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Poco que sumar y mucho sobre lo que reflexionar

El Sevilla, que sólo tuvo opciones en los últimos minutos, empata en Mallorca con una pobre imagen. 

el 05 nov 2011 / 19:09 h.

El parón liguero por los compromisos de las selecciones viene como anillo al dedo al Sevilla. Cuatro jornadas sin ganar son muchas para un aspirante a la Liga de Campeones. En este periodo ha sumado tres puntos, y sólo el obtenido en el Camp Nou tiene mérito; los dos restantes, frente a Racing y Mallorca, rivales teóricamente inferiores, han dejado una mala sensación. Queda agarrarse al tópico de que lo importante es sumar, sí, pero hay formas y partidos. Ésta era una buena ocasión para demostrar que la derrota en casa ante el Granada fue un accidente. Sin embargo, lejos de corregir errores y enmendar la plana, lo visto en el Iberostar Estadio demuestra que marcar diferencias en la clasificación, con lo que hay, es prácticamente imposible.

El Sevilla no termina de definirse. Le cuesta tener la pelota y también jugar al contragolpe, el estilo que pretende implantar Marcelino. Y esto es lo preocupante. Frente al Mallorca no mereció mayor botín. De no haber sido por el último tramo de partido, cuando aprovechó el desgaste local y generó sus únicas ocasiones de gol, el Sevilla no habría merecido ni siquiera puntuar. Es cierto que no están Kanouté, Negredo, Perotti. El peso específico de estos tres futbolistas es grande y su ausencia se nota. Con todo, se supone que debería haber plantilla para salir del paso. Pero esto no está nada claro a día dehoy. Queda mucha Liga y hay que dar tiempo al proyecto. Es lo único a lo que agarrarse con estas sensaciones.

Es la primera vez que el Sevilla salda sus cinco primeros partidos a domicilio sin perder. Ha visitado campos difíciles como los de Villarreal, Osasuna, Atlético y Barcelona, pero en ninguno de ellos dio una imagen tan floja como en Mallorca, donde sólo apareció al final y estuvo a merced de los de Caparrós durante buena parte del choque. El conjunto nervionense sólo vio puerta en una de estas cinco salidas (Villarreal); las restantes fueron un quiero y no puedo.

UN DESEO Y UNA REALIDAD. Marcelino sigue esperando eso que reclama una y otra vez a sus futbolistas: dar un alto nivel de juego durante los noventa minutos. Y por ahora resulta imposible. Entre que hay más de uno que no pasa por su mejor momento y que otros dejan bastantes dudas, lo cierto es que ver la mejor versión de este Sevilla parece imposible.

Con Kanouté, Negredo y Perotti fuera de combate, Jesús Navas debería asumir un mayor protagonismo. Sin embargo, no es así. El internacional español anda desafinado. Le cuesta entenderse con Cáceres, un futbolista capaz de lo mejor y de lo peor, y resulta palpable que no desequilibra como antes. En Mallorca tuvo a Bigas como par, un chico que hasta hace poco jugaba en Segunda B y que, además, vio una tarjeta a la media hora de partido. Lejos de aprovecharse y pasarle como una exhalación, Jesús Navas sufrió, hasta el punto de que su fútbol se vio a cuentagotas.

En realidad, el sufrimiento fue generalizado, porque si Jesús Navas fue incapaz de imponerse en su banda, Armenteros hizo lo en la izquierda. Únicamente cuando Manu del Moral cayó a los costados el Sevilla abrió algún hueco y generó algo de peligro. Trochowski, más centrado en defender como vértice del triángulo que formó junto a Medel y Rakitic que en hacer daño en la media punta, quedó en tierra de nadie. Ni él ni sus compañeros fueron capaces de firmar una sola ocasión de peligro en toda la primera parte. Pobre, paupérrimo más bien, bagaje para un aspirante a la Liga de Campeones que se enfrentaba a un Mallorca en apuros. Los baleares sólo inquieraron antes del descanso con un disparo de Nsue al que respondió bien Javi Varas. Una ocasión en 45 minutos entre los dos equipos. Significativo.

FRÁGIL UNA VEZ MÁS. La dificultad que encuentra este Sevilla a la hora de corregir errores es grande. Su paso por vestuarios no cambió nada en la segunda parte. Es más: la situación empeoró. El Mallorca le comió aún más terreno y rozó el gol en varias ocasiones, dos de ellas claras con la firma del exsevilista Alfaro. Spahic fue de lo poco salvable mientras Nsue y Chori Castro hacían daño de todas las formas posibles. Menos mal que Javi Varas sigue en estado de gracia. El portero apareció nuevamente para evitar el naufragio.

En plena marejada, un cabezazo desviado de Armenteros confirmó que el Sevilla había saltado al césped. Era el minuto 61. Hasta entonces, ni una sola ocasión de gol. Marcelino movió ficha. Sacó a Campaña por un desconocido Rakitic, a Luis Alberto por un deambulante Trochowski y a Fazio por Gary Medel, cansado y con una tarjeta a cuestas. Tras los cambios, el Sevilla ganó fuerza y presencia en ataque. Jesús Navas emergió con un disparo escorado cuando Aouate bostezaba. Instantes después, Luis Alberto hizo lo difícil y falló al chutar con el palaciego solo a su lado. El parón liguero debe servir para cambiar.

Ficha técnica:

0- RCD Mallorca:
Aouate; Cendrós, Chico, Ramis, Bigas; Nsue, Tissone, Pina, Castro (Tejera, min. 75);  Alfaro (Álvaro, min. 87) y Hemed (Víctor Casadesús, min. 79).

0-Sevilla FC: Javi Varas; Cáceres, Spahic, Escudé, Fernando Navarro; Jesús Navas, Medel (Fazio, min. 75), Rakitic (Campaña, min. 60), Armenteros; Trochowski (Luis Alberto, min. 67) ; Manu del Moral.

Árbitro: J.A. Teixeira Vitienes (Comité Cántabro). Amonestó a Bigas, Medel, Castro, Spahic y Tejera.

Incidencias: Partido correspondiente a la décimo segunda jornada del Campeonato de Liga disputado en el Iberostar Estadio ante 11.900  espectadores. Llovió de manera intensa durante casi todo el partido.

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