Padres recurren la rebaja del concierto al colegio salesiano de Utrera

Reclaman que mientras se resuelve el contencioso sus hijos entren. La edil de Educación acusa a la Junta de reducir una línea por ser religioso

el 07 jun 2014 / 23:56 h.

Un importante grupo de niños se encuentran actualmente sin la plaza que sus padres habían solicitado en el colegio salesiano Nuestra Señora del Carmen durante el proceso de escolarización. Esta situación se debe a la decisión de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, que ha tomado la determinación de eliminar el concierto de una unidad de Educación Infantil, para pequeños de tres años, en dicho centro educativo. La medida de la administración podría ser una más en toda la región, si no fuera porque en los Salesianos de Utrera hay más demanda que plazas ofertadas y, pese a todo, ha decidido restringir el número de pupitres para estos niños. Frente a ello, existen otros colegios en la ciudad en los que el número de vacantes da para vaciar más de una clase. El centro fundado en Utrera por San Juan Bosco en 1881 había solicitado concierto para nueve unidades de Infantil –tres líneas completas–, que son las mismas que están actualmente abiertas y en funcionamiento. Sin embargo, la consejería de Educación ha resuelto concederle solo ocho de esas unidades. A pesar de esto, el colegio ha recibido 88 solicitudes procedentes de niños de tres años, más que suficientes para llenar las aulas que habían sido demandadas y que suman en total 75 vacantes. A ello se une, además, que en este centro la ratio de alumnos por clase es superior a la media. Así las cosas, 45 padres, que representan a 28 de los menores solicitantes no admitidos, han interpuesto el correspondiente contencioso-administrativo contra la decisión de la Junta y solicitan, como medida cautelar, que se mantenga provisionalmente el concierto en dicha unidad. Esto permitiría escolarizar a sus hijos en los Salesianos mientras se resuelve el asunto, algo que deberá decidir el juez. También la congregación salesiana interpondrá otro contencioso. Los niños que no han sido admitidos en este centro educativo tendrían que ser matriculados en otros colegios, la mayoría de ellos en Coca de la Piñera, aunque también hay otros casos en Rodrigo Caro. En este sentido, la edil de Educación del Ayuntamiento de Utrera, Paqui Fuentes (PP), recuerda que, en relación a este último centro, se da la circunstancia de que la Junta ha decidido ampliar el próximo año la oferta de Educación Infantil en una unidad más, mientras que en Coca de la Piñera «hay 31 plazas vacantes, que suelen quedar libres cada curso cuando se registran las solicitudes por parte de los padres, y no se elimina ninguna unidad». Por su parte, el colegio Al-Andalus sigue con sus problemas de espacio, y recibirá otra aula prefabricada –las conocidas como caracolas– más, siendo ya la cuarta que se instala. Fuentes condisera que la actitud tomada con los Salesianos «se debe a que es un centro religioso, frente a los otros que son públicos». El motivo esgrimido por la consejería para reducir ese aula en los Salesianos es el descenso demográfico y la existencia de vacantes en la zona. Los padres de los niños afectados están dispuestos a llegar hasta el final, porque no entienden la actitud de la administración. Es el caso de Antonio del Castillo, cuya hija debería acudir al colegio Rodrigo Caro. «No es un mal centro el que me han asignado pero yo quiero decidir dónde estudia mi hija, que debería ser lo normal», comenta. Defiende que su elección por el centro educativo salesiano se debe «a los valores religiosos y personales que inculcan y que yo tuve la suerte de recibir durante mi juventud, por lo que gran parte de cómo soy se lo debo a los Salesianos, algo de lo que estoy muy orgulloso». Otra madre afectada, Gema Muñoz, coincide en que «es una de las mejores experiencias en educación y convivencia que he vivido fue en este colegio». En su caso, la segunda opción era el Rodrigo Caro, que tampoco ha sido atendida, por lo que tendría que desplazarse hasta Coca de la Piñera cada día. «Vivo en pleno centro de Utrera y este colegio se encuentra bastante alejado de mi domicilio», explica Muñoz, que no comprende «por qué la Junta quita un aula a un colegio concertado donde existe demanda, pero no la elimina en uno público donde hay vacantes».

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