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Polémico cambio de una calle

La calle Duquesa de Arcos es, además de una de las más céntricas y estrechas de Los Palacios y Villafranca, la que más quebraderos de cabeza está dando. Muchos conocen -y otros usan- como "ceniceros" unos pequeños soportes cilíndricos en los que se siembran flores que los vándalos arrancan.

el 15 sep 2009 / 06:03 h.

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La calle Duquesa de Arcos es, además de una de las más céntricas y estrechas de Los Palacios y Villafranca, la que más quebraderos de cabeza está dando. Muchos conocen -y otros usan- como "ceniceros" unos pequeños soportes cilíndricos en los que se siembran flores que los vándalos arrancan.

El talento metafórico del pueblo no tiene límites. Los vecinos de la calle, que han visto más obras de estética que muchos otros en todo el pueblo, llaman a los soportes que les ha colocado ahora el Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca "ceniceros". Verdaderamente lo parecen, pero no sirven para echar colillas, aunque algunos así lo crean, sino para lucir flores, al menos en teoría.

Esta práctica comienza en cuanto amanece, incluidos los fines de semana, cuando determinados vándalos, que aprovechan el anonimato que les da una carrera en el coche, arrancan las flores por el puro gusto de hacer daño. Las arrancan y las tiran. También se ha dado el caso de quien las arranca para lucirlas en casa.

El caso es que mientras unos las arrancan, otras las suplantan. Muchas vecinas de la calle, ante el vacío de estos arriates de vanguardia, han optado por sembrar sus preferencias, de modo que hay algunos sembrados de cintas, otros con rosales y otros hasta con cactus y otras variedades de la penca corralera.

Colilleros. Los pocos que siguen vacíos hacen la función de papeleras o de colilleros. De hecho, son parecidos en la forma -no en el color- a los instalados en el centro de Sevilla para este fin.

La insistencia municipal en adornar la calle, pese a todo, ha llamado la atención a muchos vecinos, que se asombraron cuando durante la pasada Semana Santa vieron cómo arrancaban los naranjos que había sembrados a ambos lados de la vía. La razón que esgrimió entonces la Concejalía de Parques y Jardines es que la "presión osmótica" del suelo (salinidad) dañaba a los naranjos. Una razón que convenció a pocos, ya que los árboles llevan más de tres años en esa misma ubicación. Los arrancaron el mismo Lunes Santo, horas antes de que desfilara por allí el paso más importante y multitudinario de la Semana Santa del pueblo: el del Cautivo, que no cabía por la calle por los citados árboles.

Después de una intensa presión por parte de la hermandad de la Vera Cruz al Ayuntamiento de Los Palacios y Villafranca, varios operarios se encargaron de arrancar los naranjos, si bien la explicación oficial tenía que ver con la salinidad. Estos nuevos soportes no generarán problemas al paso porque son de quita y pon. Y, además, sirven para la afición botánica de las vecinas, pese a la colaboración destructora de los gamberros. Lo que queda por ver es si los vecinos de la calle Duquesa de Arcos terminan de acostumbrarse a este novedoso y polémico mobiliario urbano.

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