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Cultura

Otra vuelta de tuerca a ‘Norma’

El Maestranza acoge los días 6, 9, 11 y 14 de febrero la representación de la ópera de Bellini, una de las cumbres del 'bel canto', con Maurizio Benini como director.

el 04 feb 2015 / 13:00 h.

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«Norma es una ópera que todo el mundo conoce, es difícil decir algo nuevo». Así, como declaración de principios, parece una afirmación rayana en el derrotismo, especialmente si su autor (como ocurre en este caso con Maurizio Benini) es el director musical de una nueva versión de la obra de Bellini. Pero no hay que llamarse a engaño porque los tiros no van por ahí, y es que Benini viene a decir que si se va con esa mentalidad es mejor quedarse en casa y ni intentarlo. Y no es su caso, evidentemente, de ahí que proponga una actualización con los ojos de hoy pero que como no puede ser menos descansa en las voces, porque si Norma exige algo es contar con buenas voces, «y aquí las tenemos». «No pretendemos hacer la Norma absoluta del siglo, sino la nuestra», asumiendo así el reto de enfrentarse a una obra «mitificada». Norma El elenco artístico de esta 'Norma' que dirige Maurizio Benini, que aparece junto al cartel que anuncia la ópera. / Jesús Barrera Además, es verdad que esta ópera es muy conocida («Norma, Norma, Norma, Casta diva, Casta diva, Casta diva», repetía como una letanía Benini, subrayando que el público asocia la obra sobre todo a su famosa aria), pero otra cosa es haberla disfrutado en vivo y en directo. Esta Norma que ahora nos ocupa podrá verse en el Maestranza los días 6, 9, 11 y 14 (sólo quedan entradas para la segunda y la tercera jornada, por cierto), pero no hacía parada en Sevilla desde hace 15 años. «Le recomiendo a los sevillanos que no se la pierdan», advertía en este sentido la gerente del teatro, Remedios Navarro. La propuesta que desembarca en el Maestranza es una producción del Teatro Regio de Turín, de cuya dirección de escena se encargó en su momento Alberto Fassini, fallecido en 2005. De la reposición de la puesta en escena se encarga Vittorio Berrelli, quien llama la atención sobre que en Norma el escenario es poco menos que secundario «porque es una ópera en la que sobre todo se canta», como gran ejemplo que es de bel canto. Así que, como director de escena, Berrelli considera que su obligación básica es «secundar la parte cantada», lo que hace con un sistema de paneles que se mueven y dividen el escenario en dos partes, lo que ayuda a que «nunca dejan de pasar cosas». «Es una ópera hecha de atmósferas muy particulares, siempre secundando al bel canto y la música», apostillaba. Y a propósito de bel canto, la presentación de la ópera se convirtió en una reflexión sobre este estilo del que Bellini es una de las cumbres. Y como mascarón de proa, una Norma que es «un ejemplo de vocalidad y virtuosismo de la voz». Estrenada en la Scala de Milán en 1831, Norma requiere todo esto porque es la expresión máxima del belcantismo», explicaba Maurizio Benini, que se adentraba en el bosque de explicar precisamente qué es el bel canto: «Es subrayar más la emoción de la voz, la riqueza armónica», un terreno en el que la obra que se estrena el viernes en el Maestranza «representa el vértice de la ópera italiana», un paso de gigante en el camino que acabaría llevando hasta Giuseppe Verdi. Esta Norma es la segunda incursión de Benini en el Maestranza después del Tancredi que dirigió en 2009, «y salimos tan contentos que aquí tenía que volver a estar», subrayaba Remedios Navarro. Junto a él estarán los 55 profesores de la Sinfónica de Sevilla, 18 figurantes y 65 miembros del coro, a lo que hay que sumar 18 integrantes de la Orquesta Joven de Andalucía, que hace de banda interna. Benini tuvo palabras de agradecimiento para la Sinfónica y un coro que vuelve a ser el de la Asociación de Amigos del Teatro de la Maestranza, «un coro que no es profesional pero que tiene un entusiasmo y una ilusión que no se encuentra en los profesionales». Una ilusión que, aseguran, también sentirá el público con esta revisitación de Norma. Ambientada en la Galia durante la ocupación romana, allá por el siglo I antes de Cristo, Norma es una gran sacerdotisa gala que tiene amores (e hijos secretos) con un oficial romano que acaba echándole el ojo a una novicia más joven, con lo que ya tenemos servido el drama. De defender esta Norma se encarga la soprano Daniela Schillaci, que ha sustituido a última hora a una Angela Meade de baja por enfermedad y que, de esta manera, actúa por primera vez en España. Y preguntada si no le pesa meterse en la piel de un personaje muy asociado a mitos como Callas y Caballé, Schillaci lo tiene claro: «Yo hago mi Norma. Ellas son ejemplos importantes y no se me pasa por la cabeza hacer algo tan grande, pero confío en emocionar con mi Norma», un rol «particularmente difícil desde el punto de vista de la voz y lo emotivo». Otro que se estrena en España es el tenor Sergio Escobar, un toledano que debutó en Módena hace dos años pero que todavía no había tenido ocasión de hacer patria. En el otro lado de la balanza tenemos al bajo Rubén Amoretti, que ya pasó por el Maestranza con Alahor en Granada (1998) y El Gato Montés (2013), y a la entusiasta mezzosoprano Sonia Ganassi, que hizo toda una declaración de amor por un teatro y una Sevilla en los que ya estuvo haciendo El barbero de Sevilla (1998) y La favorita (2009).

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