Economía

Pickman suscita el interés de tres grupos empresariales

El empresario José María González de Caldas está detrás de uno de ellos.

el 21 mar 2010 / 20:34 h.

Las instalaciones de la fábrica de loza Pickman La Cartuja cuando reanudó su actividad hace siete años.

La fábrica de loza Pickman La Cartuja cumplirá el próximo mes de mayo un año inmersa en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta a la práctica totalidad de la plantilla ante los problemas para traspasar la propiedad de su actual dueño, Emilio Portes, a un nuevo empresario que asuma un endeudamiento próximo a los 10 millones y retome la actividad.

En este tiempo, han sido numerosos los acercamientos ante un eventual interés por reflotar esta emblemática industria sevillana, aunque sin que hayan cristalizado en oferta concreta alguna. No obstante, según confirmaron a este diario fuentes conocedoras del proceso, en estos momentos hay tres grupos empresariales que han profundizado más en estos contactos, hasta el punto de que dos de ellos ya conocen las cuentas de la fábrica, e incluso han mantenido reuniones con el actual propietario.

Detrás del tercero de ellos se encuentra el empresario José María González de Caldas, según avanzó ayer la Cadena SER, y confirmaron otras fuentes, que precisaron que en la actualidad mantiene conversaciones con la agencia andaluza de innovación IDEA -que se está encargando de supervisar el proceso- para analizar en detalle los números y la viabilidad de la firma de cerámica.

De todos modos, las fuentes consultadas confiaron en que las ofertas que finalmente prosperen puedan definirse en el plazo aproximado de dos semanas.
Y es que ha sido precisamente ése el argumento utilizado para prorrogar, durante dos meses más, el ERE temporal para los trabajadores, confiando en que de esos contactos pueda prosperar y materializarse alguno.

"A la Junta había dos empresas que le parecían válidas" para asumir la reactivación de Pickman, explicó ayer Carmen Vivero, presidenta del comité de empresa, aunque dijo desconocer quién estaba detrás de ellas y cuál ofrecía más garantías. No obstante, admitió el celo con el que la Administración analiza las opciones, con el fin de evitar "que ocurra lo de siempre" y se salve el proyecto para unos pocos años.

De hecho, representantes de los trabajadores tienen previsto reunirse hoy con la delegada de la Junta en Sevilla, Carmen Tovar, y otros implicados como la delegada provincial de Innovación, María José Martínez, para pedir información de cómo marchan las negociaciones.

Aun así, reconoció que, en el caso de que no se concretaran proyectos viables, la iniciativa de asumir los propios trabajadores el negocio sigue estando presente, si bien "quedó aparcada" ante el interés de empresarios externos. Lo que tienen claro es que la empresa es viable, a pesar de la deuda que arrastra.

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