Ocho años esperando que se eliminen los puntos negros de inundación

Las intensas lluvias caídas durante el puente han vuelto a poner de manifiesto la urgencia de que se eliminen los puntos en riesgo de inundación en la provincia de Sevilla, cuya erradicación acumula ya ocho años de retraso. El temporal del pasado invierno ya dejó al descubierto que muchos de los trabajos previstos en el Plan de Prevención de avenidas e inundaciones en cauces urbanos andaluces, aprobado por el Gobierno andaluz en julio de 2002, no se habían llevado a cabo, entre ellos algunos señalados como de máxima prioridad, como el muro de contención de las aguas del Guadalquivir en Lora del Río o la protección ante las avenidas del núcleo urbano de Almadén de la Plata.

el 09 dic 2010 / 20:38 h.

Pese a la conclusión de los trabajos en el río Genil, las obras en marcha en el arroyo Argamasilla no han llegado a tiempo para el nuevo temporal.
Y de nuevo ha llegado la temporada de lluvias sin dar tiempo a que, en el caso de Lora, ni siquiera hayan empezado los trabajos, mientras que en Almadén apenas se han iniciado con la construcción de una tubería que al menos ha evitado estos días que el agua entrase en un colegio.


El alcalde de Almadén, Julián Cabana (PSOE), afirmaba ayer que "han arrancado las obras, pero sólo está ejecutada la continuación de un túnel que terminaba a las puertas del colegio y no ha dado tiempo de que se canalice para que las aguas viertan al barranco, 150 metros más. Además falta el tanque de tormentas en la cabecera del barranco encauzado y un muro en la parte norte del pueblo y otro en la sur para evitar que el agua que baja del cerro del Calvario llegue al pueblo". El regidor señaló que estos trabajos los llevan esperando "desde 1992, que tuvimos unas inundaciones muy grandes".

Fuentes de la Delegación provincial de Medio Ambiente señalaron ayer que, en estos momentos, la Agencia Andaluza del Agua está trabajando precisamente en el proyecto de defensa contra las inundaciones de Almadén de la Plata, con un presupuesto de 1,44 millones de euros; el encauzamiento del arroyo Argamasilla de Écija, con un coste de 30 millones; el tanque de tormentas de Alcalá de Guadaíra (5,7 millones); el colector de pluviales de Marchena (775.000 euros); y el emisario general de pluviales en la zona de Huerta Macenas de Lebrija (1,65 millones). Además, a lo largo de 2010 se han inaugurado el encauzamiento del arroyo Almonazar de La Rinconada (16 millones de euros) y el encauzamiento del arroyo Gómez, en Lora del Río (1,9).

En el caso de Écija, aunque es una prioridad declarada de las administraciones públicas, la seguridad para los vecinos de Écija de que no volverán a repetirse inundaciones en la ciudad no será una realidad hasta 2012. Al ritmo de obras actual, no será hasta el verano de ese año cuando esté terminado el nuevo cauce del Argamasilla, que debe cumplir el objetivo de alejar del casco urbano este afluente del Genil.

Las obras comenzaron hace un año y aún no se ha cubierto el ecuador de las mismas. Además, las inundaciones han evidenciado que la actuación sobre el arroyo debe completar el desvío del Genil y las defensas en el río levantadas tras las inundaciones de 1997, ya que el Gobierno local (PSOE) asegura que el nuevo cauce del Argamasilla recogerá agua de otros cinco arroyos que la noche del pasado lunes vertieron sus aguas al Genil y contribuyeron a que éste alcanzara una altura histórica.

En el caso de Lora del Río, aunque se hayan encauzado los arroyos -el nuevo cauce del Gómez fue inugurado el 18 de junio pasado y la canalización del Churre también está hecha-, el riesgo por su baja cota a orillas del Guadalquivir hace necesario un muro de contención de las aguas que ya está en trámites, pero los trabajos durarán dos años y los vecinos han tenido que abandonar sus casas por segunda vez en diez meses. Y eso que los trabajos eran prioritarios ya en 2002.

Otra de las obras que va con retraso y lo hará más a causa de las lluvias es el desvío del arroyo Calzas Anchas en Utrera. Según señaló el alcalde, Francisco Jiménez (PA), el temporal ralentizará las obras, que actualmente se localizan en la zona de Vistalegre. Las precipitaciones han anegado el espacio sobre el que se encontraban las tareas, algo que supondrá nuevos plazos para la finalización de la canalización del arroyo, que estaba prevista para los primeros meses de 2011. Así lo esperaba la comisión de seguimiento del proyecto, integrada por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y el Ayuntamiento, debido al "buen ritmo" que llevaban las obras. Tras ello llegaría la recuperación ambiental de todo el entorno.

Mientras tanto, Jiménez recuerda la necesidad de que el desvío del Calzas Anchas supere la ronda de circunvalación (A-395) cuando atraviesa la carrera de Los Palacios, ya que "queda sin resolver el problema que puede presentar, con posibles inundaciones de barrios como La Gordilla, ubicado junto a este lugar".

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