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Palma del Río echa el telón con la duda de si cumplirá 30 años en 2013

el 07 jul 2012 / 18:49 h.

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Una de las funciones con la que ha cumplido siempre la Feria del Teatro en el Sur ha sido servir de plataforma de lanzamiento para las compañías y profesionales del teatro que comienzan su andadura profesional, algo de lo que pueden dar buena cuenta algunas de las compañías de este año, como Pez en Raya, Síndrome Clown, Varuma Teatro, Desgüace Teatro, Escenoteca, Histrión Teatro, Malaje Solo o Teatro el Velador, que fue precisamente la compañía encargada de cerrar esta última edición. Todas ellas han compartido esta feria con otros grupos que pugnan por adentrarse de lleno en las procelosas aguas del teatro profesional, como los chicos de Vil Teatro, quienes por haber sido los ganadores de este año del Certamen Desencaja con su obra 1 de septiembre han tenido la oportunidad de convivir con diversos creadores y grupos que, aunque jóvenes, cuentan ya con una significativa trayectoria profesional, como A la sombrita Teatro de Pocas luces, Arena en los bolsillos, Vaivén Circo, Cia. Barré o la Maravilla Teatro y Música, que ahuyentó el fantasma de la crisis el último día con la alegría de su fanfarria.

Otro de los logros de esta feria ha sido apoyar el mercado de la danza y, aunque al principio su presencia no pasaba de ser un botón de muestra, gracias al tesón de sus creadores esta disciplina ha ido afianzando su presencia, hasta el punto de darse la mano con las propuestas teatrales. Así, todas las jornadas de esta edición se han caracterizado por alojar más de un espectáculo de danza contemporánea cuya procedencia, por cierto, era mayoritariamente sevillana, como Marcos Vargas y Chloé Brûlé, cuyo montaje cerró la primera jornada; Perros en Danza y La Calabaza Danza, que abrieron y cerraron respectivamente la segunda jornada; Varuma Teatro y Producciones Imperdibles, que nos hicieron partícipes de la danza con sus espectáculos, o la compañía Manuela Nogales Danza, que abrió la última jornada de la Feria con su espectáculo Breve ensayo de amor, una suerte de reflexión sobre el amor y las relaciones múltiples de nuestros días, del juego de agravio y desagravio de dos cuerpos enamorados.

A Manuela le siguió otra disciplina dancística cuyo nivel de exigencia es cada vez más alto: el flamenco, representado en esta ocasión por la cordobesa Olga Pericet, una jovencísima bailaora que convocó al duende del flamenco con el vértigo de su taconeo, limpio y sobrado de compás, la elegancia de sus brazos y un cuerpo tan bien colocado que no para de descolocar al espectador con sus quiebros.

Aunque, como su nombre indica, esta feria nació como un espacio de promoción teatral, de ahí que se cerrara con un clásico, a cargo de la compañía sevillana Teatro el Velador: El príncipe del baúl, una extraña comedia de enredos que Juan Dolores Caballero ha revestido de una impronta contemporánea mediante un espacio escénico seductor que los actores y actrices, con encomiable dominio, convierten en un caos escénico de lo más sugerente y divertido.

Terminó así la feria demostrando el alto grado de preparación de nuestros artistas de la escena. Aunque por desgracia esta última edición ha visto sensiblemente reducido su presupuesto, y por ende su duración, dejando más de una compañía compuesta y sin espacio de exhibición. Por otra parte muchos ayuntamientos han dejado de programar, por lo que esta edición también ha visto reducido el número de gestores y, por tanto, también el de las ventas. Así las cosas, al terminar planeaba una pregunta en el ambiente: ¿Celebraremos el año que viene los treinta años de la Feria del Teatro en el Sur?

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