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Pakistán lanza un SOS al mundo mientras Rusia se libra del humo

La ONU recurre a la comunidad internacional para intensificar la ayuda para Islamabad.

el 11 ago 2010 / 18:49 h.

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Las numerosísimas víctimas de las inundaciones en Pakistán improvisan refugios en Nowshera, en la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa, una de las afectadas.

La situación en Pakistán, lejos de recobrar la normalidad tras las últimas inundaciones, empeora día a día y su recuperación se aventura complicada. En la otra cara de la moneda se encuentra Rusia, donde el número de incendios está disminuyendo y el humo, por el momento, ha abandonado Moscú.

Mientras en China, otro país que en los últimos días también ha tenido que hacer frente a las inclemencias del tiempo, los muertes ascienden a 1.117. No obstante, el Gobierno chino haciendo recuento de los fallecidos por los corrimientos de tierra a causa de las fuerte lluvias. Ante la grave situación que padece Pakistán, la ONU pidió ayer a la comunidad internacional 459 millones de dólares de forma urgente para atender en los próximos tres meses a parte de los 14 millones de afectados por las graves inundaciones. Para la organización internacional la ayuda más necesaria a corto plazo consiste en alimentos, agua potable, material para cocinar y potabilizar, servicios sanitarios de emergencia, mosquiteras, tiendas de campaña y otros recursos para proveer cobijo.Según explicó ayer el subsecretario general de las Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, John Holmes, con esos fondos la organización internacional tratará de paliar en los próximos noventa días los efectos de unas lluvias que hasta el momento han causado la muerte de más de 1.300 personas, así como la destrucción total o parcial de unos 288.000 hogares.Un portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Pakistán, Ahmad Kamal, la situación está mejorando un poco, las presas resisten, pero el nivel de agua sigue siendo muy alto, habiendo anegado el 15% del territorio del país.

Respiro por un día. Más optimistas están en Rusia, donde los incendios forestales han remitido considerablemente en las últimas 24 horas y Moscú, gracias a la lluvia y al viento, se vio ayer libre del humo, que en los últimos días duplicó la tasa de mortalidad en la capital; aunque, según el director del Centro Meteorológico de Rusia, Román Vilfand, todo indica que el alivio que experimentan los moscovitas será pasajero, pues "apenas cese el viento el humo volverá a la ciudad".


El área afectada por los incendios forestales disminuyó casi a la mitad, informó ayer el Ministerio de Rusia para Situaciones de Emergencia. Según el parte de emergencia, ayer se declararon 290 nuevos incendios y 314 fueron sofocados. De acuerdo con las cifras oficiales, en todo el país había ayer 56 grandes incendios forestales que afectan a casi 59.000 hectáreas.


A los datos alentadores de la cartera de Emergencia siguieron las declaraciones de un portavoz de la Agencia Estatal para la Protección de los Bosques (AEPB) sobre el estallido de incendios forestales en zonas contaminadas por el accidente nuclear de Chernóbil, ocurrido en abril de 1986. Según el funcionario, del Departamento de información y análisis de la AEPB, tan sólo en la región rusa de Briansk, fronteriza con Ucrania y Bielorrusia y la más afectada por Chernóbil, hay 28 incendios en un sector de 269 hectáreas. Los incendios han afectado terrenos contaminados con sustancias radiactivas en las regiones rusas de Briansk, Kaluga, Kurgan, Tula, Oriol, Penza y Cheliabinsk, dijo el funcionario a la agencia Interfax. En la parte europea de Rusia se han registrado incendios forestales en 3.900 hectáreas de tierras contaminadas por el desastre de Chernóbil, añadió. Los ecologistas han advertido de que los incendios en esa zonas podrían ampliar el área contaminada con sustancias consideradas radiactivas.


En China, mientras tanto, los muertos por el alud de barro que el domingo sepultó una comarca de la provincia noroccidental de Gansu aumentó ayer a 1.117, mientras que 627 residentes continúan desaparecidos, según el último informe emitido por las autoridades locales. El Buró de Asuntos Civiles de la provincia señaló que un total de 45.000 personas han sido evacuadas de la zona ante el peligro de nuevos aludes de barro, debido al pronóstico de más lluvias.

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