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Pepe Parrado, el 'abuelo' de la Regional Preferente

Parrado, de 42 años, es el jugador más veterano de la categoría. Ha reaparecido tras seis años. Ante el Guillena marcó el 4-0.

el 17 oct 2013 / 21:17 h.

19 Pepe Parrado celebra el 4-0 ante el Guillena. Foto: M. Martos. Es un tipo elegante, de pelo rizado y verbo conciso. José Rodríguez Parrado es, con 42 años y un curriculum de trotamundos, el abuelo de la Regional Preferente, una categoría en la que compite de forma testimonial en el Puebla CF. El pasado mes de junio se cumplieron seis años de su retirada en activo y en julio decidió regresar a la rutina a las órdenes de Chelu Bejarano. Es uno de los delanteros del plantel cigarrero, aunque su misión principal es ejercer de enlace entre los jugadores y el staff técnico. “Tengo el título nacional de entrenador y esta experiencia me está sirviendo mucho”, apunta en un ejercicio de prudencia. Nacido el 18 de abril de 1971 en Sevilla y residente en San Diego, este comercial fue un delantero a la antigua usanza. Vivió sus días más felices en el Getafe, con el que logró alcanzar la categoría de plata, aunque en su impoluta hoja de servicios también figuran experiencias en la Gramenet, Ceuta, Hércules, Alcoyano o Mar Menor, con el que se despidió del profesionalismo en Tercera en 2007. Su primer contacto con el fútbol después de su adiós fue en el anterior ejercicio, en el que colaboró con Rogelio Sánchez en la secretaría técnica del San Juan y en el que ejerció de delegado del primer plantel aljarafeño. “El año pasado ya tuve relación con la figura de un entrenador y la experiencia fue muy positiva”, apunta alguien que presume de su título nacional y al que el fútbol negó demasiadas tardes de felicidad. En el San Sebastián es el abuelo de la plantilla y un referente simbólico para los canteranos. “Hay chavales que me dicen mirándome a la cara: soy veterano, tengo 32 años. Yo me quedo mirándoles y sonrío. Veterano soy yo que tengo 42”, dice entre sonrisas. En el último compromiso ante el Guillena anotó el 4-0. En su carrera festejó 57 goles entre Segunda B y Segunda, pero el del pasado domingo fue ciertamente especial. “No te engaño si te digo que me hizo feliz”, indica en un ejercicio de memoria. “Se me había olvidado marcar”, añade en tono jocoso antes de evaluar las opciones de ascenso del Puebla de Chelu Bejarano. “La clave es el grupo humano”, apunta con sinceridad. Y gracias al ambiente y a la amistad que le une con Juan Sebastián Pascual, Yani, el segundo de Bejarano, recorre cada día los 20 kilómetros que separan Sevilla de La Puebla del Río, el lugar en el que se calza las botas seis años después para cumplir una de sus aficiones predilectas, marcar goles.

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