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Picardo no llegará a ningún acuerdo con pescadores, pero abre la puerta a dejar faenar bajo permiso

Avisa de que España no le presionará con colas en la Verja y avanza nuevas medidas jurídicas para defender la soberanía de las aguas en disputa

el 01 nov 2012 / 13:07 h.

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El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, no va a llegar a ningún acuerdo con los pescadores gaditanos que quieren seguir faenando en las aguas que rodean el Peñón, aunque abre la puerta a que puedan pescar con permiso previo de las autoridades de la Roca, siempre que lo hagan respetando la ley gibraltareña en la materia.

En una entrevista con Europa Press, Picardo aclara que su Gobierno "no va a hacer un acuerdo con nadie" para superar el conflicto que mantiene con la flota de las localidades gaditanas de La Línea de La Concepción y Algeciras porque "los Gobiernos no deben hacer acuerdos con los ciudadanos de su país o de otro en relación a cómo se aplica la ley", en este caso, una norma de 1991 que prohíbe ciertas artes de pesca que los pescadores gaditanos emplean.

No obstante, se dice dispuesto a buscar una solución --incluso revisando la ley de 1991-- que permita pescar a los 60 barcos de las dos cofradías en ciertas condiciones si los científicos a quienes ha encargado un estudio medioambiental de la zona concluyen que se puede mantener una actividad de "pesca comercial artesanal" sin esquilmar los fondos.

El conflicto se remonta a marzo pasado, cuando el nuevo Ejecutivo gibraltareño rompió de manera unilateral, tal y como prometía en su programa electoral, un acuerdo de 1999 entre el Gobierno anterior y los pescadores que permitía a estos faenar sin apenas restricciones --es decir, sin necesidad de cumplir la ley local de 1991-- dentro de las tres millas náuticas que Gibraltar reclama como aguas territoriales, pero que España no le reconoce.

Picardo está a la espera de recibir "en 14 o 21 días" el informe científico que ha encargado. En función de sus conclusiones, el Gobierno de Gibraltar decidirá si permite seguir pescando o no y en qué condiciones.

"Son nuestras aguas y si alguien va a pescar ahí tendrá que hacerlo, vamos a decir, con licencia, con permiso del Gobierno de Gibraltar", afirma tajante. El problema estriba en que los pescadores, apoyados por el Ejecutivo español, quieren seguir faenando como lo han hecho en los últimos años porque consideran que esas aguas son de soberanía española y, por tanto, no tienen por qué someterse a las normas gibraltareñas.

En opinión de Picardo, "no es posible" aparcar la disputa de la soberanía para resolver este conflicto como hizo el anterior Ejecutivo gibraltareño de Peter Caruana por dos motivos.
LOS PESCADORES "NO SUFREN PARA NADA"

"Primero, estas familias que yo vea no están sufriendo para nada porque están pescando en otras zonas sin ninguna dificultad y ellos mismos han dicho que nada más vienen a Gibraltar a pescar muy de cuando en cuando. No es que Picardo no permita a 60 familias ganarse la vida. Nunca haría tal cosa", argumenta.

Y en segundo lugar, continúa, porque la única ley que puede regir en las aguas "británicas de Gibraltar" es la gibraltareña, por lo que no se puede hacer un acuerdo para que esa norma no se aplique.

En un mensaje al Gobierno español, Picardo asegura no sentir "presión ninguna" para resolver el conflicto cada vez que la Guardia Civil intensifica los controles en la Verja, provocando largas colas de vehículos y transeúntes para acceder al Peñón.

"No negocio la ley de Gibraltar por lo larga que sea la cola", advierte, y apunta que la intensificación de los controles en la Verja perjudica sobre todo a los alrededor de 10.000 españoles que se desplazan a diario al Peñón para trabajar.

El refuerzo de los controles en la Verja "lo único que hace es demostrar que España usa la frontera de una manera ilegal e inmoral", denuncia. "Hacer esperar al trabajador seis horas es medieval", insiste.

Picardo ha revelado que su Gobierno sigue estudiando fórmulas para anular la presentación ante la Comisión Europea por parte de España de un hábitat natural (o LIC, en la jerga comunitaria) que incluye las aguas en disputa, a pesar de que el Tribunal de Justicia de la UE rechazó este verano un recurso de Gibraltar contra ese hábitat español "ilegal".
DEFENSA DEL RÉGIMEN FISCAL

El Ejecutivo gibraltareño también ha enviado un informe a la Comisión Europea tras la denuncia que España presentó en junio pasado en Bruselas contra el nuevo régimen fiscal de Gibraltar.

En ese documento, el Gobierno del Peñón "explica exactamente cómo trabaja el régimen fiscal de Gibraltar, demostrando que no está en competencia desleal", como argumenta España. La pelota está ahora en el tejado del Ejecutivo comunitario, que antes de fin de año tendrá que decidir si investiga el régimen o no.

Picardo ha incidido en que si en Gibraltar hay trabajo, también para los españoles, es "principalmente" por ese régimen fiscal, de manera que se ha preguntado si España quiere realmente "destrozar la economía de Gibraltar, aunque eso afecte a 10.000 españoles" que trabajan en La Roca.

"¿No le interesa más a España un Gibraltar próspero que sea motor económico en la zona que uno pobre que no pueda dar trabajo ni a españoles ni a gibraltareños? Yo no me alegro de que haya crisis en España. Prefiero una España próspera colindante porque es mejor para Gibraltar", señala.

Picardo, que esta semana ha visitado Madrid ha rechazado pronunciarse sobre la deriva independentista en Cataluña. "Mi posición en relación al tema de la autodeterminación la diga alto y fuerte en Naciones Unidas dos veces al año pero no creo que deba entrar en opiniones en relación a un tema de tanta sensibilidad en España", zanja.

El ministro principal confirma que su Gobierno no mantiene ningún contacto político con el Ejecutivo del PP, a pesar de que a él le gustaría.

Nada más llegar al poder, el Gobierno de Rajoy dio por muerto el Foro de Diálogo trilateral que los socialistas crearon en 2004 y en el que Gibraltar participaba con delegación propia, separada de la del Reino Unido, y con capacidad de veto, algo que los 'populares' siempre criticaron.

Picardo ha lamentado que el Ejecutivo de Rajoy haya puesto fin a las reuniones del Foro, incumpliendo así un acuerdo "internacional" al que llegó con las otras dos partes.

El Gobierno del PSOE ya dejó en suspenso este foro en 2011 ante los intentos reiterados del anterior Ejecutivo gibraltareño de Peter Caruana de introducir en él temas relacionados con la soberanía, cuando el foro se creó para abordar exclusivamente aspectos para mejorar la cooperación entre el Peñón y las poblaciones vecinas.

Picardo ha dejado claro que él comparte la visión de España de que en este foro no se debe abordar la disputa en torno a la soberanía porque "sobre soberanía Gibraltar solo habla con la Corona británica".

El ministro principal también lamenta que España haya anunciado que se opondrá con todos los medios a un eventual ingreso permanente de la Federación gibraltareña de fútbol en la UEFA porque, en su opinión, "no se debe mezclar deporte y política".

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