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Obama no podrá cerrar Guantánamo antes de enero

El penal sigue acogiendo a 215 prisioneros, por lo que su clausura antes del 22 de enero es imposible

el 01 nov 2009 / 20:40 h.

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Seis prisioneros de Guantánamo fueron trasladados ayer a la isla de Palau, pero el penal sigue acogiendo a 215 detenidos, lo que dificulta los planes de Barack Obama de cerrar este centro antes del 22 de enero próximo. El departamento de Justicia estadounidense informó el sábado del envío a esta isla del Pacífico de seis detenidos de nacionalidad china y pertenecientes a la etnia uigur. Todos ellos llegaron en la madrugada del domingo a Palau, después de 17 horas en un vuelo militar directo, junto con tres abogados estadounidenses.


Este grupo de seis uigures formaban parte de un grupo de 22 personas en total, capturado en Pakistán y Afganistán, tras los atentados contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Los detenidos aseguraron en el momento de su detención que estaban viviendo como refugiados en Afganistán, después de haberse enfrentado a la persecución religiosa en China.


Aunque las autoridades estadounidenses han determinado que los uigures no suponen una amenaza para la seguridad del país, su destino ha sido una constante incógnita. China, que los considera terroristas, quería que fueran repatriados, algo a lo que se niega EEUU ante el temor de que pueda haber represalias contra estos detenidos.


La elección de Palau podría molestar enormemente a Pekín, pues es uno de los 23 países que reconoce a Taiwan como país independiente, por encima del criterio de China, que lo considera como uno de sus territorio.
En octubre de 2008, un juez federal del Distrito de Columbia ordenó la liberación de estos prisioneros en suelo estadounidense, decisión que fue inmediatamente recurrida.


En febrero pasado, los que se oponían al traslado a EEUU ganaron el recurso con el argumento de que los jueces federales no tienen autoridad para saltarse las leyes de inmigración.

Finalmente, el caso ha llegado al Supremo, donde el mes pasado se decidió admitir a trámite el caso, por lo que dependerá del alto tribunal la decisión de si los jueces federales tienen autoridad para liberar en suelo estadounidense a prisioneros que no suponen una amenaza para el país. Hasta el momento, los jueces han admitido las peticiones de habeas corpus de unos veinticinco detenidos, de los cuales 10 han sido enviados a otros países. Además de los seis uigures del sábado, otros cuatro fueron enviados en junio a Bermudas.

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