Patrullas medioambientales y perros luchan para erradicar los cebos envenenados

La lucha por la conservación y la protección de la naturaleza no tendría sentido si no se empieza por concienciar y por erradicar una de las prácticas arraigadas en el mundo rural y en los cotos de caza como es el uso de cebos envenenados.

el 12 ene 2010 / 20:32 h.

Siete perros de una unidad dedicada a detectar cebos envenenados.

Con este fin, la Consejería de Medio Ambiente puso en marcha en 2004 la Estrategia Andaluza para la Erradicación del Uso Ilegal de Cebos Envenenados que ahora está dando sus frutos, convirtiendo a Andalucía en modelo en toda España.

El trabajo de este programa se encauza en un doble sentido: la sensibilización del mundo rural y la detección de casos. Sobre el primero, Pilar Pérez, delegada provincial de Medio Ambiente, destaca que "se ha sensibilizado más en las juntas directivas de los cotos de caza. Sobre todo desde que se impusieron medidas cautelares a los cotos vienen a todas las jornadas y colaboran con la delegación".

Y es que, en los últimos años la ley que condena esta práctica se ha endurecido y no sólo en cuanto a la suspensión cautelar del aprovechamiento cinegético de los cotos, que a lo largo de 2009 a afectado a nueve en toda la provincia, sino que desde 2004 el uso de venenos está tipificado como delito y ya se han producido las primeras sentencias condenatorias por este motivo, estableciendo penas de prisión de cuatro a 24 meses, e inhabilitación para caza por un periodo de tres a ocho años.

En la detección de cebos envenenados trabajan en Andalucía agentes de Medio Ambiente, en colaboración con el Centro de Análisis y Diagnóstico y de la red de Centros de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA), a los que hay que sumar las dos unidades caninas -una en Andalucía occidental y otra en la oriental, en total 13 perros-, con las que ha aumentado la eficacia en la localización de cebos y animales envenenados. Así, de 2004 a 2008 se realizaron 901 inspecciones en toda Andalucía, 124 en Sevilla, y en 2009 han superado el medio centenar.

Este operativo ha posibilitado que en el periodo 2001-2008 haya aumentado en toda Andalucía de 37 a 151 los casos detectados. En el caso de la provincia de Sevilla, si en 2001 se detectaron cuatro casos, en 2008 fueron 23 los casos denunciados, lo que no supone un incremento de esta práctica ilegal sino una mayor eficiencia en la persecución del delito. "Se detectan muchos porque la actividad de vigilancia y concienciación está siendo muy fuerte", señaló Pérez.

Sevilla es, tras Granada, la provincia donde más casos se han detectados, justificado por la gran cantidad de cotos existentes, 1.241, con una superficie total de 941.967 hectáreas, el 15,93% del total de Andalucía. Y también por la ingente labor de los agentes de Medio Ambiente y del Seprona -Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil-.
las víctimas. Aunque se puede creer que los animales muertos por la acción de cebos envenenados pertenecen mayoritariamente a especies protegidas no es así. Así, en 2008, el 54% de los individuos afectados y analizados por el centro de Análisis y diagnóstico de la fauna Silvestre pertenecían a especies que no están amenazadas -en Sevilla suben al 79%-, el 42% eran animales domésticos -en la provincia, el 10,5%- y sólo el 4% estaban amenazados -en Sevilla el 10,5%-.

Cuantitativamente, "los más perjudicados son aves que se mueren cuando pasan por la provincia de camino a África o al norte de Europa", destacó la delegada, aunque a éstas hay que unir los perros, muchos de los cuales mueren envenenados acompañando a los cazadores en los cotos.

La labor para erradicar los cebos envenenados, lejos de acabarse continúa adelante con más fuerza si cabe. La Consejería de Medio Ambiente lleva adelante 61 medidas que incluyen la especialización de los agentes medioambientales, el control de ventas de fitosanitarios, el control de predadores y una campaña de visitas a explotaciones agrícolas y ganaderas para sensibilizar al mundo rural.

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