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Otra oportunidad perdida en la Universidad

La capacidad de los universitarios españoles, usando y abusando de la autonomía de las Universidades, para desperdiciar todas las oportunidades que se nos plantean para salir de nuestra poca destacada situación no tiene límites.

el 15 sep 2009 / 15:49 h.

La capacidad de los universitarios españoles, usando y abusando de la autonomía de las Universidades, para desperdiciar todas las oportunidades que se nos plantean para salir de nuestra poca destacada situación no tiene límites. Reforma tras reforma seguimos haciendo mal las cosas; y aunque es cierto que mejoramos, sólo faltaría con los medios que tenemos y la cantidad de gente que trabajamos, también encontramos espacio para debilitar nuestras fortalezas. Ahora estamos afrontando, una vez más, la elaboración de los títulos de grado en las Universidades andaluzas. Decisión trascendente como pocas, tras años de parada se nos presiona a tenerlo todo listo en un mes. Tras años de trabajo en Libros Blancos y demás, se nos dice que hagamos lo que queramos, que la ANECA decidirá; después llegan los decanos de las Universidades andaluzas, y nos dicen que tenemos que hacer lo que ellos dicen.

Y dicen que todo quede como siempre. Títulos de grado, la revolución de Bolonia, que son las carreras de siempre, sin cambios o con algunos a peor. El único acuerdo sobre los cambios es estar de acuerdo en que nada cambie. Una constante de los últimos años ha sido intentar que los universitarios españoles estudiaran otras materias que las propias de la titulación. Establecieron directrices para cada carrera, y los centros las burlaron para explicar lo de siempre, lo propio. Impusieron una formación de libre configuración, y la convertimos en una verbena, una caza al crédito perdido sin importar de lo que fuera. Ahora se introducen unas materias básicas para asegurar que todos los estudiantes de una misma área estudien las mismas cosas, y las reinventamos para dar cabida a las asignaturas que ya conocemos, excluyendo a las que consideramos externas o extrañas. Estamos llegando a un nivel de autismo en nuestros centros universitarios sin precedentes. Las Facultades de Economía, para la gente de economía. Las de Derecho, las de Trabajo Social, lo mismo. Carreras monotemáticas, pobretonas, sin espesor. Todo aquello que no sea lo propio, lo directamente vinculado con el centro del que se trate, es expulsado. Y "propio" no quiere decir útil para la formación o intrínseco de la disciplina; quiere decir materia de las áreas que controlan los centros.

Catedrático de Derecho del Trabajo

miguelrpr@ono.com

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