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Otra vez toca fondo

Baloncesto Sevilla vuelve a ser colista cinco jornadas después, aunque en mejor situación. Ha estado en descenso en 14 de las 23 jornadas disputadas y restan 11

el 09 mar 2015 / 10:51 h.

Luis Casimiro gesticula junto al banquillo del equipo en el Fernando Martín durante el partido ante el Montakit Fuenlabrada. / Víctor Lerena Luis Casimiro gesticula junto al banquillo del equipo en el Fernando Martín durante el partido ante el Montakit Fuenlabrada. / Víctor Lerena El Baloncesto Sevilla vuelve al punto de partida. Luis Casimiro cogió las riendas del equipo en la jornada 18 cuando el equipo sevillano era colista, y cinco jornadas después ha vuelto al fondo de la tabla, aunque en mucho mejor posición. Las tres victorias seguidas que acumuló en los tres primeros partidos con el técnico manchego trasladaron la impresión de que la permanencia iba a ser una cuestión más o menos sencilla, también porque el plantel daba la sensación de poder ganar cada partido. Pero llegó el parón liguero y el conjunto cajista ha sufrido un retroceso importante, ha dejado de invertir esfuerzo en el aspecto fundamental que le sirvió para hilar ese triplete de triunfos, la defensa, y ahora se encuentra de nuevo en serios apuros. La derrota en Fuenlabrada (82-81) ya le metió de nuevo en la zona de descenso, y ayer el triunfo del colista, la Bruixa d’Or, ante el líder, Unicaja (80-76) hacía que el farolillo rojo viajase de nuevo hasta el San Pablo, donde ya estaba en la jornada 18, justo cuando llegó Casimiro. Entonces, eso sí, Baloncesto Sevilla llevaba tres victorias y estaba a dos triunfos de la zona de permanencia, que marcaba Manresa. Ahora es colista pero con las mismas seis victorias que tienen los tres equipos precedentes, el propio equipo de Pedro Martínez, Fuenlabrada y Morabanc Andorra, que en esta jornada perdió en Vitoria ante Laboral Kutxa. Con ocho victorias está Gipuzkoa Basket, que logró ganar al Río Natura Monbus (97-84), tras prórroga, y mantiene un margen de error sensible. Es obvio que, a diferencia de lo que ha sucedido en temporadas precedentes en la lucha por la salvación, ninguno de los equipos inmersos en esta batalla se va a caer, como ocurrió hace un año con Valladolid. Esta jornada ha sido un buen ejemplo. Montakit Fuenlabrada logró remontar un partido que tenía perdido ante los sevillanos, y Manresa dio la campanada ayer ante el líder Unicaja de Málaga, que en los últimos diez partidos de liga sólo había perdido en el Palau Blaugrana ante el FC Barcelona. Los de Plaza igualan ahora con el Real Madrid en la cabeza, aunque los blancos son primeros por mejor average. Los de Pablo Laso serán los rivales de Baloncesto Sevilla en la próxima jornada, es decir, máxima dificultad en un momento muy delicado, y cuando restan sólo once jornadas por disputarse. Los precedentes históricos también avisan de la dificultad de la situación. En las últimas cinco temporadas, de los equipos que estaban en descenso en la jornada 23, sólo uno logró salvarse deportivamente al final. Fue UCAM Murcia la temporada pasada. Luego, algunos no bajaron definitivamente porque los que ganaron el ascenso no pudieron hacer frente alas exigencias económicas de la liga. Baloncesto Sevilla acumula 14 jornadas en descenso, una menos que Manresa. Fuenlabrada ha estado en diez, Gipuzkoa en cuatro y Laboral Kutxa en una. Sólo estos cinco equipos han pasado por una de las dos últimas plazas. El club sevillano ya estuvo en una situación similar hace seis temporadas. En la jornada 23 también era colista, aunque con dos victorias menos (4), en una liga de 17 equipos. Acabó salvándose ganando seis partidos de los once que jugó a continuación. Ya lo dijo Luis Casimiro tras la aparatosa derrota ante UCAM Murcia (83-96) y volvió a suceder en Fuenlabrada. El equipo ha dejado de defender en estos dos partidos. En las tres victorias ante Valencia (79-72), CAI Zaragoza (97-99) y Bilbao Basket (80-69), contando los 40 minutos de juego (ante los maños disputó una prórroga), promedió sólo 72 puntos en contra. En estas dos últimas derrotas, 89. Es decir, ha empeorado la media que tiene (82) como peor defensa del campeonato. Si ante los de Ocampo tiró el partido en el primer cuarto, en el que encajó 31 puntos, el sábado lastró mucho sus opciones con los 26 que recibió en el segundo. En cualquier caso, la clave estuvo en este caso en la falta de temple que tuvo con el partido ganado en los últimos minutos (71-78). Pues con esa tensión tendrá que pleitear en las 11 finales que le quedan.

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