Local

Otra explosión en Fukushima eleva el riesgo de un desastre nuclear

Bruselas considera que la situación en la central es "apocalíptica" y que se encuentra "fuera de control"».

el 15 mar 2011 / 21:51 h.

TAGS:

Unas trabajadoras de una guardería llevan a unos niños al área de evacuación en Ikebukuro.
Cobertura en directo en la televisión japonesa

Todas las noticias que llegaron desde Japón fueron desalentadoras, un panorama que Bruselas describió como "apocalíptico".


La alarma de un desastre nuclear sigue creciendo en torno a la planta de Fukushima, afectada en cuatro de sus seis reactores tras el terremoto y posterior tsunami que devastó el país el pasado viernes. La situación se agravó ayer tras producirse dos incendios en el reactor 4 y otra explosión en el número 2.

La situación en este reactor es la más inquietante, ya que según informó la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) el núcleo podría haber sufrido daños en "al menos el 5%". Amano calificó de "preocupantes" las últimas noticias llegadas desde la planta de Fukushima, aunque descartó que pueda producirse un desastre como el ocurrido en Chernóbil en 1986.

El sistema de contención es muy importante para frenar la radioactividad en caso de fusión del núcleo, que ahora ya no es hermético. Ante esta situación, la Agencia Nuclear Francesa elevó el nivel de gravedad a seis dentro de la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), que va de uno a siete. El accidente de Chernóbil (Ucrania) fue catalogado con el nivel siete y el de la central de Three Mile Island (en Harrisburg, EEUU), registrado en 1979, alcanzó el nivel cinco.

Con todo, Japón informó a la ONU de que los niveles de radioactividad en la puerta de la central descienden: llegaron a estar en niveles muy peligrosos tras la explosión y el incendio del lunes, pero en seis horas bajaron hasta alcanzar cifras normales, siempre según la información que el Gobierno japonés proporciona al AIEA. En la planta tan sólo hay 50 operarios trabajando, los otros 750 fueron evacuados tras detectarse en el interior de la planta unos altos niveles de radiación.

La agencia de la ONU informó también de que se ha establecido una zona de exclusión aérea sobre la central que afecta a un perímetro de 30 kilómetros de radio. Además, el Ejecutivo contempló la necesidad de evacua a las personas que viven a menos de 20 kilómetros de la planta, al tiempo que les instó a permanecer en el interior de sus casas hasta que el desalojo.

El viento dio una tregua al Gobierno de Japón en su lucha contrarreloj para evitar una catástrofe nuclear en una jornada en la que por primera vez se confirmó la presencia de radiaciones dañinas para salud. Los vientos se llevaron al océano los vapores radioactivos emitidos por los reactores de Fukushima. Los mismos vientos que podrían extender las partículas radioactivas por el resto de Japón y a otros países asiáticos si las condiciones climatológicas cambian.

El primer ministro japonés, Naoto Kan, admitió a primera hora de la mañana que podría producirse una fuga radioactiva después de la explosión. La Compañía Eléctrica de Tokio (TEPCO) informó de que los niveles de radioactividad se dispararon a los 8.217 microsievert por hora, ocho veces más que la cantidad anual a la que se expone una persona, ya que la emisión habitual es de 500 microsievert por hora.

Las autoridades de Tokio también apuntaron de que los niveles de radiación registrados en la capital son diez veces superiores a lo normal, pero aseguraron que no se aprecian riesgos para la salud humana. Los habitantes de la capital hicieron acopio de enseres e incluso comenzaron a huir a otras zonas. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó un mensaje tranquilizador. El jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Rafael Herranz, aseguró que las emisiones radioactivas generadas son por el momento "leves" y no suponen "daño humano", ya que los niveles de radiación son "similares" a los que produce una tomografía axial computarizada (TAC) de tórax o abdomen.

Un panorama que el comisario de Energía de la UE, Günther Oettinger, calificó de "apocalipsis" y aseguró que "casi todo está fuera de control" en esa planta. "Se ha hablado de apocalipsis y yo creo que esta palabra está particularmente bien elegida", dijo Oettinger en una comparecencia ante la comisión de Energía de la Eurocámara. El comisario se declaró "muy preocupado" y avisó: "espero que no ocurra lo peor, pero no podemos excluir que ocurra lo peor en horas o días".

CIERRE ALEMÁN. Por ello, los países de la UE y la industria nuclear lograron un "consenso" para someter a las centrales nucleares europeas a pruebas de resistencia para comprobar su seguridad, según Oettinger, que matizó que se trata de pruebas de carácter "voluntario" y que espera que se realizarán "en este año". Alemania dio un paso más y anunció el cierre de las centrales nucleares anteriores a 1980.

Mientras la tierra sigue temblando en Japón. Un terremoto de seis grados de magnitud en la escala de Richter volvió a sacudir el país nipón. El seísmo, una nueva réplica del terremoto de nueve grados del pasado 11 de marzo, se sintió en Tokio, donde algunos edificios temblaron. El número de muertos asciende ya a 2.475 y el de desaparecidos a 3.118, según el último balance de la Policía. En total hay unas 20.000 personas con las que no se ha podido contactar.

  • 1