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Otro Partido es Posible:el PSOE sevillano y la crisis de la Democracia Interna

Con frecuencia solemos decir, -y oír en boca de otros-, que los partidos políticos han de ser instrumentos de servicio a la colectividad, canales a través de los cuales fluyan sus aspiraciones para que las mismas puedan ser conocidas y atendidas.

el 15 sep 2009 / 08:11 h.

Con frecuencia solemos decir, -y oír en boca de otros-, que los partidos políticos han de ser instrumentos de servicio a la colectividad, canales a través de los cuales fluyan sus aspiraciones para que las mismas puedan ser conocidas y atendidas. También se afirma, con idéntica reiteración, que en ningún caso debieran los partidos entenderse como un fin en sí mismos, como un espacio, pequeño pero suficiente, para que cada cual culmine en su interior sus propios proyectos personales.

Sabido es, no obstante, que la experiencia cotidiana nos brinda con generosidad ejemplos de lo uno y de lo otro y que ello no es privativo de ninguna concreta organización política, sino que afecta por igual a todas ellas. Por ello, resulta una evidencia elemental destacar que los Congresos constituyen una excelente oportunidad para escrutar en tan complejo asunto.

El próximo Congreso Provincial del PSOE sevillano ha estado precedido de un intenso debate que no por esperado ha dejado de sorprender en alguno de sus extremos. En cierto modo el debate previo ha tenido algo de decepcionante, porque ha derivado en una suerte de diálogo imposible. De una parte, la actual dirección provincial, que lidera José A. Viera, ha esbozado su preocupación por dotar de continuidad a un proyecto de desarrollo para todos los territorios provinciales, bajo el prisma de la cohesión, acordes con los que se impulsan desde los gobiernos de Andalucía y de España.

La alternativa a ello, -no dudo que todos han de compartir tales objetivos-, sin embargo, ha puesto el mayor énfasis en la defensa de la renovación interna, en la necesidad perentoria de la misma como si en ello nos fuese algo más que un reajuste de poderes orgánicos; en fin, ha lanzado mensajes para claves internas en aras de conseguir descabalgar a la actual dirección.

El diálogo se ha hecho difícil porque en tanto unos, la actual dirección provincial, habla de "Sevilla, el proyecto que nos une" dando al término Sevilla un contexto de escala provincial, buscando la inserción de la misma en el proyecto de desarrollo regional; otros, han utilizado el término "Sevilla" apegado a la escala urbana metropolitana, un ámbito que, por cierto, siempre será esencial para vertebrar un modelo de organización territorial moderno y eficiente al servicio de todos.

En todo caso, el Congreso provincial habrá de decidirse entre una visión de carácter más global y comprensivo, tanto territorial como institucionalmente, frente una propuesta más parcial, asentada sobretodo en la potencia del núcleo capitalino y en sus capacidades de influencia.

Finalmente, el debate precongresual de los socialistas sevillanos ha girado también en torno a un elemento no menos sorprendente, al menos como justificación para la toma de decisiones de amplio calado político: la sobrevaloración de la juventud frente a la experiencia, entendida como una rémora.

Nada semejante sucedió antes en la historia de los hombres, para los que siempre fue la edad un argumento irrefutable de sabiduría. Estos son nuevos tiempos, ya se sabe, pero si no nos atrevemos ya a alzar la voz, tal vez nos estamos arriesgando a hacer de ello un planteamiento dicotómico y empobrecedor, que obligue a elegir entre lo uno y lo otro cuando, también aquí, el punto cierto se halla en la capacidad de producir las síntesis.

Prescindir sin más de la experiencia acumulada, de la capacidad demostrada de gestionar lo público con eficiencia, -elementos que sin duda ofrece el perfil del actual secretario general-, no puede ser un valor, ni es una actitud razonable. Desde luego, no es algo que suceda en el ámbito de la gestión privada, tan atenta siempre a la cuidadosa utilización de sus recursos.

Los tiempos, sí, se han tornado de pronto más complejos. Nada, pues, aconseja ahora adentrarse por caminos inciertos, por valores presuntos. Por el contrario, es tiempo para apoyarse en la seguridad de la experiencia y para saber proyectar desde ella las mejores opciones de futuro para todos. Los socialistas andaluces acabamos de dar un sabio ejemplo de ello y es también, con seguridad, lo que vamos a hacer los sevillanos.

Secretaria de Medio Ambiente en la Ejecutiva Provincial del PSOE de Sevilla.

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