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Otro punto de vista

José García, de Morón de la Frontera, realiza réplicas en miniaturas de instrumentos, pero también de paisajes cargados con una gran crítica social

el 26 may 2014 / 23:00 h.

El artista moronense, con su taller de guitarras en miniatura dentro de una guitarra española. Foto: María Montiel El artista moronense, con su taller de guitarras en miniatura dentro de una guitarra española. Foto: María Montiel Mirando la vida desde otro punto de vista. Así es como José Antonio García Castro define el arte de crear unas miniaturas réplicas exactas de la realidad. Guitarras, paisajes e incluso árboles son las obras de este artista autodidacta que une los acordes de la guitarra con la afición de las pequeñas esculturas. Desde su mesa de taller José Castro crea unas pequeñas obras que aúna su gran pasión por la música y los paisajes de su tierra natal. Aunque no tiene formación en bellas artes, las maravillosas miniaturas son obras de auténtico museo. Su pasión viene desde bien pequeño cuando tenía las inquietudes artísticas de crear en una escala diferente a la habitual. Unas inquietudes que llevaron a José a crear otra realidad. «Desde niño, me he preguntado cómo sería ver las cosas desde otro punto de vista. De hecho, estoy convencido de que el hombre es parte de un todo, y ese todo podría ser más pequeño de lo que creemos. Todo es cuestión desde que punto de vista con el que se mire la vida». Y es bajo ese prisma como este artista crea sus miniaturas desde un pequeño taller rodeado de música. Su afición por la guitarra le ha llevado a conjugar sus dos pasiones en una simbiosis casi perfecta: sus miniaturas réplicas de míticas guitarras le han abierto las puertas a la venta online de copias de instrumentos de aquellas personas que quieren que su guitarra sea eterna. Es precisamente donde mayor éxito de venta tiene ya que «mis creaciones son exactas hasta con los arañazos de la pieza original». Y es que aunque en un principio comenzó de manera ocasional y como afición, tras el cierre de su tienda de música, dedica la mayor parte del tiempo a estas creaciones en estala 1/12. Pero entre sus obras no solo están instrumentos musicales. Desde puntos limpios rodeados de archivos con problemas reales de la ciudad hasta un chaparro como muestra del deterioro de la Sierra o el museo de la cal son algunas muestras artísticas de este músico. En todas ellas, hay también cabida para la crítica social. Es el caso de los residuos electorales del punto limpio «donde entre los carpetas tiradas se encuentran los problemas del municipio: la carretera Morón-Arahal y el hospital comarcal». Nada se le resiste a estas manos artesanas que sin bocetos crea la realidad. Para las guitarras se guía con un molde que él mismo fabricó para plasmar posteriormente el instrumento. Sin embargo, en otros objetos su memoria es el mejor aliado cuando se sienta a modelar o tallar. No obstante, cuando la envergadura de la obra lo requiere crea un boceto por la necesidad de la escala de los objetos. Ejemplo de ello es el taller de guitarra dentro de una guitarra española, una escena donde ha querido recrear «el lugar donde se crea sonido inconfundible de la madera y su instrumento mágico». Es precisamente esta obra la que más tiempo ha tenido entre manos. Confiesa que el tiempo dedicado depende de la complejidad de la misma, pasando entre dos días de un cesto de frutas hasta varias semanas con un chaparro en la sierra. Un arte que engloba diferentes disciplinas artísticas que García maneja a la perfección, como la talla, la escultura o la pintura. Aunque ahora está centrado en las obras minis, José comenta que «lo que me llama la atención son paisajes cotidianos u objetos comunes fuera de la escala normal». Es por ello que ahora ha comenzado con un gran pendrive que seguro será el inicio de muchos otros objetos gigantes. Su sueño en escala mayor es crear «un gran palaustre para ponerlo en una plaza de Morón y que sorprenda una mañana a los vecinos».

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