Economía

«Para San Juan y La Rinconada quiero el trato dado a Heineken»

Su familia es la fundadora de la arrocera sevillana Herba y él, presidente de Ebro Puleva, el mayor grupo alimentario de España y el más internacional. En estos momentos, afronta la reestructuración del azúcar y desgrana los planes para compensar a Andalucía y Sevilla.

el 15 sep 2009 / 03:28 h.

Su familia es la fundadora de la arrocera sevillana Herba y él, presidente de Ebro Puleva, el mayor grupo alimentario de España y el más internacional. En estos momentos, afronta la reestructuración del azúcar y desgrana los planes para compensar a Andalucía y Sevilla.

-¿Le resulta ahora muy amargo el azúcar?

-Que sepa amargo o dulce no creo que sea lo relevante. El azúcar ha sido el motor, el corazón del desarrollo de Ebro Puleva, pero Bruselas ha obligado a todo el sector europeo a acometer una reestructuración. Algunas azucareras, las situadas en entornos más productivos que el español [en referencia a la remolacha], optaron por compras de otras empresas e incluso se expandieron a Brasil. En España, el sustrato agrícola era más propicio a abandonar en cultivo, pues estaba abocado a no ser competitivo en los términos que planteaba la OCM [régimen comunitario de ayudas], de ahí el abandono que ha habido, en especial en Andalucía, porque aquí hay que regar más y el coste es superior. Nosotros, en Ebro Puleva, hicimos una apuesta por la diversificación en arroz, pasta, salsas o platos preparados. La estrategia nos ha funcionado.

-¿Eso significa que encontraremos menos azúcar Ebro?

-No. Una vez terminada la reforma [la aplicación de la OCM], no vamos a perder toneladas. En efecto, antes teníamos 730.000 de cuota, que tras la reestructuración bajarán a 380.000. Sin embargo, la enorme refinería Guadalete [en la provincia de Cádiz], que estamos construyendo con unos 50 millones de euros de inversión, aportará 300.000 o 400.000 toneladas. Y al final, no perderemos clientela.

-Azúcar importado...

-Dicen los agricultores que esa refinería es para importar. ¡Pues claro, es verdad! Son los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea los que decidieron tanto la OCM como el hecho de que, a partir de 2009, los países en vías de desarrollo puedan vender sus productos en la UE sin aranceles, y entonces el azúcar entrará de Suráfrica, República Dominicana y otros Estados del Caribe como si fuera de Córdoba. En suma, nuestro azúcar será mitad nacional, y mitad refinado de otros países.

-Para el agro, Ebro es la mala...

-No es una cuestión ni de malos ni de buenos. La realidad es que el lobby agrícola es más importante que el industrial. Nosotros hemos tenido siempre una actitud bastante prudente, pero algunas veces duele que te tachen de malo cuando, de veras, en esta reforma los grandes triunfadores han sido los agricultores. En cambio, Ebro Puleva se ha visto abocada a perder la mitad de su negocio azucarero y a recibir unas compensaciones que se han de utilizar para el plan social y el cierre de fábricas y luego reinvertir en otros negocios. Nos han hecho una expropiación mal pagada de la mitad del negocio.

-¿Qué será de la fábrica de San José de la Rinconada?

-Cerrará cuando termine esta campaña aunque se mantendrá la actividad alcoholera. No obstante, las negociaciones, en un tono realmente de colaboración, que estamos manteniendo con su Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, van encaminadas a sustituir la alcoholera y montar en terrenos industriales de la localidad, y no en el centro urbano, donde es fuerte la presión vecinal para irnos, una fábrica alternativa. Quiero recordar que esa alcoholera es magnífica y aún está en pleno proceso de amortización de la inversión. Desmontarla no es tan fácil y tiene, lógicamente, su coste.

-¿Igual presión vecinal que en San Juan de Aznalfarache, donde está la arrocera Herba?

-La misma problemática. Comprendo la presión vecinal. Herba estaba primero, pero, al igual que en San José de la Rinconada, hemos quedado encajonados debido a la expansión urbanística. Trasladar Herba, que tiene unas instalaciones magníficas, a Puebla del Río es complejo y costoso. Jamás, ni allí ni aquí, hemos pretendido especular, sino buscar soluciones equitativas y, ya al comparar, tampoco vernos perjudicados con casos similares en Sevilla, como el de Heineken o Abengoa. Y aunque a mí me paguen tanto por el terreno, a mí me cuesta otro tanto, o más, llevarme las plantas y levantarlas en otro lado. Y, por cierto, el momento actual en el sector inmobiliario no está para muchas alegrías...

Lea la entrevista al completo en la versión impresa de El Correo de Andalucía.

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