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Pierrick Fédrigo vuelve a cazar una etapa en su ciudad talismán

El galo venció en Pau, como en 2011, para sumar su cuarto triunfo parcial en la ‘Grande Boucle’.

el 16 jul 2012 / 20:23 h.

Pierrick Fédrigo (La Française des Jeux) firmó la cuarta victoria francesa del Tour, por lo que iguala las alcanzadas por los ciclistas británicos, tras imponerse en un sprint entre dos al estadounidense Christian Vandevelde (Garmin) en la decimoquinta etapa disputada entre Samatan y Pau, de 158,5, jornada tranquila que mantuvo a Bradley Wiggins (Sky) con el maillot amarillo.

Fédrigo, como en la víspera Luis León, cazó su cuarta etapa en la Grande Boucle con un movimiento estratégico similar al del murciano. Dentro de una escapada de seis hombres saltó a 6,5 kilómetros de meta para evitar la presencia de su compatriota Samuel Dumoulin en el sprint. Y acertó, pues se llevó a Vandevelde a rueda y le superó en la recta de llegada de Pau, su lugar talismán. En la ciudad aquitana, ganó su última etapa en 2010, en un día que compartió con 10 escapados, entre los que viajaba Lance Armstrong. Esta vez el golpe maestro de Fédrigo sirvió para batir al resto de ciclistas de la fuga del día: Thomas Voeckler, Nicki Sorensen, Dries Devenyns y los citados Vandevelde y Dumoulin.

Los favoritos vivieron un día tranquilo. Rodaron sin sobresaltos bajo el sol, con la temperatura más elevada de todo el Tour, pensando en los Pirineos, que llegarán el miércoles después de la jornada de descanso de hoy. El pelotón, comandado por Greipel, Farrar y Sagan, cruzó la meta a 11.52 minutos. Un día más de líder sigue Bradley Wiggins, que mantuvo su renta superior a dos minutos sobre los inquilinos provisionales del podio, su compañero y compatriota Chris Froome y el italiano Vincenzo Nibali.

Pura etapa de transición, esta vez sin sabotajes ni gamberradas de ningún tipo que unió la inédita Samatan, pequeña localidad de 2.500 habitantes conocida como la capital del foie gras, con la vieja y tradicional Pau, a las puertas de los Pirineos.

La escapada definitiva tardó en organizarse. Hasta el kilómetro 66 el Sky no dio permiso para aventuras. Los seis fugados fueron aumentando la renta hasta la frontera del cuarto de hora, por lo que sólo tenían que esperar el momento para que cada uno pusiera su carta encima de la mesa. Nadie quería vérselas con Dumoulin en la recta de llegada, ya que el corredor del Cofidis era el más rápido de todos.

Eso lo tenía claro Fédrigo, por lo que saltó a 6,5 de meta para ganar otra vez en Pau, tras un año especialmente complicado por culpa de la enfermedad de Lyme, contraída a raíz de su afición a la caza, una de sus pasiones, y que le ha tenido medio año parado.

"El año pasado sufrí una infección en la sangre que se contrae en los bosques, que provoca tics, lo que me ha impedido correr durante media temporada", explicó Fédrigo, profesional desde 2001. Salió de caza y acertó.

 

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