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Piden 19 años al esquizofrénico que mató a su padre de 37 puñaladas

La Fiscalía de Sevilla pedirá el próximo jueves 19 años de internamiento en el psiquiátrico para un esquizofrénico que sufría delirios místico-religiosos y que mató a su padre de 37 puñaladas en la barriada de La Oliva de Sevilla.

el 15 sep 2009 / 05:36 h.

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La Fiscalía de Sevilla pedirá el próximo jueves 19 años de internamiento en el psiquiátrico para un esquizofrénico que sufría delirios místico-religiosos y que mató a su padre de 37 puñaladas en la barriada de La Oliva de Sevilla.

El homicidio ocurrió sobre las 8.50 horas del 28 de abril de 2007 en una vivienda de la calle Getsemaní, cuando el acusado A.R.R., de 52 años, apuñaló a su padre con una navaja de 16 centímetros en los genitales, y cuando la víctima cayó al suelo se hizo con un cuchillo de cocina con el que siguió asestando puñaladas hasta un total de 37.

El escrito de acusación del fiscal, al que ha tenido acceso Efe, dice que la víctima A.R.D., de 76 años, falleció desangrado por múltiples heridas, una de ellas mortal de necesidad al seccionarle la vena ilíaca izquierda.

El acusado padece una esquizofrenia paranoide crónica, caracterizada por "una continua renovación de interpretaciones delirantes de índole persecutorio y místico-religioso", así como "fenómenos alucinatorios auditivos", lo que "abolió sus facultades volitivas" en el momento de suceder los hechos, según el fiscal.

El juicio se celebrará en la Sección Primera de la Audiencia, donde junto a los 18 años de internamiento por un delito de asesinato con la agravante de parentesco, el fiscal solicitará otro año por malos tratos, pues cuando su madre U.R.M. intentó detener la agresión, la apuñaló a su vez en el cuello.

Junto a las penas de internamiento, la Fiscalía solicita una indemnización de 78.000 euros para la madre y de 8.700 euros para cada uno de los dos hermanos del acusado.

La madre, además, será indemnizada en 2.360 euros por las lesiones sufridas por ella misma.

A raíz de su detención se supo que el procesado llevaba varios días sin tomar su medicación, lo que motivó que estuviera varios días con delirios y alucinaciones y no pudiese comparecer en el juzgado.

Según la Policía, no constaba ninguna denuncia anterior por malos tratos en el ámbito familiar.

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