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'Ojalá me salgan muchos competidores en el PSOE, yo creo que seré mejor que ellos'

El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, analiza en una entrevista con El Correo de Andalucía las claves de su discurso de investidura y los cambios introducidos en el Gobierno andaluz tras el relevo de Manuel Chaves.

el 16 sep 2009 / 01:59 h.

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I. Morillo / I. Carretero

-Dijo en su investidura que quería ser crítico. ¿El "Andalucía imparable" admite autocrítica?

-¿Que si Andalucía merece autocrítica de los gobernantes? Sí. Es evidente que está sufriendo una crisis. No más aguda que para otras economías, incluso diría que está resistiendo mejor que otras, pero todo el mundo sabe que la crisis no tiene su origen aquí.

-Habló de reforzar la seguridad jurídica y de reformar a fondo la Junta. ¿Eso equivale a admitir que la Administración ha generado lastres?

-Es la forma de admitir que nada es perfecto, de mirar una realidad sabiendo que hay cosas buenas, malas y regulares. Todo el mundo entenderá que la misión de un político es corregir lo que no funciona. ¿Que hay inseguridad jurídica? No. Pero que se puede mejorar, sí. En una crisis como ésta la comunidad tiene pocos medios para combatirla. Pero lo que sí que podemos hacer es crear un marco muy estable que haga que la economía funcione más a gusto.

-¿Reducirá altos cargos?

-Vamos a intentarlo. Mi objetivo fundamental es más importante: es la descentralización. La organización territorial de la Administración tiene que cambiar de manera que por encima del 90% de los asuntos se resuelvan en el territorio y no necesariamente en Sevilla. La Administración va a ser distinta. Habrá menos centros directivos y menos departamentos. Se fortalecerá una estructura territorial y la presencia de ayuntamientos y diputaciones en problemas que ahora asume la Junta.

-En ese mensaje suyo de que va a gobernar sin sectarismos, para todos da igual a quien voten, ¿cuánto hay de estrategia para derribar el discurso del PP de que hay un régimen?

-Ese es un discurso equivocado. En Andalucía hay un sistema democrático. Lo que quería decir es que la institución tiene que seguir el programa de un partido político, pero en el desarrollo de ese programa electoral tiene que tener la flexibilidad para darse cuenta de que no todos los tiempos son iguales. Si somos inteligentes deberíamos gobernar para todos pensando en que quienes no nos votaron pueden hacerlo la próxima vez.

-Ha hablado de reforzar su presencia en Málaga, Almería o Granada. ¿Y Sevilla?

-O Jaén, o Córdoba? En Sevilla también. Quiero que la capital sea simplemente el centro administrativo de la Junta, pero que no sea absorbente, sino todo lo contrario. Sevilla no sólo es la capital o la Junta. Es una provincia de Andalucía con municipios, que habrá que estar atendiendo. Mi modelo cuenta con una Consejería de la Presidencia que trabaje fundamentalmente en la coordinación, hacia dentro. Quiero que cada consejero sepa lo que hacen los demás. Eso me va a permitir a mí moverme más. Podré estar más en todo el territorio. Quiero que todos los grupos sociales puedan transmitir directamente al presidente sus preocupaciones. A unos les diré que sí, a otros que no, a otros que ya veremos. No todos los problemas los resuelve la Junta.

-Hasta ahora han puesto en marcha 46 medidas anticrisis que usted mismo ha pilotado. ¿Qué le parecen los resultados? A su gobierno lo han recibido casi un millón de parados.

-Satisfecho nunca estoy con nada. El que está satisfecho no se mueve. Pero es verdad que, si comparamos los datos de Andalucía con respecto a otras comunidades, estoy observando algo: esto se mueve en la buena dirección. El paro en Andalucía ha crecido en términos relativos bastante menos que la media. Solamente ha habido dos comunidades en donde ha crecido menos. Algo está ocurriendo. Quiero analizarlo despacio. No voy a lanzar las campanas al vuelo. Hemos empezado a meter más que otras comunidades en el sector de la construcción.

-Repite a diario que los recursos públicos son finitos. ¿Le queda margen para actuar?

-Hay margen porque tenemos unas finanzas muy saneadas. Tenemos un endeudamiento más bajo y podemos usar el déficit.

-¿De dónde saldrá el dinero para las ayudas a las familias en paro que agoten su prestación?

-Hay que hacerlo de forma concertada. Soy partidario de una Conferencia de Presidentes que unifique muchas cosas.

-¿Como cuáles?

-Por ejemplo, la puesta en práctica de la Directiva de Servicios. Afecta a competencias de las comunidades y no quiero que se creen reinos de taifas con legislaciones diferentes para los servicios. Y eso no significa ser poco autonomista. Deberíamos ponernos de acuerdo en cómo proteger a las familias que tienen todos los miembros en paro y no tienen ingresos. Hay que ver qué pueden hacer el Gobierno y las comunidades.

-¿Por qué aún la banca no ha abierto el grifo del crédito?

-Está mejorando y hay indicios de que fluye un poquito mejor el crédito. Pero yo soy gobierno y me tengo que preocupar por garantizar los ahorros de los ahorradores. Esta crisis se ha producido como consecuencia de que se ha prestado alegremente. Hay que actuar, pero nunca volviendo al origen del problema: dando dinero a todo el mundo. Ayudar al que se ayude. Nos preocupan las familias y sobre todo aquellas empresas que teniendo un negocio rentable están viviendo momentos de dificultad.

-¿Hay cajas andaluzas en riesgo?

-Silencio.

-¿Silencio? Dicen que quien calla, otorga.

-No, no. Usted me ha dicho ¿qué cajas? y no se lo puedo decir.

-Le pregunto si hay cajas en peligro.

-¡Ah! Ahora mismo todas están bajo la supervisión del Banco de España y de la Consejería de Economía. Unas están mejor que otras, tenemos algunas muy buenas, otras menos buenas? Vamos a ver cómo va todo y las que tengan problemas tendrán que tomar medidas, ampliar su tamaño, lanzar emisiones o capitalizarse.

-Tras la operación fallida de Unicaja y CMM, se apuntó a la fusión de la malagueña con Cajasol. ¿Remará en esa dirección?

-Lo que digan los consejos de administración. Éste es un momento que el mapa financiero español va a cambiar. No me gustaría que cambiara por el mero darwinismo económico y que el pez grande se comiera al chico. Me gustarían que se forjaran entre las distintas entidades alianzas estratégicas porque si no al final van a quedar los más fuertes, que no significa que sean los mejores. Aumentar el tamaño puede ahorrar muchos problemas.

-¿Se convencerán los cajeros andaluces de que la gran caja es un buen camino?

-El buen camino es una gran caja en Andalucía. Tengo que decir que en los últimos 20 o 25 años ha habido menos problemas con las cajas que con ningún otro tipo de entidad. Frente a quienes ahora mismo dicen lo contrario, quiero decir que las cajas tienen futuro.

-El Gobierno ha manejado un proyecto de ley para cambiar la organización de las cajas y despolitizarlas. ¿Cree que los políticos deben salir de la cajas?

-Eso está paralizado, pero le diré una cosa: los grupos de representación de las cajas suman cien. Si se les quita poder a uno, se le da a otro. Quien tiene su representación originaria en las elecciones municipales o autonómicas son los más sólidos. No creo que haya que reducir esa representación. Otra cosa es que los representantes que se elijan a partir de esa legitimidad tengan que ser políticos en ejercicio, que creo que no es bueno. Hay que sentar gente profesional. Pero el origen municipal o parlamentario es bueno porque es el más transparente.

Lea el contenido completo de la entrevista en la edición impresa de El Correo de Andalucía

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