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Ofreciendo siempre dos caras es imposible ganar

La falta de gol priva de la victoria al Sevilla, brillante en la primera parte y sin aire en la segunda.

el 14 ene 2012 / 19:12 h.

Manu lucha con Galán.

El Sevilla sigue de capa caída. Son ya cuatro las jornadas consecutuvas sin ganar, dos victorias en las once últimas. Sólo en 15 campañas en toda la historia del club se ganaron menos partidos en un tramo similar y el horizonte, a pocos días de visitar al Betis, no se ve demasiado claro. El equipo de Marcelino continúa ofreciendo dos caras y esto lo tiene absolutamente maniatado. Frente al Espanyol hizo una gran primera parte, ofreció algunos de sus mejores minutos de la temporada y tuvo hasta siete ocasiones manifiestas para marcar. Pero el gol no llega ni de casualidad.

Una tremenda pájara tras el descanso puso en duda incluso el empate final. El Espanyol aprovechó el desgaste físico de los nervionenses para acercarse a las inmediaciones de Javi Varas, aunque sólo tuvo dos ocasiones en toda la tarde. Además, los cambios (Kanouté por Negredo, Perotti por un lesionado Manu y Rakitic por Trochowski) no aportaron nada nuevo y sólo las arrancadas de Reyes aceleraron el corazón a los aficionados, que siguen sin saber a qué atenerse.

En las once últimas jornadas el Sevilla ha sumado 10 puntos de 33 posibles. Para recordar una racha peor (9 de 33) hay que remontarse al periodo comprendido entre las jornadas 4ª y 14ª de la temporada 2007/08, cuando se marchó Juande Ramos y llegó Manolo Jiménez. Peor fue la vivida en la 2001/02, con Joaquín Caparrós. Por aquel entonces el Sevilla sumó 8 puntos de 33 entre las jornadas 24ª a 34ª.

En realidad fue milagroso -llevaba veinte partidos seguidos marcando en casa- ver al Sevilla irse al descanso sin un solo gol que celebrar. Mereció lograr una renta suficiente como para ponerse a pensar en otra cosa. Hasta siete ocasiones claras tuvo el equipo de Marcelino, que salió a por todas, con Reyes erigido en principal referencia del juego. Su movilidad abrió huecos, quitó peso de la espalda a Jesús Navas -con frecuencia demasiado precipitado en sus centros- y terminó por meter a los periquitos en su área. De ello se aprovecharon Manu y Trochowski para buscar el gol en las inmediaciones del área. Sin embargo, entre la falta de puntería y el acierto de Kiko Casilla fue imposible marcar.

Arrinconado, el Espanyol, sin Sergio García -su máximo realizador, sancionado- ni Romaric -así estaba recogido en su contrato de cesión-, se limitó a esperar un golpe de fortuna. Y a punto estuvo de encontrarlo tras un error de Fazio ante Thievy que obligó a Javi Varas a salvar los muebles bajo palos. Fue la única ocasión del conjunto barcelonés hasta el descanso.

La urgente necesidad de levantar el vuelo y dar una alegría a la afición ha cambiado al Sevilla, que ahora sale a ganar. Tal como se vio en Vallecas y ante el Valencia, Marcelino apostó por un sistema de doble pivote, tres mediapuntas y un delantero de fererencia: Negredo. El madrileño, sin embargo, no lo está pasando nada bien. Tuvo una buena ocasión, como casi siempre, pero no acierto. El gol se le resiste y el técnico decidió sustituirle en el descanso. La cara del madrileño habría sido para verla. Kanouté ocupó su lugar.

El franco-malí no aportó nada nuevo. Es más: se ganó absurdamente una tarjeta que le impedirá disputar el derbi. Con todo, tampoco le llegaron buenos balones. Manu se lesionó al poco de comenzar la segunda parte y Perotti entró por él. Tampoco brilló el hispano-argentino, que, para colmo, terminó el partido con problemas musculares. Rakitic, relevo de un Trochowski muy participativo en el primer periodo, no mejoró al alemán.

OTRO SEVILLA. El bajón físico golpeó de lleno al equipo. El Sevilla perdió presencia, su presión no le dio el resultado esperado y su número de llegadas con peligro se redujo claramente. Pese a ello, tuvo tres buenas ocasiones para derribar al Espanyol. Especialmente, una de Reyes, en el minuto 89, tras una de sus muchas conexiones con Jesús Navas. El disparo del utrerano, sin embargo, se marchó junto a la escuadra. No había forma de marcar.

Reyes ha dado otro aire al Sevilla. El canterano pide la pelota en el centro, donde las ayudas de los jugadores rivales descubren sus bandas para beneficio del Sevilla. Fue lo que ocurrió hasta el descanso. Luego, cuando Reyes pagó su esfuerzo, el equipo lo notó, algo que pudo aprovechar el Espanyol en un contragolpe de Galán (minuto 92).

Ahora llega el derbi. Para el Sevilla y para Marcelino debe ser un punto de inflexión. La cuerda se ha tensado ya al máximo y hay que visitar Villamarín..

- Ficha técnica:

0 - Sevilla FC: Javi Varas; Martín Cáceres, Spahic, Fazio, Luna; Medel, Trochowski (Rakitic, m.64); Jesús Navas, Reyes, Manu del Moral (Perotti, m.55); Negredo (Kanouté, m.46).

0 - RCD Espanyol: Kiko Casilla; Galán, Raúl Rodríguez, Forlín, Dídac; Javi López (Cristian Gómez, m.86), Raúl Baena; Rui Fonte (Albín, m.69), Verdú, Thievy (Weiss, m.52); y Álvaro.

Árbitro: Fernando Teixeira Vitienes (Comité Cántabro). Amonestó al local Kanouté (m.75) y a los visitantes Dídac (m.22), Forlín (m.33), Verdú (m.76) y Álvaro (m.77).

Incidencias: Partido disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante algo más de 30.000 espectadores. Terreno de juego en buenas condiciones.

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