Susana Díaz arrasa y será candidata a la Junta por aclamación

La consejera de la Presidencia ha conseguido reunir unos 22.000 apoyos, la mitad del censo socialista en Andalucía. Planas y el alcalde de Jun retiran sus candidaturas tras no lograr los avales.

el 17 jul 2013 / 18:28 h.

La consejera de Presidencia, Susana Díaz , este miércoles en Sevilla tras haber sido la única de los aspirantes a la carrera de las primarias para elegir al candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta que ha conseguido los avales. EFE/Julio Muñoz La consejera de Presidencia, Susana Díaz , este miércoles en Sevilla tras haber sido la única de los aspirantes  que ha conseguido los avales. EFE/Julio Muñoz Por primera vez en la historia del PSOE andaluz una mujer, Susana Díaz Pacheco, con 39 años y una larga trayectoria orgánica en el partido, será la candidata a la presidencia de la Junta en las próximas elecciones autonómicas. La consejera de la Presidencia, favorita del presidente andaluz, José Antonio Griñán, y de la dirección del partido, ha arrasado y sus competidores se han quedado por el camino. Ella, con unos 22.000 avales, según trasladó su equipo, es la única aspirante que ha logrado reunir, de sobra, los 6.860 avales necesarios para competir en las primarias. El consejero de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Luis Planas, con unos 4.500 avales, retiró su candidatura ayer por la tarde. El alcalde de Jun, José Antonio Rodríguez, posiblemente el aspirante que más cerca ha estado de abrir las urnas, también decidió retirarse en el último minuto y después de haber reunido, según dijo, unos 6.600 avales. Se habría quedado, trasladó, a 196 apoyos. El cuarto candidato, Marco Antonio Encinas, un militante de base de Torrox (Málaga), sí se ha presentado pero con 47 avales. Las primarias del PSOE andaluz, que se abrieron hace dos semanas inmediatamente después de que el presidente de la Junta anunciara en el Debate del Estado de la Comunidad en el Parlamento que no iba a volver a repetir como candidato en las próximas elecciones, se cierran sin urnas. Susana Díaz será proclamada de forma provisional candidata a la Junta una vez que la Comisión de Garantías Electorales verifique sus avales. Posiblemente hoy mismo. Oficialmente, su candidatura será ratificada en los órganos del partido la próxima semana. Integrantes de la candidatura de Susana Díaz durante la presentación de los avales. EFE/Julio Muñoz Integrantes de la candidatura de Susana Díaz durante la presentación de los avales. EFE/Julio Muñoz Fue una tarde intensa ayer en San Vicente, sede oficial del PSOE andaluz. Los periodistas y los militantes se agolpaban a las puertas a la espera de conocer cómo iba a terminar finalmente el proceso. Las imágenes hablaron solas. Planas se abstuvo de presentarse en la sede socialista. Desde un hotel ayer tarde confirmó que se retiraba. Poco antes de las siete y media, una furgoneta negra abría su maletero y los miembros de la candidatura de Susana Díaz sacaban 19 archivadores. 21.880 avales a los que sumaron unos 200 que habían sido entregados directamente en San Vicente. Minutos después, Marco Antonio Encina se presentaba como el cuarto militante en liza. Sus avales cabían en un sobre: 47. Y casi a media hora del cierre del plazo oficial, el alcalde de Jun se apeaba de su coche, descargaba tres cajas de cartón y pedía que se las custodiaran para ir a aparcar. “Al límite, estamos al límite”, aseguró. Minutos después, y mientras recogía algunos avales más en la puerta, se encerró en la sala donde se reunía la Comisión de Garantías. Con él salieron las cajas y un anuncio: su retirada. No hay incógnita. Todos los aspirantes, los mismos que durante todo este proceso han pedido juego limpio y han subrayado las diferencias y desigualdades con las que concurrían a las primarias, cerrarán filas con la flamante candidata. Susana Díaz, que ayer cerró su campaña con un acto en Sevilla donde reunió a los alcaldes un día antes de que el Gobierno central apruebe la reforma local, es desde ya oficialmente la candidata a la Junta y, sin duda, la mujer que más manda en el PSOE andaluz y en el Gobierno. Una vez que sea proclamada oficialmente se dispararán las cábalas sobre si Griñán llegará a agotar la legislatura o si cederá el testigo a Díaz convirtiéndola en presidenta de la Junta sin necesidad, de nuevo, de pasar por las urnas. Ayer los socialistas descartaban una retirada inminente de Griñán pero la posibilidad está abierta, sobre la mesa. El alcalde de Jun (Granada) José Antonio Rodríguez Salas tras descargar de su coche en la sede del PSOE en Sevilla los avales de las primarias. EFE/Julio Muñoz El alcalde de Jun (Granada) José Antonio Rodríguez Salas tras descargar de su coche en la sede del PSOE en Sevilla los avales de las primarias. EFE/Julio Muñoz El mensaje del PSOE andaluz pasa ahora por “unidad”, “tiempo nuevo”, “ilusión” y “esperanza”. Díaz será la encargada de guiar al partido en tiempos convulsos para la política y cuando el crédito ante los ciudadanos está bajo mínimos. Sus adversarios le han criticado su falta de bagaje y formación. Es licenciada en Derecho y miembro del Gobierno andaluz desde hace año y medio cuando, de forma algo sorprendente, Griñán la nombró consejera de la Presidencia y la retiró del trabajo orgánico más duro. Su ascenso ha sido imparable. Desde entonces, y aunque Díaz sigue en el puente de mando del PSOE-A como secretaria provincial de los socialistas sevillanos, su perfil ha ido haciéndose cada vez más institucional y la militante de Juventudes Socialistas, que sus críticos dicen que juega muy duro en las batallas internas, ha trabajado para lograr concitar la simpatía de muchos. Su gran conquista en esta última batalla ha sido ganar Jaén, corazón de los críticos. Con 22.000 avales, casi la mitad del censo oficial (45.733), Díaz tiene mando en plaza. Atrás quedaron, dicen, los tiempos de enfrentamientos tras una sucesión, la de Manuel Chaves por Griñán, que desató muchas tormentas. La consejera de la Presidencia no se ha cansado de llamar a la “unidad” en estas dos últimas semanas en las que ha hecho una campaña de primarias que poco ha tenido que envidiar a una verdadera contienda electoral. Si como dijo Planas los demás practicaban la pesca “de caña”, ella ha hecho pesca “de arrastre” y ha dejado claro su poder interno. “El PSOE andaluz es un partido profundamente democrático y los militantes se han podido expresar libremente, sin coacciones, presiones o influencias”, defendió ayer en rueda de prensa el vicesecretario general del partido, Mario Jiménez. Dio por hecho que ahora todos cerrarán filas con Díaz y aseguró que todas las críticas vertidas contra el proceso se deben a que “en toda contienda se extreman las posiciones”. Jiménez defendió estas primarias como “un paso histórico” y dejó claro que aunque “se ha escrito mucho, se ha dicho mucho, dentro y fuera del partido” nadie, dijo, “puede cuestionar la libertad de la militancia”. Ha sido una carrera difícil y a contrarreloj. Hace solo tres semanas que Griñán anunció su retirada de la próxima contienda electoral y precipitó su sucesión en un gesto político desconcertante para muchos. Solo 24 horas después de este anuncio, el partido convocaba unas primarias exprés, en un mes, aunque el horizonte de las próximas elecciones autonómicas se sitúe aún a tres años. Ante la pregunta de por qué tantas prisas, el partido no descartó un adelanto electoral y señaló “contingencias” como que el pacto con IU en la Junta no resista la elaboración de los próximos presupuestos. También se ha especulado con una posible imputación de Griñán en el caso de los ERE, lo que obligaría a tener preparada un plan B. El Gobierno y el partido lo niegan. Los críticos denunciaron entonces un proceso apresurado para que no les diera tiempo a reunir los avales. El movimiento que se expresó contra Griñán en el último congreso regional, hace un año, y que demostró tener un 30% de la militancia se había ido diluyendo. No tenían ni candidato cuando de pronto Planas anunció que iba a optar a las primarias. Fue la gran sorpresa. Siempre ha alegado que lo hacía por “convicción” y “responsabilidad”. Desde el comienzo del proceso, el consejero ha pedido “juego limpio” y ha denunciado la desigualdad de fuerzas frente a la secretaria general del PSOE de Sevilla, Susana Díaz, que contaba con el respaldo del Gobierno y de los secretarios provinciales del partido. Planas llegó a dirigirse a Ferraz para pedir que se le permitiera acceder al censo de militantes para poder hacerles llegar sus mensajes y propuestas. No ha recibido aún respuesta. Aunque se ha especulado mucho sobre la posibilidad de que Planas dimitiera de su cargo en el Gobierno, fuentes del equipo del consejero aseguraron ayer que eso no se va a producir. En este momento se juegan momentos fundamentales para Andalucía con el reparto de las ayudas de la PAC entre las comunidades. Igualmente nadie en el Gobierno andaluz baraja pedir a Planas que se retire y aseguran que su pelea entraba dentro de lo normal en unas primarias. Ahora todos, dicen, apoyarán a Díaz, la candidata y aspirante a baronesa socialista.  

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