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Pakistán reprime los disturbios con firmeza y baraja ahora posponer las eleccion

El asesinato de Benazir Bhutto tiene a Pakistán al borde del colapso. El Gobierno espera la reacción del partido de la ex primera ministra para decidir si pospone las elecciones del 8 de enero, mientras el sábado le dio a la Policía órdenes de reprimir con dureza los disturbios en las calles.

el 14 sep 2009 / 22:05 h.

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El asesinato de Benazir Bhutto tiene a Pakistán al borde del colapso. El Gobierno espera la reacción del partido de la ex primera ministra para decidir si pospone las elecciones del 8 de enero, mientras el sábado le dio a la Policía órdenes de reprimir con dureza los disturbios en las calles. Tres días de revueltas han dejado 38 muertos.

El régimen paquistaní está a la espera del rumbo que tome el partido de la asesinada Benazir Bhutto, que hoy domingo dará a conocer su testamento político, para decidir si pospone las elecciones del 8 de enero. El presidente, Pervez Musharraf, expuso que está pendiente de lo que diga el PPP al recibir el sábado a dos líderes de la gubernamental Liga Musulmana de Pakistán-Q (PML-Q), que le pidieron mantener la fecha electoral prevista.

De la primera reacción oficial del PPP depende en buena medida que se calmen los ánimos de sus seguidores, mientras siguen unos disturbios en los que al menos 38 personas han muerto y 53 han resultado heridas.

Las autoridades cifran asimismo en decenas de millones de dólares los daños provocados por las revueltas. Las cifras oficiales detallan que 174 bancos, 34 gasolineras, 765 comercios y 72 vagones de tren han sido incendiados.

La violencia que sufre Pakistán parece una combinación de la rabia de seguidores del PPP -que hoy se enfrentaron por miles a la Policía en Rawalpindi, la ciudad donde murió su líder- y la acción de delincuentes que se aprovechan del caos generado, según algunos observadores.

Lo cierto es que hay muchas zonas aisladas, y se calcula que en un par de días la población sufrirá problemas de abastecimiento de alimentos en Karachi, puerto principal y capital financiera de Pakistán, donde se teme un colapso de la Bolsa cuando reabra el lunes.

Mientras tanto, la población está aterrorizada escondida en sus casas, y en la provincia nororiental de Punjab se ordenó el despliegue de fuerzas paramilitares -los rangers- para mantener el orden en diez ciudades, entre ellas Rawalpindi.

El régimen, que el viernes aseguró que mantendría la cita electoral, dejó entrever su intención de postergar los comicios, con llamamientos como el que hizo ayer la Comisión Electoral -que declaró que la situación no es propicia para celebrarlos- o "sugerencias" como la del secretario general de la PML-Q, Mushahid Hussain Syed, que planteó esperar 40 días a que acabe el mes sagrado del Muharram.

En este sentido, la Comisión Electoral de Pakistán ha convocado una reunión de emergencia para mañana lunes y decidir si mantiene las elecciones, aunque fuentes de la propia Comisión dijeron que existe un "95% de posibilidades" de que los comicios se pospongan.

"No asesinamos a mujeres". Mientras, un portavoz del líder talibán paquistaní Baitullah Mehsud, a quien el Gobierno acusó el viernes de estar tras el asesinato de Benazir Bhutto, desmintió ayer su implicación en el atentado, informó el canal paquistaní Dawn TV. Un portavoz de Mehsud, sin embargo, negó la participación de su grupo en el asesinato. "No asesinamos a mujeres", aseguró el portavoz, Mohammed Omar, en declaraciones recogidas por Dawn.

El Gobierno ya había acusado a Mehsud de planear los atentados de Karachi del pasado 18 de octubre, en los que murieron 147 personas entre los seguidores de Bhutto. Antes de la vuelta de Bhutto a Pakistán, Mehsud ya había declarado que sus hombres le darían la "bienvenida".

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