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Ordenan el desalojo de un edificio público que lleva 9 años ocupado

El Ayuntamiento da cinco días para que los activistas se vayan del inmueble. Además de la ocupación “ilegal”, alegan “molestias que causan a los vecinos”.

el 20 dic 2013 / 23:04 h.

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El Ayuntamiento de Sevilla pretende poner fin a casi una década de movimiento ocupa en el antiguo colegio de monjas y centro de adultos San Bernardo, convertido en centro cultural alternativo. La Junta de Gobierno Local acordó recuperar este inmueble de titularidad municipal, en el número 44 de la calle San Bernardo, y ha ordenado el desalojo de sus ocupantes, a los que da un plazo de cinco días hábiles para dejarlo libre. “De no producirse, se llevará a efecto el desalojo por la entidad y por sus propios medios”, señala el acuerdo. El portavoz del Gobierno municipal,Curro Pérez (PP), alegó que el edificio, levantado sobre Suelo de Interés Público y Social (SIPS), fue “ocupado de forma ilegal” hace años y que sus inquilinos, aunque no viven allí, “causan molestias a los vecinos con las actuaciones y los espectáculos culturales que desarrollan”. El edificio fue tomado hace ya nueve años por unos colectivos que convirtieron el inmueble, que arrastraba lustros de abandono, en un centro social para albergar actividades políticas y culturales con tendencias de izquierdas. Su último evento, celebrado anoche, consistió en un acto de presentación del Grupo de Estudiantes Antifascistas de Sevilla, con la celebración de charlas y conciertos. En esa línea, el edificio acogió desde el principio la denominación de Centro Social Okupado y Autogestionado (CSOA) Sin Nombre. Hace meses que el Consistorio tenía la intención de desalojar el edificio. Pérez aclaró incluso que se ha intentado notificar tal extremo desde el pasado julio, pero “nadie firmaba el documento” y, por tanto, el proceso no terminaba de avanzar. Sin embargo, el pasado 23 de noviembre uno de los ocupantes recogió el escrito y, aunque no lo llegó a firmar, el Ayuntamiento hispalense considera que “se da por notificado”. De estos intentos ya estaba alerta la asamblea de CSOE Sin Nombre, que calificó de “amenaza” la pretensión del Consistorio de desalojar de manera inmediata el inmueble de la calle San Bernardo. En un comunicado, defendieron que cogieron un edificio que llevaba “dos décadas en estado de total abandono” por culpa del Gobierno municipal y que han sido sus ocupantes los que en estos nueve años “han rehabilitado una gran parte del inmueble”, además de llenarlo de actividad. “Ha servido como lugar de reunión y trabajo de numerosas asociaciones y colectivos de la ciudad y cuenta con una biblioteca con un gran catalogo de libros, una sala de espectáculos, un local de ensayo, un estudio de grabación, un taller de cerveza artesana, un taller de salud o una sala de serigrafía”. El CSOA Sin Nombre surgió de iniciativas anteriores, nacidas del centro social de Casas Viejas, que se instaló en el barrio del Pumarejo entre 2001 y 2007. El centro alcanzó especial repercusión con motivo de su desalojo, ya que, con idea de frenarlo, dos activistas se encadenaron en un zulo a cuatro metros de profundidad, lo que obligó a un desalojo que duró 48 horas, en las que hubo protestas en la calle y gran repercusión mediática.

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