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Paralizar la torre Pelli costaría más de 60.000 euros al día

El presidente de Ayesa avisa de que alguna de las 42 empresas implicadas podría hasta quebrar

el 24 ene 2012 / 20:33 h.

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Torre Pelli, en la Cartuja.

Entre 60.000 y 70.000 euros al día costaría el parón de la obra de la torre de 178 metros que Cajasol levanta en la Cartuja. 50.000 euros serían sólo del coste de paralizar la construcción y, el resto, intereses financieros y gasto de la promoción. Así lo explicó ayer el presidente de Ayesa, José Luis Manzanares, quien añadió que si el Ayuntamiento revocase la licencia de obra se quedarían "en la calle, sin empleo" 600 trabajadores de forma directa y otros 1.000 de forma indirecta. La decisión del alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), pues, no es baladí.

Por ahora, Zoido no parará cautelarmente los trabajos -como anunció el pasado viernes- hasta escuchar las alegaciones de Cajasol al informe de Icomos Internacional, el órgano asesor de la Unesco que recomendó parar y recortar la torre por su impacto visual en el entorno del casco antiguo y en la "percepción" de los tres monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad, la Catedral, el Archivo de Indias y el Alcázar. Un informe que no es vinculante ni definitivo.

El fundador de la empresa de ingeniería sevillana encargada de los trabajos del rascacielos comentó a este periódico que de las 42 empresas implicadas en el proyecto, "alguna de ellas incluso podría ir a la suspensión de pagos" si la torre de César Pelli no continúa creciendo. Y, en cuanto a la indemnización que la administración tendría que pagar al promotor, Cajasol Banca-Cívica, Manzanares apuntó que ya se han invertido 120 millones de los 300 que costará el rascacielos y los dos edificios a sus pies.

Por tanto, está por ver cómo va a afrontar el Ayuntamiento -con unas arcas bajo mínimos por la crisis- esta posible indemnización a Cajasol, quien tiene todos los permisos en regla.

"Si se recorta la torre quedaría un monumento al fracaso a la entrada de Sevilla, por la mitad, y los inversores no vendrían porque, tras el calvario de los trámites administrativos, el gobierno local puede decirte con el proyecto a medias que no sigas. Hay que ser respetuoso con la legalidad y, en este caso, la ciudad dijo sí al proyecto hace cuatro años", apostilló.

Manzanares sostuvo que Icomos tiene "mucha influencia" en la Unesco, si bien en el caso de Sevilla no tuvo efectos "en los últimos tres años". "La ciudad se tiene que hacer valer, igual que lo hizo Barcelona a la hora de defender las obras del AVE bajo la Sagrada Familia", recordó.

No obstante, el ingeniero, autor del diseño del puente del Cachorro, entre otras muchas obras, dijo estar "tranquilo" porque el alcalde, Juan Ignacio Zoido, "ya trabaja" en el problema. "Estamos en buenas manos -prosiguió- y no tengo miedo de que hagamos ninguna tontería".

En la misma línea que ya apuntó el presidente de Cajasol, Antonio Pulido, Manzanares recalcó que el informe de Icomos tiene "errores", como el de la distancia entre la torre y la Catedral, 1.680 metros, y no 600, así como que "ignora informes del Ayuntamiento y del Ministerio" y se basa en un concepto de "paisaje histórico urbano" que aún no está asumido por la Unesco.

"Dicha convención o concepto no está aprobado", subrayó el empresario tras criticar que Icomos aporte fotografías "desde cubiertas inaccesibles de los tres monumentos, desde donde no se ve la torre".

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