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Obama y el día después de la huelga

Griñán y Zoido siguen en un diálogo de sordos y convierten la sesión de control en un martilleo de reproches

el 15 nov 2012 / 20:55 h.

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La sesión de control en el Parlamento andaluz no escapó de la resaca de la huelga general ni del debate de los Presupuestos previsto hoy. En el hemiciclo se coló Obama y sus recetas anticrisis, aunque desgraciadamente poco tuvo que ver el debate que reprodujo la Cámara andaluza con el verbo fluido, convincente y esperanzador que gasta el de la Casa Blanca. El miércoles, por iniciativa de PSOE e IU, se aplazó el pleno para respaldar la huelga, lo que ha ocasionado duras críticas del PP. Hoy se celebra el primer debate de las cuentas públicas.

En este contexto, el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, y el líder de la oposición, Juan Ignacio Zoido (PP-A) volvieron a dejar claro que están condenados a no entenderse y que entre ellos, la sesión de control no pasa de ser un martilleo de reproches y críticas al adversario con argumentos fijos y otros renovables que repasan la actualidad de las últimas dos semanas. No hay diálogo, ni se responden y pareciera que ni se escuchan. Griñán quería ayer dejar clara su posición respecto a la huelga general ("los huelguistas de despacho", han apodado los populares a los consejeros socialistas). Zoido quiso anticipar el debate de Presupuestos y recurrió a otros clásicos como las acusaciones de radicalidad y corrupción.

Por su parte el portavoz de IU, José Antonio Castro cada vez hace un papel más parecido al del portavoz socialista Francisco Álvarez de la Chica. Ayer por ejemplo intervino en un largo monólogo y no dejó tiempo para replicar al presidente en un segundo turno. Se ve que IU va interiorizando su papel de socios en el Gobierno y Castro solo tuvo en su alocución un enemigo. Buenos dos: el PP y el Gobierno de Rajoy. Álvarez de la Chica también repitió guión: una intervención larga, de buena oratoria y escritura pero sin nervio y poco ágil.

Griñán hizo su crónica del 14-N: "En las calles se vivió un sentimiento de malestar", dijo, y reclamó al Gobierno corregir el rumbo de tanta austeridad y tanto recorte.Fue ahí cuando aludió a Obama, para defender que sí hay alternativas. "Vamos a la catástrofe", señaló el socialista tras un lustro de crisis, y admitió que "el tránsito hacia la salida será duro, tardaremos 15 años en recuperar el nivel de 2007". Optimista no estaba el presidente.
El socialista criticó a Zoido que hiciera "un acto de hipocresía con la huelga". Subrayó Griñán que "no ha habido cierre alguno del Parlamento". "¿Acaso es un retroceso democrático retrasar un día la celebración de un pleno por una huelga convocada democráticamente y no lo es retrasar un día el pleno del Senado por celebrar la Diada de cataluña?", se preguntó aludiendo a lo ocurrido, con el voto del PP, en la Cámara Alta.

Zoido arrancó bien, pero luego se enredó en papeles y argumentarios de sus asesores: "Señor Griñán, menos Obama y más Andalucía, mejores cuentas y menos cuentos". Centró su intervención en unos Presupuestos "clave para Andalucía, o nos sirven para despegar o nos hunden en el pozo". Acusó a la Junta de haber dado "6.000 millones de euros a la banca". Sonó raro. El presidente lo negó tajante y repitió que los recortes los impone Madrid. La invitación es siempre la misma. De nuevo, Griñán le pidió a Zoido que le acompañe a reclamar, por ejemplo, la misma cantidad del Fondo de Liquidez Autonómica que ha recibido Cataluña y que dobla lo asignado a Andalucía. Pero que Griñán y Zoido se monten juntos en el AVE para llamar a la puerta del Gobierno es tan improbable como que Obama se pasee por las Cinco Llagas.

La Junta pide al Estado una ‘quita’ de hipotecas

Ha sido imposible que PP y PSOE hayan cerrado un acuerdo nacional contra los desahucios y era improbable que socialistas y populares llegaran a algún tipo de acuerdo al respecto en el Parlamento andaluz. Ayer las posibles soluciones a las familias desahuciadas por la banca sobrevolaron en todo momento en la Cámara y el Gobierno de PSOE e IU trató de asentar la idea de que Andalucía ha sido la avanzadilla en la reivindicación de soluciones a la trágica realidad de los desahucios en España. Ya por la tarde el Pleno del Parlamento rechazó, con los votos de PSOE e IU, una moción del PP en la que se pedía que la Junta pusiera su parque de viviendas sociales a disposición de las familias que sean desahuciadas de sus casas. La iniciativa fue defendida por la diputada del PP-A Alicia Martínez.

La diputada del PSOE-A Rocío Arrabal lamentó que las políticas del PP supongan rescatar a la banca y no a los ciudadanos, de manera que el stock de viviendas de las entidades financieras ha aumentado. La diputada de IU, Inmaculada Nieto, criticó las decisiones que está adoptando el Gobierno central por "tardías y equivocadas".

Antes de este debate, la consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés, exigió en el Parlamento la reestructuración de la deuda privada de las familias adquirida por la compra de una vivienda, por lo que reclamó una quita de todas las hipotecas como una salida a la "deuda perpetua" derivada de esta "crisis-estafa". Asimismo pidió al Gobierno otras medidas, como "poner las viviendas del banco malo en alquiler social".
Por su parte, el presidente andaluz, José Antonio Griñán, ha recordado que la Junta ha solicitado a los ayuntamientos andaluces que pongan a su disposición sus parques de viviendas para poder realojar a las personas desahuciadas. También hay iniciativas en relación a los bancos, a los que la consejera de IU se ha dirigido para que se negocien salidas que eviten los desahucios. Griñán explicó que la titular de Fomento se ha dirigido a todos los alcaldes y aseguró que el líder del PP-A, Juan Ignacio Zoido, alcalde de Sevilla, aún no ha contestado.

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