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Obama replanteará la política de seguridad aérea tras el atentado

Los aeropuertos están en alerta tras pasar el sospechoso todos los controles con un artefacto explosivo.

el 27 dic 2009 / 21:12 h.

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Un policía alemán vigila la terminal de salidas del aeropuerto de Fráncfort (Alemania) tras el ataque fallido de Detroit.

EEUU extremó ayer la seguridad en los aeropuertos del país y anunció que revisará su política de listas de sospechosos de terrorismo y los sistemas de detección en los aeropuertos tras el atentado fallido del viernes.

Umar Farouk Abdulmutallab, el joven nigeriano de 23 años que intentó detonar un explosivo que llevaba adherido al cuerpo en un avión de Northwest, estaba en una lista de vigilancia "genérica" de terroristas, que incluye más de medio millón de nombres. Pero Abdulmutallab nunca entró en la lista de pasajeros a los que se prohíbe volar ni fue sometido a un escrutinio más riguroso, según reconoció ayer la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano. Para que eso fuese posible, indicó Napolitano, hubiera sido necesario tener información "específica y creíble". El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, dijo ayer, en ese sentido, que el Gobierno analiza "cómo revisar los procedimientos de las listas de vigilancia". El padre de Abdulmutallab advirtió a funcionarios estadounidenses en Nigeria que estaba preocupado con el creciente extremismo religioso de su hijo, lo que no fue suficiente para poner en máxima alerta a las autoridades estadounidenses. Las autoridades del Reino Unido denegaron este año un visado a Abdulmutallab al comprobar que quería matricularse en un curso falso.

Fuentes consultadas por la cadena de televisión ABC sostienen que probablemente el explosivo que llevaba Abdulmutallab no estalló porque el detonador era demasiado pequeño o no estaba "debidamente conectado".

Nuevo arresto. El nivel de psicosis es tal que las autoridades estadounidenses detuvieron ayer a un pasajero del mismo vuelo de Northwest Airlines procedente de Amsterdam con destino a Detroit del ataque. El viajero fue increpado por la tripulación al pasar demasiado tiempo en el baño y éste reaccionó airadamente. Todo ello provocó que el piloto solicitase un aterrizaje de emergencia, pero luego se comprobó que no llevaba material explosivo.Mientras, los aeropuertos internacionales mantuvieron ayer la alerta máxima y reforzaron las medidas de seguridad. En España, el Ministerio de Fomento implantó medidas adicionales y ello provocó grandes retrasos.

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