frágil por las reiteradas lesiones que sufre y que no deben sorprender a nadie.

Centro del campo.
  De jugar con un trivote eminentemente ofensivo –Iriney, Beñat y Salva Sevilla– Mel ha pasado a hacerlo con uno mucho más defensivo al juntar a Cañas e Iriney, que parecen incompatibles para el estilo de juego que pretende implantar el técnico. Con ellos el equipo asegura mucha recuperación, pero escasa circulación y nula profundidad. Sobra uno de los dos –Iriney, que para nada debe ser indiscutible, o Cañas– y entre Salva Sevilla, Matilla y Beñat deberían disputarse los otros dos puestos, y el vasco está haciendo méritos últimamente para ser el sacrificado. Eso o cambiar el estilo, algo a lo que no parece dispuesto el entrenador, a quien las cuatro victorias del inicio quizá nublaran las ideas, pues no parece tener mimbres en el plantel para jugar en Primera como pretende y ahora se encuentra en un callejón de difícil salida.

Delantera. Un gol en ocho jornadas es la peor racha goleadora de la historia del Betis, que está acusando sobremanera la baja forma de Rubén Castro y la poca continuidad de Santa Cruz en los últimos partidos. Ellos son los dos delanteros de referencia y Mel insistirá con ambos mientras pueda. Jorge Molina ha gozado de varias oportunidades –cinco partidos de titular, tres de suplente–, pero en todas ha demostrado que la Primera división le viene grande y su cupo puede empezar a agotarse, pues apenas se habrá puesto un par de veces de gol en toda la temporada. Los próximos partidos –Real Sociedad, Osasuna, Valencia y Atletico– ya sí se antojan claves para la continuidad del técnico, cuyo crédito puede esfumarse de golpe si el equipo cae en zona de descenso. O Mel cambia a este Betis o este Betis cambiará a Mel.

  • 1