Local

Obama también es humano

Un año después de ganar las elecciones, el presidente de EEUU tiene retos pendientes, pero ha cambiado la imagen de Washington.

el 03 nov 2009 / 21:53 h.

TAGS:

Barack Obama trabaja desde el Despacho Oval.

Hoy hace un año que Barack Hussein Obama hizo historia al convertirse en el primer afroamericano que alcanzaba la Presidencia de EEUU. El 4 de noviembre de 2008, Obama advirtió a los estadounidenses y a los ciudadanos del mundo principalmente dos cosas: que el cambio había llegado a América y que era el momento de levantarse y rehacer el país. No mintió.

Obama llegó a la Casa Blanca con una gran energía y tan sólo en las primeras semanas tuvo gestos de acercamiento con el mundo musulmán y los países árabes (impensable en otro periodo), tendió la mano a Cuba, sacó a la vieja Europa del rincón a la que su antecesor la relegó, no rechazó el diálogo con las democracias socialistas de América Latina e hizo las paces con Rusia. En definitiva, apostó por el multilateralismo y rehuyó del discurso bélico de George W. Bush. Desde su llegada a la Casa Blanca la imagen de EEUU en el exterior ha mejorado seis puntos, según una reciente encuesta de Ipsos.

Al menos en los discursos el mundo parece más pacífico. Tanto que Obama ha sido galardonado con el Nobel de la Paz 2009, un premio que muchos analistas consideran prematuro y que otros creen que compromete aún más al mandatario norteamericano. Como con el proceso de paz en Oriente Próximo que enfrenta a israelíes y palestinos. Por ahora no ha logrado grandes avances -tampoco lo había logrado ningún otro dirigente anteriormente-; pero Obama es el primer presidente de EEUU que incluye estas negociaciones desde sus primeros cien días de gestión.

El político de Illinois llegó a su investidura el pasado 20 de enero con una aceptación superior al 70%, 10 meses después la aprobación es del 54%. La crisis económica está desgastando más de lo previsto a un candidato que rompía moldes raciales y con una retórica inspiradora. No obstante, la economía en EEUU comienza a dar las primeras señales de recuperación y el Producto Interior Bruto creció en el último trimestre un 3,5%, aunque el desempleo ronda el 10%. Para ello el Gobierno ha tenido que gastar cerca de 787.000 millones de dólares en su plan de estímulo.

Durante estos meses Obama ha comprobado que hacer realidad algunas de sus promesas es mucho más complicado de lo que nunca llegó a imaginar. El presidente no podrá cerrar Guantánamo en enero de 2010 como ordenó el mismo día de su toma de posesión. El Congreso ha reformado su proyecto, no lo ha dotado de dinero y su Administración no sabe qué hacer con la mayoría de los presos. Aún hay 215 presos de los 250 que había hace 10 meses.

También tarda en arrancar la gran apuesta legislativa de Obama: la reforma legislativa, y quizás el asunto que más ha pesado en la caída de su popularidad. Tras meses de reproches aún está por decidir si se incluirá una opción pública similar al sistema sanitario español tal y como quiere el líder demócrata.

Tampoco parece mejor la situación en Afganistán. El presidente tiene que anunciar en breve su hoja de ruta para el país asiático. La guerra se ha recrudecido, pese a que en marzo se anunció una nueva estrategia. Su aterrizaje en la Casa Blanca animó a otros países a enviar más soldados a Kabul, -entre ellos España que se había negado hasta entonces-, pero no ha sido suficiente.

Pero Obama ha conseguido grandes logros como el acuerdo contra las armas nucleares o la apuesta por la investigación con células madres. Pero también ha tenido que postergar otros temas como el cambio climático, pese a los avances. Es humano.

  • 1