Economía

«Pasar de ama de casa a empresaria ha hecho mejorar mi autoestima»

La administradora de Donapipo, especializada en catering a domicilio, arrancó de la nada y ha logrado consolidar su negocio año a año. Desde La Puebla del Río ya trabaja en abrir una nueva línea de productos para personas con alergias e intolerancia.

el 06 mar 2010 / 21:27 h.

Dolores Rodríguez montó un negocio de catering a domicilio en La Puebla del Río.

-¿Por qué se decide a montar una empresa?

-Lo decido cuando mi hija, que ahora tiene 27 años, mostraba aptitudes para estudiar. No había un verano que no me pidiera aprender algo, hacer cursos, y siempre quería más. Mi marido y yo vimos que con su sueldo y lo poco que yo aportaba no era suficiente para poder darle una carrera, así que pensamos en abrir un negocio para los fines de semana que nos iba a permitir seguir con los trabajos y del que obtener un sobresueldo con el que ayudar a mi hija a sacarse la carrera. Eso fue hace 11 años. Mi hija estudió Historia del Arte, es comisaria de exposiciones y, además, concejal de Educación y Cultura de La Puebla del Río, donde vivimos.

-¿La elección de cocinar para otros vino por...?

-Pues porque se podía hacer durante los fines de semana. La empresa ofrece servicios de catering a domicilio. Desde lo más básico como bocadillos, hamburguesas o sandwiches hasta guisos caseros, paella, cochinillo... todo tipo de platos para alguien que está en casa solo o para quien tiene invitados en cumpleaños, bautizos, comuniones y lo quiere celebrar en su campo. Servimos hasta para 50 o 100 personas. Pero sólo elaboramos y llevamos la comida en La Puebla y Coria, no tenemos camareros.

-¿Qué fue lo más difícil a la hora de emprender el proyecto?

-La dificultad más grande fue el no saber. El crédito del banco lo tuve sin problemas, ya me conocían, pero lo peor era la ignorancia, no tener ni idea de cómo llevar el negocio y el papeleo. Hice cursos para aprender porque quería entender lo que firmaba en la gestoría. Además, los primeros ocho o nueve meses fue lo que más costó hasta que la gente nos fue conociendo. Pensamos en que no nos iría bien y en tirar la toalla, pero seguimos y hasta hoy.

-En los pueblos la costumbre de cocinar está muy arraigada en las casas ¿Cómo fue la acogida del negocio?

-La gente de los pueblos está acostumbrada a guisar, está en la educación. Había quien se excusaba por llamar diciendo que no le había dado tiempo porque había tenido que ir al médico y yo les decía que para eso estamos, para ahorrarles tiempo y que puedan hacer otras cosas. Pero es cierto que al principio estaba mal visto, hoy día todavía cuesta, queda mucho. De hecho, lo demuestra que vendemos mucho más los fines de semana porque la gente aún lo ve como un lujo. Si el negocio lo tuviera en Sevilla vendería el triple.

-¿Y por qué no da el salto?

-No hemos tenido suerte de encontrar gente responsable que se quedara sola al frente del negocio. Pero estamos mirando con la Asociación de Mujeres Empresarias la oportunidad de crecer con las franquicias.

-¿Tiene entre manos nuevos proyectos?

-Estamos preparando una nueva línea de negocio destinada a personas con alergia e intolerancia alimentaria y con platos preparados con productos alternativos y ecológicos para venderlos a restaurantes, colegios, hospitales... Para eso crearemos una nueva empresa que se dedicará a la fabricación, nos gustaría emprender este proyecto este año para que estuviera funcionando a finales de 2010 o a principios del año que viene.

-¿Además del catering a domicilio, cuentan con algún otro negocio?

-Tenemos una agencia de viajes, que abrimos hace un par de años, con la mala suerte de que empezó la crisis. Como el catering era más de fin de semana, decidimos hacer algo distinto.

-Ha caído mucho la cifra de emprendedores ¿Les daría algún consejo?

-El no siempre se tiene. Si no lo intentas siempre te quedarás con las ganas de saber qué hubiera sido de mí si hubiera montado la empresa. Además, qué puedes perder, se parte desde cero y aunque el negocio fracase no te llevas cero, siempre queda la experiencia y el aprendizaje. Hay que probar y hacer.

-Recientemente la Asociación de Empresarias de Sevilla le ha distinguido con un premio a su trayectoria empresarial...

-Supongo que habrán valorado el conjunto porque empecé mi negocio con ella. Conocí la asociación nada más comenzarlo, y empecé a hacer cursos de formación, cualquier duda la preguntaba ahí, me daban consejos... era como cuando vas al colegio por primera vez de la mano de tu madre y no dejas de preguntar.

-¿Se imaginaba hace once años como está hoy?

-No. En principio me hubiera dado por satisfecha con sacar para la carrera de mi hija. Me he superado al 1000%. Además de eso, he conseguido sacar mi casa adelante, darme un nombre en mi pueblo, un negocio muy respetado y sobre todo autoestima. Es que he pasado de ser ama de casa a empresaria, me siento líder e importante dentro de lo mío. Yo decido, gestiono... He logrado romper el techo de cristal de mi pequeño mundo.

-¿Ser mujer facilita o dificulta las cosas?

-Donde únicamente he sentido un poco de rechazo es con los comerciales ya algo mayores que venían a ofrecer sus productos. Siempre preguntaban por el jefe o me decían que preferían esperar a cuando estuviera mi marido. Es esa mentalidad machista antigua.

  • 1