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Parlamento más cercano

Nadie podrá negarle a la nueva presidenta del Parlamento andaluz, Fuensanta Coves, que haya intentado desde el minuto uno de su nueva responsabilidad apretar en las zonas más sensibles del déficit de la política.

el 15 sep 2009 / 02:46 h.

Nadie podrá negarle a la nueva presidenta del Parlamento andaluz, Fuensanta Coves, que haya intentado desde el minuto uno de su nueva responsabilidad apretar en las zonas más sensibles del déficit de la política. En su toma de posesión como presidenta no dudó en advertir a sus 108 compañeros de hemiciclo que la gran lección que dieron los ciudadanos el 9-M, acudiendo a las urnas en masa para cumplir con su deber democrático, debería tener un reflejo mimético e igual de intenso en el trabajo que se disponen a afrontar su señorías. Menos discusiones y enfrentamientos estériles en la tarea política y más contacto con los ciudadanos que les han elegido a todos ellos, vino a decir Fuensanta Coves. Y por si a algunos le quedasen dudas sobre el discurso, añadió sin tapujos que la licencia que los votantes les han concedido a cada uno de ellos caduca justo dentro de cuatro años. Los diputados andaluces harán bien en no olvidar nunca tan serios y oportunos consejos. El ambiente de consenso vivido en el estreno del nuevo Parlamento tiene que ser casi una constante a lo largo de la legislatura, especialmente frente a los grandes asuntos pendientes de la comunidad. El desarrollo y aplicación del Estatuto es el primer reto que se ha marcado la presidenta pero el ciudadano quiere que el acuerdo sea el denominador común también de otros muchos que se debatirán en el período que ahora se abre. Porque la búsqueda del pacto entre los representantes de los andaluces no está reñido con la firmeza y rigor de las distintas posiciones políticas que se sientan en el hemiciclo. Si los debates futuros discurren con ese ánimo constructivo que los votantes han exigido sin decirlo con su pronunciamiento en las urnas el pasado 9-M los parlamentarios habrán cumplido con su deber. Encastillarse en posiciones inflexibles atizando el enfrentamiento y la crispación sólo les alejará aún más de los ciudadanos y la política seguirá estando a años luz de ocupar el digno lugar social que le corresponde.

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